Un día comenzamos sin saber,
todo lo que íbamos a aprender.
Entre caminos llenos de emoción,
fuimos escribiendo esta canción.
Hubo momentos para celebrar,
y otros que costó superar.
Pero cada paso nos llevó,
al lugar donde hoy estamos los dos.
Y ahora al mirar atrás,
veo todo lo que quedó.
Cada sueño que perseguí,
cada puerta que se abrió.
Brillaremos como estrellas al amanecer,
sin importar lo que podamos perder.
Porque los sueños nacieron para volar,
y nunca para dejar de intentar.
Brillaremos, juntos una vez más,
más allá del tiempo y del lugar.
Y aunque el camino llegue a cambiar,
nuestros corazones recordarán.
Las luces iluminan la ciudad,
como recuerdos de felicidad.
Las voces vuelven a resonar,
historias que jamás terminarán.
Cada sonrisa que compartí,
cada persona que conocí,
forma parte de quien soy,
y de todo lo que construí.
Y ahora al mirar atrás,
veo todo lo que quedó.
Cada sueño que perseguí,
cada puerta que se abrió.
Brillaremos como estrellas al amanecer,
sin importar lo que podamos perder.
Porque los sueños nacieron para volar,
y nunca para dejar de intentar.
Brillaremos, juntos una vez más,
más allá del tiempo y del lugar.
Y aunque el camino llegue a cambiar,
nuestros corazones recordarán.
Cuando la última luz se apague,
y el escenario quede en silencio,
quedarán los recuerdos brillando,
como pequeños destellos en el viento.
No existe un verdadero final,
cuando una historia deja huellas.
Porque cada despedida guarda,
el comienzo de nuevas estrellas.
Brillaremos como estrellas al amanecer,
con la fuerza que aprendimos a tener.
Porque los sueños nacieron para volar,
y nunca para dejar de intentar.
Brillaremos, hoy y siempre más,
guardando cada recuerdo especial.
Y aunque la función termine ya,
nuestra luz nunca se apagará.
Brillaremos...
como estrellas sobre el mar.
Brillaremos...
sin dejar de soñar.
Y cuando alguien vuelva a escuchar esta canción,
sentirá que sigue viva la emoción.