Amor en Millstone.

Capítulo 1.

Esa mirada de compasión... no la soporto. Entierro mis uñas en las palmas de mi mano conteniendo mis emociones que amenazan por explotar luego de tener que reprimirlas por tanto tiempo.

He visto esa mirada tantas veces en su rostro que ya me resulta insoportable y difícil de digerir. Nicolás siempre me observa como si yo fuera un problema que necesita resolver, como si mi vida fuese un desorden que él por alguna absurda obligación debe ordenar.

No soy su proyecto y es algo que todavía no logra entender.

—Tu padre me dijo que irás a Millstone... —Empieza a decir y un largo suspiro se escapa de mis labios.

Dejo los utensilios sobre la mesa, cansada de la farsa. Nicolás es neurocirujano, mejor dicho, según mi madre es un "buen partido" con el que mis padres sueñan que me case y forme una familia. Sus padres son dueños de una farmacéutica es decir son ricos e influyentes todo lo que mis padres consideran digno de un Todson.

Él y yo nos conocimos en la universidad, no por casualidad sino porque mi padre me preparó una cita a ciegas. Yo en un momento de ingenuidad creí que sería una cena familiar pero en cambio me encontré con un desconocido y con la presión de una familia entera que veía la unión como una transacción.

Desde siempre he vivido con mis abuelos bueno en realidad no, hubo una razón por la cual terminé con ellos.

Mis padres nunca estaban en casa y las niñeras eran crueles conmigo... desde que tengo memoria la mayoría me servía un desayuno incomible, me jalaban del cabello e incluso se burlaban de cómo mis padres no harían nada aunque se lo contase.

Cuando cumplí siete años ya no pude aguantar y decidí hablar con mis padres.

Era un pequeño cachorro frente a dos perros enormes y viéndolo desde mi perspectiva de niña pequeña realmente pensaba que si suplicaba con lágrimas en los ojos y les contaba lo que me hacían ellos cambiarían a las niñeras, que aunque no estaban casi presentes ellos lo harían... pero no movieron un dedo. Al contrario, recuerdo que mi madre me dio un golpe con el cinturón por "ser rebelde y mentirosa".

Ahora que lo pienso, creo que a partir de ese entonces fue que mis padres comenzaron a decepcionarme cada vez más y yo comencé a formar un enorme caparazón que me protegiese de todos.

No fue hasta el día siguiente, cuando mi abuelo vio la marca en mi pierna derecha, que puso fin a aquello. Él me rescató de las niñeras malvadas y me ofreció un hogar junto a su esposa Marta, su nueva pareja en ese entonces. Hasta el día de hoy mi madre repite que vivir con ellos me volvió antipática, malcriada y fría.

Nicolás sabe todo esto y conoce cada detalle de mi historia porque una vez me encontró en un estado vulnerable, donde ya no podía retener todo dentro de mí y solté mis traumas como si fuese una cañería rota.

Gran error mío... Nuestra "amistad" se vio afectada después de eso.

Luego de esa cita a ciegas ambos habíamos llegado a la conclusión que no éramos compatibles, ninguno se sintió atraído por el otro así que decidimos ser solo amigos y fingir un noviazgo para que nuestros padres nos dejaran en paz.

Lo que no esperaba es que luego de ese día, donde le conté mis puntos más débiles él sorpresivamente me confesaría que está enamorado de mi.

Mejor dicho y con sus propias palabras "Serena, me enamoré al ver tu debilidad".

Si me lo preguntan, eso fue peor que el primer golpe que me dio mi madre cuando era una niña. Que mi vulnerabilidad fuera lo que despertó su interés me pareció cruel ¿Acaso solo valgo cuando me quiebro?

Nicolás... nunca me ha mirado con amor. Al contrario, cada vez que me mira parece cauteloso, esperando que vuelva a un estado de quiebre en cualquier momento para tener que salvarme como si siguiera siendo esa niña frágil.

Francamente, es una mirada que me resulta asfixiante.

—Esta relación se termina hoy —Sus ojos se abren con sorpresa—. Mejor dicho, esta farsa se termina.

—¿Hablas de nosotros?

—Ambos acordamos seguirle la corriente a mis padres para que me dejaran en paz pero esto nunca fue real.

—¡Van a hacerte la vida imposible, Serena! Déjame ayudarte... sabes que soy el único que puede hacerlo.

Y aquí vamos de nuevo con el complejo de héroe.

—Basta —Dejo la servilleta sobre la mesa y me levanto—. Nicolás, siendo franca, necesito un espacio y aunque no quiero ir a Millstone, creo que será lo mejor para mí.

—Serena...

—No, no lo entiendes —Con el bolso en mano lo observo cansada—. Cada día que pasa me siento peor, cada día es una lucha para mi y lo sabes bien. Que todo esto pasará capaz fue algo bueno... alejarme de esta ciudad y de mis padres... de ti... siento que es lo mejor.

Necesito un respiro de toda esta farsa.

No le di tiempo de replicar porque tomé mi bolso, saliendo del lugar con un peso más en mis hombros. Sabía que Nicolás hablaría de esto con mi padre, esa relación de padre e hijo que formaron en estos años me da escalofríos y hasta me parece increíble que lo trate mejor que a su propia hija.

Una vez en el auto siento como mis manos vuelven a temblar, siento un tic en el ojo y la respiración me falla.

Observo mis ojos en el espejo retrovisor y las ojeras me hacen parecer una muerta, mi piel está palida y sin color y no sé como me he descuidado tanto en estos años.

Mi celular vibra y al ver quien me llama una risa se me escapa... Es mi padre, wow, Nicolas no perdió el tiempo en llamarlo.

Mi respiración empeora, la visión se me nubla y decido apagar el celular por mi bien.

No puedo perder la cordura ahora, debo salir de aquí antes de que Nicolas aparezca así que aunque no me encuentro en la mejor condición decido arrancar el auto e ir a empacar, esperando que los nuevos aires no sean peores de los que ya me rodean.

—Solo debo aguantar por unos meses —Susurro sabiendo que tal vez los meses se conviertan en un año.

No quiero salir de mi zona de comfort, admito que venir de una familia acomodada ha sido una bendición para alguien asocial como yo. No tuve que hacer una entrevista de trabajo, no tuve que preocuparme por tener el puesto de cirujana que quería, tampoco tuve que pasar por alguien superior regañándome o pidiéndome una taza de café.



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En el texto hay: hospital, doctor, romcom

Editado: 05.01.2026

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