Amor Prohibido

Capítulo 12

-¿Eres virgen? - Le pregunto

Ha pasado una semana y ella sigue encerrada en la bodega, nadie excepto Anastasia, Arturo, Los mellizos y yo lo sabemos, claro sin contar al muerto.

-Queti -Responde ella

-¿Qué?

-Que te importa -Rueda los ojos -¿Por que mejor no vas y follas con alguna puta y me dejas en paz ? 

-Por qué a la única a la que quiero follar es… 

-Si que eres insoportable, ¿Todos los hombres son así de… insistentes e insoportables? - Me mira con enojo

-¿Y tú siempre eres así de habladora? 

-Te recuerdo que eres tú quien me tiene aquí, y eres tú quien viene y me busca para hacerme… preguntas privadas y estúpidas. 

-Bien, me voy 

Me paro de la silla y voy a la puerta para abrirla esperando que ella diga algo pero no lo hace, así que salgo. 

-No soy virgen y jamás follaría con el enemigo - Escucho su voz antes de cerrar la puerta.

-Ya lo veremos - Susurro para mí 

Conduzco hacia el casino, es un tipo de lugar para reunirme con mis socios, además de que da muy buen dinero.

Sus ojos color avellana son lo que mas me fascina de ella, ademas de su cuerpo, ella tiene 18 años y yo tengo 22, mis ojos son azules y los de ella son color avellana, mi pelo es rubio y el de ella negro, tengo un brazo completamente tatuado y ella esta limpia de tinta, yo soy alta y ella es baja.

Era el chico malo de la secundaria, siempre con una chica diferente, pero luego acente cabeza por el bien de la organización y digamos que deje de ser tan… mujeriego claro que no estoy en abstinencia pero tampoco follo todos los días como solía hacerlo en la secundaria, hace unas semanas que no follo con nadie, la razón… tiene nombre y apellido, además se halla encerrada en una bodega a las afueras de Las Vegas.

-Señor -Saluda el tipo de vigilancia

No digo nada, entro y está lleno como de costumbre, hay borrachos por aquí y por allá, hombres llorando por que han perdido hasta la dignidad, mujeres ofreciéndose al mejor postor, adolescentes borrachos a punto de cometer el matricidio, lo normal en Las Vegas.

-Jefe su socio se encuentran en su oficina

-Bien, que nadie interrumpa -Le digo y él asiente- Esta noche habrá un muerto.

El traga fuertemente pero asiente, y se va, cuando entro a la oficina veo Adriano Caruso, un mafioso de la Costa Italiana, digamos que la organización tenía un par de tratos con ellos, y digo teníamos por que en el momento en el que nos traicionaron dejaron de ser nuestros socios.

-Maximiliano para que soy bueno -El idiota tien una sonrisa mientras sujeta un vaso de Whisky 

-Tu...para nada Adriano, no eres bueno para nada, excepto para traicionar a los que en algún momento te dieron la mano. -El se sorprende y me mira con temor, pero luego su semblante cambia a enojo.

-Maximiliano… El triangulo me ayudo ¿Pero a cual costo? -No comprendo su dolor, ni lo haré, pero no era razón para traicionarnos.

-Adriano, no es justificación para habernos traicionado -Él me mira con enojo, él estrella el vaso en la pared.

-¡NO ES JUSTIFICACIÓN MAXIMILIANO, MALDITA SEAS, MATARON A LA MUJER QUE CALMABA MIS DEMONIOS, LA MUJER A LA CUAL LE JURE FIDELIDAD, LA MUJER A LA CUAL DECIDÍ AMAR POR SIEMPRE! mataron a mi Isabella, a mi bella -Sus ojos se llenan de lágrimas

-Pero ahora tienes a Clarissa una mujer sumisa y que calla cuando le ordenas, y para tu información nosotros no matamos a tu esclava, por que Isabella no era tu esposa, ni mucho menos tu novia, era tu jodida esclava a la cual secuestrantes, golpeastes y abusastes sexualmente, además de obsesionarte de la pobre chica, diria que le mandes saludos a Isabella pero...ella no esta en el infierno -Le disparó tres veces en su cabeza

A mi nadie me traiciona, puedo ser muy bueno y toda la cosa, pero cuando me traicionan y juegan conmigo que se olviden que el Maximilliano que conocieron seguirá existiendo.

Hago que los guardias recojan el cuerpo, para que se deshagan de este, miró el lugar y tomó un vaso de Whisky.

Isabella era una chica bastante guapa, era la definición de testaruda, nunca se quedaba callada, decía lo que pensaba sin importarle los daños que ocasionaran sus sarcásticos comentarios, Adriano se obsesionó con ella y la secuestró, cuando la vi por primera vez me dio pena, tenia un collar alrededor de su cuello, estaba golpeada por toda su cara á pesar de haberse puesto maquillaje, se notaban las heridas de su espalda, tenía moretones en sus brazos, y estaba desnutrida, sus ojos aún conservaban ese brillo, pero dejaron de tenerlo cuando esa basura la violó, ella intentó escapar y alguien le disparó, luego de eso cerré el trato con Adriano, le conseguí a Clarissa una sumisa y me olvide de ese horrible suceso hasta ahora.

Llamó a Anastasia para que le lleve el almuerzo a Alexandra, ellas se odian, desconozco la razón, Anastasia y Sofía se hicieron amiga de una nueva reclusa, creo que su nombre es…¿Lizbeth? ¿Liz?, da igual.

-Hola Amargado -Me dice de la otra línea

-Anastasia necesito que compres algo en algún restaurante y le lleves a Alexan…

-Stop ¿Tu quieres que le lleve comida a la…

-Deja de insultarla ¿Quieres?

-Bien, pero iré con Sofia y Liz

Quiero protestar pero ella cuelga, genial más personas sabrán de Alexandra Miller.

 

Alexandra Miller Bruce

 

El idiota se fue hace unas horas, ya tengo hambre, por lo que se ha pasado una semana, eso quiere decir que el caballo de troya se esta llevando acabo, mis padres a lo mejor ya se divorciaron y mi hermano ya se debio haber vuelto a ocupar su puesto de jefe, Matthew debe estra revolcandose con la perra de Ágata y no estoy celosa es simplemente que mientras ellos estan alla, yo estoy aqui.

El único que viene es el idiota, se mas cosas de el, y el sabe algunas cosas mias, sus ojos azules son hermosos veo reflejado el mar en ellos, cuando se lo dije el se fue, y bueno no he vuelto a hablar con el.




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