Jimin camina por el pasillo clínico del edificio y siente que las piernas le tiemblan un poco. El corazón le va a mil por hora; ha estado esperando este maldito momento durante toda la semana, contando los días y las horas en su calendario digital. Tras dejar atrás la mirada fría y severa de sus padres en la sala de espera, se detiene frente a la puerta. Respira hondo, intentando llenar sus pulmones de aire para calmar los nervios que le aprietan el pecho, y gira la perilla.
Al cruzar el umbral, su primer instinto es buscar la mirada intensa de Jungkook, pero sus ojos se desvían de inmediato al notar que la habitación no luce igual que la vez anterior. Algo ha cambiado por completo.
Jimin se queda estático en la entrada, con la mano aún en la perilla y la boca abierta por la sorpresa. El consultorio frío, de paredes blancas y aburridas que tanto lo asustaba, ahora tiene un rincón que desborda una calidez increíble. Justo en una esquina hay una alfombra preciosa, rodeada de esponjosos cojines y almohadas suaves que parecen nubes listas para recibirlo. Incluso nota un tierno cojín de pollito que le da un toque muy dulce al lugar. Pero lo que de verdad le detiene el corazón y hace que se le escape un suspiro es el hermoso ramo de tulipanes frescos y coloridos que descansa allí, llenando el espacio de vida. El contraste es simplemente perfecto.
Un remolino de puros sentimientos intensos invade el pecho de Jimin. Siente un calorcito hermoso expandirse por todo su cuerpo, borrando al instante la amargura y la tensión que sus padres siempre le provocan. El hecho de que Jungkook, ese psicólogo tan guapo y profesional, se hubiera tomado el tiempo de acomodar todo eso solo para que él estuviera cómodo, lo hace sentir querido y valioso por primera vez en su vida. Una inmensa sensación de alivio y una ilusión tremenda se mezclan en su interior. Es tanto el impacto de sentirse protegido que sus ojitos se cristalizan, llenándose de lágrimas de pura emoción.
Jungkook, al ver la reacción tan emotiva de Jimin y notar sus ojitos brillantes a punto de soltar esas lágrimas, se levanta de su asiento con total suavidad. Se acerca a él con paso lento, rompiendo por completo cualquier distancia profesional. Su mirada derrocha una ternura profunda que desarma por completo al peli-rosa. El pelinegro se detiene a una distancia cómoda, permitiendo que Jimin note el brillo de sus piercings y la calidez que transmite.
—Bueno... veo que notaste el cambio —dice Jungkook con una voz sumamente suave y magnética, regalándole una sutil sonrisa—. No quería que te sintieras encerrado en una clínica aburrida. Así que... ¿qué tal si estrenas tu nuevo lugar especial?
Jimin traga saliva con dificultad, asintiendo levemente mientras parpadea para espantar las lágrimas. Camina con timidez hacia la alfombra y se deja caer sobre los cojines, abrazando sus piernas. Jungkook lo sigue con tranquilidad y se sienta en el suelo justo frente a él, cruzando las piernas de una forma relajada que hace que sus músculos se marquen bajo la playera fina.
La cercanía es absoluta, y el ramo de tulipanes entre los dos hace que la atmósfera se vuelva mágicamente íntima. Jimin siente sus mejillas arder, pero por primera vez en mucho tiempo, se siente completamente a salvo.
Nota de autora: ¡Hola, hermosos lectores! 🖤 ¡Llegó el día de la segunda cita! Jungkook preparó este refugio hermoso y Jimin no pudo contener la emoción al ver que alguien realmente se preocupa por hacerlo sentir seguro y libre. 🥺 tulipanes y cojines... ¿se puede ser más tierno? 🔥 ¿Cómo creen que se desarrolle la sesión ahora que van a estar sentados juntos en el suelo, tan cerquita el uno del otro? ¡Déjenme sus comentarios y teorías, los leo todos! No olviden dejar su corazoncito si les gustó. ¡Un abrazo enorme! ✨🫶