-Buenos días profesor Bend. Hoy se lo ve diferente- responde Danna.
-¿En serio? Pues yo siento que me veo igual. Aunque, hay un olor que me llama la atención. ¿Te pusiste un perfume nuevo?- pregunta Bend oliendo en el aire buscando ese olor que le llamaba la atención. Poco a poco se iba acercando a Dana, quien se ponía roja de la vergüenza porque le gustaba el profesor de Historia.
-Profesor Bend, qué hace, me sonroja- dice sonriendo la joven.
Bend le queda viendo el cuello y podía escuchar como le palpitaba el corazón a la chica. Sus ojos se pusieron rojos y Dana se asusta que pega un grito. Bend la agarra y la ve a los ojos diciéndole que no grite y que guarde la calma. La joven lo ve directo a los ojos y le obedece. Él aprovechó para sacar sus colmillos y clavárselos en el cuello para beber la sangre de ella; se detuvo antes de asesinarla, porque escuchó que el corazón de la secretaria ya palpitaba más lento.
-¡Ay por Dios! No quiero que muera- dice Bend desesperado. En ese momento recuerda que Ángela con su sangre curaba a los demás y esa sangre también corría por su cuerpo. Entonces con su uña se corta la palma de la mano derecha y hace que su sangre gotee en la boca de Dana la cual bebe y sus heridas de mordida van sanando.
Por otro lado, Ángela se despierta y se da cuenta que ya era tarde para ir a la universidad. Se levanta de su cama apresurada a cambiarse para ir. -¡Josh, Josh!- Grita sin escuchar respuesta alguna. Ve el reloj que ya faltaban 5 minutos para entrar a clases, no quería llegar tarde y usa la magia para cambiarse de ropa. Alza sus manos y unas luces la envuelven, de repente está vestida con un pantalón negro y una blusa azul que combinaba con sus ojos. Agarra su maleta y extiende sus brazos hacia los lados creando un destello de luz y desapareciendo. De repente Ángela aparece en frente de Josh quien se asusta al verla. La hala del brazo y le dice: -¡Estás loca, te pudieron haber visto!- en lo que la chica feliz responde: -No me importa, hoy quiero ser libre. Quiero que la gente se dé cuenta que existe la magia y soy yo quien les salvará el trasero esta vez-.
- ¿De qué estás hablando mujer, te has vuelto loca? – pregunta Josh.
-Digo que mi padre y mi madre se sacrificaron para salvarnos de la oscuridad que consumiría todo. Pero nadie lo supo y nadie pudo agradecerles. Por lo tanto, la humanidad debe de saber que ahora seré yo quien los salvará esta vez-. Ángela.
-Pero tú no te sacrificarás cariño. Sea lo que sea que haya pasado anoche, sé que lo vas a lograr. Eres una mujer muy fuerte y yo creo en ti. Josh.