Seis años después de separarse, Carlos y María decidieron regresar a su pueblo natal. Ambos habían terminado sus estudios, y querían volver a casa, a ver a sus familias y a sus amigos. Pero ninguno de los dos sabía que el otro también iba a regresar.
Carlos llegó al pueblo un día de primavera. El pueblo seguía siendo el mismo, con sus caminos de tierra, sus tejados de paja y sus árboles frondosos. Pero todo le parecía diferente, porque María no estaba allí. Caminó por las calles, recordando los momentos que había pasado con ella, y sintió una gran tristeza en su corazón.
Por su parte, María llegó al pueblo al día siguiente. También caminó por las calles, recordando los momentos que había pasado con Carlos, y sintió una gran tristeza en su corazón. No sabía que él estaba allí, y no sabía si volvería a verlo.
Ese fin de semana, se celebraría la gran fiesta costumbrista del pueblo. Era una fiesta que se celebraba cada año, en la que todos los habitantes del pueblo se reunían para comer, beber, bailar y celebrar sus tradiciones. Carlos y María decidieron ir a la fiesta, aunque no sabían que se encontrarían allí.
Editado: 14.03.2026