Matt
− ¿Quién es esa chica?
− ¿Quién?
−La chica con la que estabas discutiendo hace unas horas.
−Ahhh, primero, no estaba discutiendo con ella.
−La estabas molestando, −lo interrumpo mientras entramos a los vestuarios.
−Ella era la que estaba molesta, no yo.
−Pero la provocabas, Walshie. Es lo mismo.
−Bueno, eso no importa. Y para responder a tu pregunta, se llama Emma. Emma Williams.
Me quede pensando mientras buscaba mis cosas de juego.
−Te gusta, ¿Verdad?
−¿Quien? ¿Emma?
Asiento.
−Nahh, solo me gusta molestarla.
−Si, claro. −me rio−. Los polos opuestos se atraen, −Me quito la camisa para ponerme el jersey y las hombreras.
−No vayas por ahí, Smith.
−¿De qué hablan? −Aparece Joseph.
−De que a Liam le gusta, Emma.
−¿Te gusta Emma?
−¡No! ¡Claro que no!
−¿Entonces?
−Solamente que a Matthew le encanta molestarme.
−Yo solo digo lo que veo.
−¿A sí? Pues yo no digo cuando te veo mirando fijamente a la capitana de porristas,
−¡¿Te gusta Alicie?!
−¡No! Claro que no, −me defiendo−. Solo eres un cabrón que no acepta la realidad , −Miro fijamente al que se supone que es mi mejor amigo.
−Solo eres un cabrón que no acepta la realidad. −repite mis palabras− Lo mismo te podría decir a ti.
−Bueno, bueno, Calmaos. −interviene mi otro mejor amigo−. No hay que pelear, Liam, no te gusta Emma. Entendido, Matthew, −Se gira hacia mí− No te gusta Alicia, entendido. Ala, problema resuelto.
−Te libraste de esta, cabroncete. −Murmura Liam mientras se termina de cambiar.
−Yo siempre me libro, Walshie. Además, porque no hay nada que ocultar. No me gusta Alicia.
. . .
Alice
Llevamos aproximadamente practicando unos veinte minutos antes de que entraran los jugadores a su entrenamiento.
−Cinco, seis, siete, ocho. −Grité para que todas comenzaran a moverse al ritmo que hemos practicado.
−Jenna, no, no. Tienes que mover la cadera dos veces a la izquierda y luego otras dos a la derecha, −me pongo de espaldas para que vea el paseo mejor−. ¿Ves? Izquierda, izquierda, derecha, derecha.
Ella asiente, −Entendido.
−Bueno, ¡Vamos otra vez! −Me giro de nuevo y pongo la música−. ¡Cinco, seis, siete, ocho!
Esta vez bailan más coordinadas, vamos mejorando poco a poco, pero falta mucho todavía. Bailo con ellas la ultima vez antes de hacer una pausa para un descanso.
−Muy bien, vamos bien. Tomen agua y volvemos otra vez.
Cada una se esparce por el espacio que estamos utilizando del campo y veo una cabellera rubia corriendo hacia mí dando saltitos con Katie detrás de ella.
−Eres la mejooorrr −me toma de los hombros y me sacude−. Está quedando increíble la coreografía.
−Dejala respirar, Emm. −toma un sorbo de su botella de agua antes de hablar−. Debe estar cansada la pobre.
−Ups, lo siento, Ali. −me brinda esa sonrisa que brilla más que el sol−. Pero es que está quedando muy lindo todo.
Me contagia su sonrisa, −Gracias, Emm. Pero todavía queda un montón por hacer.
−Ayyy, eso no importa. Vamos super bien, además, te podemos ayudar si lo necesitas. ¿Verdad, K?
Esta asiente manteniendo la vista frente al campo.
−Gracias, lo pensaré.
− ¡Cuidado!
− ¿Qué?
− ¡Balón a bordo!
− ¿De qué hablas...?
Siento un dolor en la parte trasera de mi cabeza que me hace caer al césped con un pequeño ‹‹uff››
− ¡Alicia! −Emma y Kate se arrodillan frente a mí−. ¿Estás bien?
‹‹Sí estoy genial, con tremendo mareo por el golpe y además de que no he comido nada. ››
− ¡Permiso! Permiso, permiso. −escucho la voz de un chico, que empuja a toda la gente que está a mi alrededor y siento que se arrodilla a mi lado derecho, donde no estaba ni Emma ni Kate.
−Oye, oye, mírame. ¿Estas bien?
Matthew.
− ¿La privaste? −Otra voz conocida.
Liam.
−Oye, Oye. −me toman de la cara, son las manos de Emma− Ali, ¿Me escuchas?
− ¡Ay, Dios! Mataste a mi amiga.
−No la mató, Williams.
−Alice, ¿Me oyes?
Por fin que se aclara mi vista veo perfectamente su cara, sus increíbles ojos azules y el pelo grasoso que le cae sobre la frente. Logro asentir despacio mientras trato de incorporarme un poco.
Oigo como suelta un suspiro de alivio y me pone su mano en la parte superior de mi espalda para un mejor apoyo. Luego su expresión cambia y se gira hacia un chico moreno que forma parte del equipo.
− ¿Por qué mierda lanzaste el balón en una dirección equivocada cuando claramente me tenías al frente?
−Lo siento capitán, yo creí...
−Lo siento nada, mira lo que provocaste, −Me señala, pero sin apartar la vista del chico−. La golpeaste.
−Fue un accidente...
− ¡Un accidente que no debió haber ocurrido si me hicieras caso!
−Capi, ya Pete dijo que fue un accidente.
Ahora Matthew ya no está arrodillado a mi lado, si no, se pone de pie y se coloca cara a cara con los dos integrantes de su equipo.
−Me vale si fue accidente o no, discúlpate con ella.
−Oh, ¿Es en serio?
− ¡Que te disculpes, carajo!
−Smith, en serio, está bien... −Trato de intervenir mientras me pongo de pie con ayuda de Liam que me ofrece una mano.
−Ya la oíste, Capi. Todo está bien...
Algo que no esperé, pero, lo coje de la camisa y lo sacude un poco. − ¡Que te disculpes, Joder!
− ¿Qué está pasando aquí? −La voz del director interrumpe todo, a la vez que se va abriendo paso adentro del círculo que se formó.
‹‹Genial››
−El idiota moreno que está agarrando Matthew le pegó a mi amiga, −Me señala−. Con el grandísimo balón de futbol
−Señorita Williams, lenguaje.
−Lo siento, director. Pero ese tontaco se metió con Alice y el otro tipejo parece que lo va a reventar a puños...
−Ya, ya, Williams. −Las palabras de mi amiga quedan silenciadas por la mano de Liam, aunque sigue balbuceando.