Pasaron dos días sin un solo mensaje; en la preparatoria, se trataban como dos desconocidos. Él le dijo: «Oye, ¿por qué no nos tratamos como novios?». Ella respondió cortante: «No quiero que nadie sepa lo nuestro». Luis tenía curiosidad y quería saber el porqué, pero ella no quiso explicar nada; solo dijo que su mamá no quería que tuviera novio. Luis lo aceptó, pensando que al menos se comunicarían por WhatsApp, pero no fue así.
Pasaron meses y Luis veía videos de parejas comunicándose, abrazándose y diciéndose «cariño» o «bebé», mientras se preguntaba por qué ella no era así con él, siendo que él era tan cariñoso. Cuando finalmente le preguntó: «Amor, ¿por qué no eres cariñosa conmigo?», ella respondió: «Es que no siento nada para llamarte así». Estuvieron hablando del tema toda la noche; él estaba enojado porque quería reciprocidad, pero ella insistía en que no le salían los sentimientos para decirle cosas
bonitas.