—¡Vete de mi casa ahora!
La mujer me empuja con tanta brusquedad que siento que no es seguro quedarme mucho más tiempo aquí pero necesito verlo. Necesito que me diga que lo nuestro se ha terminado de verdad, no puede solo desaparecer sin decir nada.
—Solo dejéme... —Una cachetada que me nubla la visión me agarra desprevenida.
—¡Que dejes de buscar a mi hijo!
Confieso que nunca me agrado su madre, desde el primer momento que la conocí sabía que la vida no iba a ser sencilla pero amo tanto a Jordan que soportar sus malos tratos no eran nada... hasta que desapareció luego de la noticia.
Siento algo caliente entre las piernas y me alejo de la mujer asustada.
No...
Ella parece comprender lo que está pasando pero solo gira yendo directo a su casa.
—No es mi problema... —La escucho murmurar. Mi respiración se agita y trago saliva... no, esto no es nada malo. Solo debo ir al hospital por las dudas, no puede ser nada grave...
No sé como termino llegando al Hospital pero cuando lo hago la sala de emergencias parece no tener un lugar para mi. Me siento a esperar mi turno repitiendo en mi cabeza que todo está bien, no es hasta que una doctora aparece frente a mi que me percato que la verdad es que nada está bien.
Editado: 25.01.2026