Amor Juvenil 2 |bts|

Capítulo 8. Lo siento Pt. 2

"A los solteros y a los viudos quiero decirles, que es mejor permanecer así. Pero si no pueden controlarse les digo que se casen... Porque es mejor estar casado a estar ardiendo."

 

***

 

Unos pasos se escucharon desde la calle, después la reja principal cerrándose, las llaves hicieron girar la chapa y finalmente los pelos azabaches de Hoseok se dejaron ver.

Momo frunció el ceño al ver como su pareja cerraba con seguro la puerta principal y se colocaba en la puerta con todas sus fuerzas mientras su pecho subía y bajaba rápidamente junto a su cara llena de sudor, parecía haber visto una clase de fantasma.

— ¿Qué? ¿Te está siguiendo Chucky o algo así? —Trató de alivianar el ambiente.

— Porfavor no salgan de aquí. Hay un montón de periodistas tratando de tener una charla con nosotros o algo más comprometedor no lo sé. Lo que se es que no debemos salir... ¡No salgan! —Gritó al instante que subía revolviendo su cabello como loco.

— Hoseok, porfavor cálmate —La psicóloga fue detrás de él a zancadas.

— ¡Nos invaden! ¡Nos invaden! ¡Zombies! ¡La prensa! ¡Mi virginidad! ¡Dios mío! —Gritaba dramáticamente subiendo las escaleras.

— ¡¡Hoseok Jung de Min y sus ancestros, cállate! —Como acto seguido el rostro del chico dió un giro de 180° a causa de la bofetada de Hirai.

— Auch. —Llevó una de sus manos a su mejilla. — Arde... —Hizo un pequeño puchero con los labios que sólo consiguió hacer que Momo rodará los ojos. — ¿No pudiste hacerlo más romántico? ¿Como un beso para calmarme?

— No, usé la psicología inversa para tratar a una bestia como tú... —Le dió tres palmaditas en la espalda y este volvió a su puchero. —Además no soy yo quien controla esto... Fue la...

— Perate, a mi no me metan en sus pedos. —Gritó la escritora.

Ambos chicos rodaron los ojos. La pelinegra sonrió mostrando esa gran sonrisa que logró conquistarlo, colocó sus manos sobre el hombro de aquel detective y volvió a sonreír.

— Cálmate... Estaremos bien Hobi. —El chico asintió aún entre pucheros llenos de ternura.

— No vuelvas a hacer esto. —Señaló su mejilla con desgano. Momo río con gracia.

— Es mi forma de demostrarte que te amo... —El azabache colocó su mano en su cintura apegandola a su cuerpo.

— ¿Amor salvaje? —Subió las cejas con sarcasmo.

— Si así lo quieres llamar. —Tocó la nariz del chico con ternura.

I like it... —Y dicho eso estampó sus labios sobre los de su novia, un momento romántico.

De no haber sido interrumpido por el carraspeo de Jimin. (Si lo sé, no los dejo ser felices)

— Perdón... Pueden darse besitos en otra ocasión.

— ¿Qué pasa? —La voz del azabache cambió a una más feroz.

— Uy, cálmate León. Guarda las garras —Park sonrió. —Como sea a lo que vine.

— Si,ve al grano que no dejé de besar a Hoseok por tus tonterías.

— Al parecer Alguien de aquí le dijo a la prensa que nosotros tenemos que ver con los negocios sucios de mi madre.

— ¿Qué acabas de decir? —El pelimenta bajó por las escaleras.

— ¿Cómo? ¿Estás sospechando de nosotros?

—No, Momo. Quiero decir que pudo haber sido cualquiera, incluso un empleado... No lo sé. Pero esto nos está perjudicando más de lo que creen, las inversiones caen...

— Con razón NamJoon dijo que la investigación se retrasaría un poco. —Comunicó el azabache con la mano acariciando su barbilla.

— Lo que sea. Tenemos que juntarnos, es posible que el enemigo esté juntando aliados en nuestra contra, no podemos solos con esto. —El pálido soltó un gruñido leve.

— Estoy de acuerdo con ese último punto... Necesitamos abarcar muy bien todas las áreas por las cuales podamos ser atacados.

— En pocas palabras, para obtener la victoria debemos volver a reunir a todo nuestro equipo.

— ¿Dónde está? —Fue la pregunta de la chica quien de inmediato fue ingresada a la habitación donde aquel tipo se encontraba

NamJoon colocó el papel que sostenía a la luz del sol para poder ver mejor aquella marca que se encontraba en el portafolio. Aunque la copia del mismo había tardado un poco, ahora podía seguir investigando sobre el origen ya que esa era la única pista que indicaba al dueño de la firma y al asesino del señor Park.

— ¿Jung no ha vuelto? —Preguntó Taehyung con el expediente del tal Hyunjin en mano. Nam negó.

— Es extraño, se fue hace más de una hora. —El moreno comprobó mientras observaba su bandeja de mensajes vacías. —Como sea, avanzaré un poco. —El peliverde asintió. —Iré por unos cafés, tengo un poco de sueño... Enceguida vuelvo.




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