Amor ganchado

Capítulo 4: Celos y el abismo

Discutían de eso todos los días. Luis se molestaba y le decía: «Nos vemos mañana, bye», de forma seca. Ella, que también era cortante, no sentía nada. Ni siquiera le preguntaba qué le pasaba; eran como amigos, no como novios. Al ver que ella no mostraba interés, Luis dejaba de contestar los mensajes, pero ella actuaba igual: sin tristeza ni preocupación.
​Los meses pasaron y, aunque la relación ya no existía, él seguía ahí con ella porque veía una esperanza de que cambiara. Luego entraron los celos y la obsesión. Cada vez que Luis la veía siendo cariñosa con uno de sus amigos, sentía mucha rabia. Era impulsivo y le mandaba indirectas a ese amigo, quien afortunadamente era buena persona y lo aconsejaba cuando lo veía triste. Luis entró en una etapa de dolor profundo; ya no tenía la preparatoria en la cabeza, solo pensaba en ella con otros.



#1657 en Otros
#323 en Novela histórica

En el texto hay: corazonroto, superacion, amor toxico

Editado: 10.06.2026

Añadir a la biblioteca


Reportar




Uso de Cookies
Con el fin de proporcionar una mejor experiencia de usuario, recopilamos y utilizamos cookies. Si continúa navegando por nuestro sitio web, acepta la recopilación y el uso de cookies.