El impacto sacudió toda la estación.
Las luces parpadearon.
Luego… silencio.
Elías abrió los ojos lentamente, flotando en gravedad cero. Su respiración era pesada dentro del casco. Revisó los sistemas:
—Comunicación… caída.
Intentó hablar.
Nada.
Solo interferencia.
Entonces vio movimiento al otro lado del módulo.
Alguien más estaba allí.
Una astronauta.
El uniforme no era de su país.
Era del enemigo.
Ambos se quedaron mirándose por varios segundos, sin decir nada.
Sin poder decir nada.
Ella se acercó lentamente… levantando una pequeña libreta.
Escribió algo rápido.
La arrancó.
La empujó suavemente hacia él en el aire.
El papel flotó… girando lentamente… hasta llegar a sus manos.
Elías dudó unos segundos antes de leerlo.
“Creo que estamos atrapados.”
Él apretó el papel.
Miró a la chica.
Tomó un marcador.
Y escribió debajo:
“Lo sé.”
La guerra estaba en la Tierra.
Pero en el espacio…
solo estaban ellos dos.
Y el silencio.