Amor inusual

Instinto

Abi cuidado con hacer una locurita.. 
Yo—(gritando le dije) no puedo ni estar en el baño un segundo, porque ya estás pensando en que escaparé, ni idea tengo de donde estoy.


Intenté llamar a mi papá, pero se apagó el teléfono en ese preciso momento; no sabía que hacer me sentía tan mal por no saber de mi mamá, ojalá que ella esté bien y que no le pase nada a mi hermanito. Tengo que buscar la manera de como escapar; primero tenía que buscar donde esconder el celular; encontré una canasta, habían varias conchas de mar y piedras de diferente tamaño y colores, así que   puse el celular en el fondo, y salí del baño. 


Martín— ¿quieres ver una película? ¿Tienes hambre? 


Yo— si tengo hambre ( esperaba que saliera en busca de comida y así poder buscar la manera de escaparme) 


Martín— bien te haré algo de comer.  


Yo—me duele el estómago, no aguanto(era mentira)  


Martín— Abi, basta no caeré en tu mentira, seguro quieres que te deje sola pero eso mi amor no sucederá; te haré unas papas y tomarás agua, eso será tu cena.

 
Yo— dices amarme y me darás unas simples papas con agua, lo que quieres es matarme. 
Me quedo viendo fijamente, pensé que me volvería a golpear. 


Martin— Tenés razón iré a buscar algo rico para que comas; pero mi amor te amarraré los pies así no podrás escaparte. 


Yo— ¿a dónde podría ir?  


Martin— no quiero arriesgarme. 
Hizo que me acostará en la cama y me amarró los pies, se dirigió a la ventana y la cerró, agarró  las llaves del carro que estaba en la mesa. 
Me había quedado sola, miré a mi alrededor y no sabía que hacer, el miedo me estaba controlando así que traté de respirar profundo y relajarme; me puse a pensar en cómo salir y como desatarme las manos. A como pude me levanté de la cama y de salto en salto llegué hasta la cocina, buscaba un cuchillo para intentar cortar la cuerda, pero no encontraba nada, así que tiré una botella de vidrio que estaba a un costado de la cocina, me senté en el piso y agarré el vidrio para cortar la cuerda(mis manos estaban tras mi espalda) sentí que me había cortado, pero eso no era importante, lo que quería era soltarme, el tick tack del reloj no estaba a mi favor, el sudor corría por mis mejillas igual que lágrimas. Logré cortar la cuerda, mis manos ya no podían más del cansancio y dolor, estaba sangrando me había cortado una de las manos, rápidamente intenté soltar la cuerda que estaban en mis pies y escuché que un carro se acercaba, el miedo estaba regresando, y las lágrimas aumentaron, el palpitar de mi corazón estaba acelerado; logré soltarme, no sabía como escapar. Rápidamente fui por mi celular  con la esperanza que no estuviera apagado(si lo estaba)  la puerta de la cabaña estaba cerrada con llave, así que fuí por la ventana esperando poder salir por ahí; abriendo la ventana ví que Martin estaba  saliendo del carro, me asomé y  podía salir por la ventana así que acerqué un poco más la mesa para poder subirme e intentar salir. estaba sacando los pies por la ventana cuando Martín abrió la puerta y chocamos miradas, me apresuré y caí fuera de la cabaña, escuché a Martin gritar mi nombre con mucho enojo. 
Corrí, corrí y corrí sin mirar atrás, el lugar era muy boscoso, no tenía ni idea de dónde estaba, mi celular apagado, no podía llamar a nadie. se estaba oscureciendo así que seguí conrriendo sin parar. 

Llegué a un punto dónde no sabía si seguir corriendo o detenerme, tenía miedo de que Martin me encontrará ya que sabía que me llevaría nuevamente a esa cabaña, si solo con gritarle me había golpeado no quiero ni imaginarme que me podría hacer ahora que había escapado, no tenía idea de la hora. El cielo estaba estrellado y la luz de la luna  alumbraba un poco el camino por donde iba, ya mis pies no podían más tenía mucha sed y hambre, sin contar la debilidad que mi cuerpo sentía al perder sangre. Caminé y caminé, a sentarme iba cuando mire unos destellos de luz, el pánico volvió a mí, habían unos troncos grandes de árboles y muchas hojas secas  no se me ocurrió otra cosas más que esconderme entre los troncos, así que me acosté pegada a un tronco y me puse las hojas encima. Escuchaba que gritaban mi nombre, será mi papá y la policía. 

Mi cuerpo empezó a temblar cuando escuché unos pasos cerca de donde me encontraba escondida, la luz de la luna no iluminaba mucho el lugar donde estaba así que pensé que no iba a encontrarme quien sea que estuviera  cerca.

 
Martin—Abi, mi amor se que estás aquí a dónde más ibas a ir, ven cariño no te haré daño. 


Mi cuerpo parecía una hoja temblaba al escuchar la voz de Martín, me daba mucho miedo, también miraba los destellos de luz y escuchaba mi nombre, pero Martin estaba tan cerca que si salía me agarraría fácilmente, me daba miedo. en segundos escuchaba que los pasos en las hojas secas, se iban alejando poco a poco en ese momento sentí que el aire había regresado a mi cuerpo, los destellos de luz estaban más cerca y una voz conocida grito "Abiiii" era mi papá, ver qué la luz se acercaba un poco dónde me encontraba me hizo tomar valor y aún más conocer la voz de mi padre. Agarré valor, decidí correr hasta donde mi padre estaba; tome aire me levanté y corrí lo más rápido posible, grite con las pocas fuerzas que me quedaban "papaaaaaaaaá" (sentí un golpe en mi cabeza) un líquido caliente corría por nuca, no podía formular palabra alguna y me sentía desorientada, intenté ponerme de pie, pero otro golpe en la cabeza me hizo caer, puse mis manos en el suelo intentando ordenar a mi cuerpo ponerse de pie, pero otro golpe en mi cabeza me hizo caer.




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