Después de despedirse de Jimin y sus padres, Jungkook regresa a su consultorio y se sienta en su escritorio. Esta vez no toma sus notas para archivarlas de inmediato; se queda mirando fijamente el sofá donde hace unos pocos minutos estaba sentado el peli-rosa. Pensar en el chico era inevitable, y no puede evitar admitir para sus adentros lo bonito que le pareció. Recuerda sus ojos expresivos, su timidez y esa forma tan tierna y transparente de morderse el labio cuando estaba nervioso.
Suelta un suspiro y se apoya contra el respaldo de su silla, dejando escapar una pequeña risa. Le resulta sumamente gracioso cómo Jimin pensó que estaba siendo súper discreto al mirarlo. Se dio cuenta perfectamente de lo hipnotizado que se quedó el muchacho al detallar los piercings de sus orejas, el de su labio, y cómo sus ojos escanearon descaradamente sus hombros y los músculos bajo la playera. Le pareció adorable la forma en que las mejillas del chico se tiñeron de rojo al ser atrapado en el acto. Esa mezcla de inocencia y descaro encendió una chispa que hacía mucho tiempo no sentía por nadie.
…
Tras una ocupada tarde atendiendo pacientes y archivando sus notas, llegó a su casa totalmente exhausto. Se dejó caer sobre la cama de su dormitorio y se permitió relajarse por fin.
Mientras juguetea distraídamente con el piercing de su labio, el pelinegro reflexiona sobre la ironía de la situación. Los padres de Jimin son unos homofóbicos que buscan desesperadamente una “cura” y, sin saberlo, dejaron a su hijo en manos de alguien que lo comprende perfectamente; porque Jungkook también es gay. Piensa en lo idiotas que son esos señores por llamar “error” a un chico tan especial, y se promete a sí mismo que ese consultorio será el lugar donde Jimin se pueda sentir libre, sin la necesidad de ocultar lo que realmente es.
El pelinegro estira el brazo para agarrar su mochila de trabajo y saca su agenda. Con una sonrisa ladina, anota la fecha de la próxima cita, sabiendo de antemano que la semana se le va a hacer jodidamente larga antes de volver a ver a su nuevo y tierno paciente.
Nota de autora: ¡Hola, hermosos lectores! 🖤 Llegamos al final del capítulo tres y por fin pudimos ver lo que pasa por la mente de nuestro querido doctor Jeon. Al parecer, la atracción no es solo de un lado... 👀 ¿Qué les pareció conocer el punto de vista de Jungkook? ¿Creen que logre mantener su postura profesional por mucho tiempo en la próxima cita? ¡Me encantaría leer sus teorías en los comentarios! No olviden dejarle un corazoncito a la historia si les está gustando. ¡Nos leemos en el próximo capítulo!