Gritos.
Luces.
Música.
Y en el centro de todo estaba ella.
Jennifer López como Luna Morales apareció sobre el escenario vestida con un traje plateado brillante. El público explotó en emoción.
—¡LUNA! ¡LUNA! ¡LUNA! —gritaban miles de fans.
La música comenzó a sonar y Luna sonrió como si nada pudiera romperla… aunque por dentro estaba agotada.
Detrás del escenario, Pedro Pascal como Alejandro Ruiz observaba todo con atención mientras hablaba por teléfono.
—No me importa cuánto cueste. Quiero seguridad extra en París y Londres —dijo seriamente.
A su lado, Zendaya como Zoe Carter bailaba discretamente siguiendo la canción.
—Relájate, Ale. Nadie va a secuestrar a una estrella pop hoy.
Alejandro suspiró.
—Con Luna nunca se sabe.
En el escenarioLuna terminó la última nota de la canción mientras fuegos artificiales iluminaban el estadio.
—¡Nueva York, los amo! —gritó emocionada.
El público rugió aún más fuerte.
Entre la multitud, un hombre observaba fijamente el escenario.
Michael B. Jordan como Marcus Cole.
Elegante. Serio. Imposible de ignorar.
Era uno de los productores más importantes de la industria musical… y también el hombre que llevaba semanas intentando trabajar con Luna.
Aunque ella siempre lo rechazaba.
Marcus sonrió apenas.
—Así que esta es Luna Morales…
Después del conciertoEl camerino estaba lleno de flores, regalos y personas hablando al mismo tiempo.
—¡Ese fue tu mejor show del año! —dijo Zoe emocionada.
—París va a explotar cuando lleguemos —agregó Diego Boneta como Lucas Montalvo mientras afinaba una guitarra.
Luna dejó escapar un suspiro cansado.
—Solo quiero dormir diez horas seguidas…
Todos rieron.
De pronto, alguien tocó la puerta.
Alejandro abrió… y se quedó en silencio.
—Oh.
Marcus apareció con una sonrisa tranquila.
—Buenas noches.
El ambiente cambió inmediatamente.
Luna levantó la mirada y frunció el ceño.
—¿Qué hace él aquí?
Marcus caminó lentamente hacia ella.
—Solo vine a felicitarte por el concierto.
—¿Y?
—Y a ofrecerte algo que no podrás rechazar.
Alejandro murmuró:
—Ya empezamos…
Marcus sacó un sobre elegante y lo dejó sobre la mesa.
—Quiero producir toda tu gira internacional.
El camerino quedó completamente en silencio.
Zoe abrió los ojos sorprendida.
Lucas casi dejó caer la guitarra.
Luna cruzó los brazos.
—Trabajo sola.
Marcus sonrió.
—No por mucho tiempo.
Horas después…El avión privado de Luna despegó rumbo a Londres.
La lluvia golpeaba las ventanas mientras todos dormían… excepto Luna.
Ella observaba el sobre que Marcus había dejado.
Sin darse cuenta, sonrió un poco.
Entonces Zoe apareció con una manta.
—No me digas que estás pensando en aceptar.
—Claro que no.
—Ajá…
Luna miró nuevamente la ciudad alejándose bajo las nubes.
Sin saberlo, aquel viaje cambiaría su vida para siempre.
Porque en Londres la esperaba alguien completamente distinto.
Alguien capaz de hacerla olvidar quién era sobre el escenario.
Continuará…