—No amor, en serio me encuentro mejor —Escucha preocupación por parte de su novio al otro lado de la línea y el estomago se le vuelve a revolver—, tranquilo, ¿Ya llegaste a tu trabajo?... Me alegro, espero que te gusten las galletas que hice para ti...
Una arcada de aproxima hasta su garganta y se aguanta las ganas de vomitar, la acidez le revuelve el estomago y se apresura en cortar la llamada de su novio. Corre directo al baño, levanta la tapa de inodoro y vomita, vacía su estomago y agotada se lava el rostro y cepilla los dientes.
Observa su reflejo en el espejo y arruga el ceño.
—¿Qué es lo que me pasa? —Se pasa una mano por el cabello suspirando—, si continuo así mañana... creo que deberé ir al Hospital.