La semana pasó en un abrir y cerrar de ojos. Ya era viernes por la tarde y Jimin había llegado puntual a su sesión en el consultorio. Tocó la puerta tres veces; su brazo temblaba ligeramente cuando lo hizo. La expectativa en el aire era enorme, sabiendo que ese día no se trataba de una cita médica cualquiera.
—¡Pasa! —se escuchó la voz de Jungkook desde el otro lado de la puerta.
Al abrir la puerta del consultorio, el peli-rosa se encontró con el pelinegro recostado en la alfombra que estaba en la esquina: ese rincón especial que Jungkook había construido solo para él. En cuanto sus miradas se cruzaron, el doctor le hizo una seña suave para que se acercara, y Jimin no tardó ni un segundo en dejarse caer rendido en sus brazos.
—Hola, mi Jimin —dijo el mayor con voz dulce—. ¿Cómo han estado las cosas estos días?
—Sorprendentemente bien. Mis padres han estado contentos porque creen que me estoy “curando” —contestó el menor mientras se acurrucaba cálidamente al lado de Jungkook y este lo rodeaba con la firmeza protectora de sus brazos.
Jungkook acarició suavemente el cabello del peli-rosa antes de hablar:
—Tengo una duda, pequeño. ¿Cómo convenciste a tus padres de darte permiso para pasar el fin de semana fuera? Solo me dijiste por mensaje que les tuviste que decir la mentira más grande de tu vida.
—Bueno... acerca de eso... —las mejillas de Jimin se tiñeron de un sonrojo intenso mientras ocultaba un poco el rostro—. Ah... les dije que había conocido a una chica y que ella me había invitado a su casa de campo a pasar el fin de semana.
Al terminar de escuchar esas palabras, Jungkook rompió en una carcajada limpia y sonora al descubrir la coartada que se había inventado el menor. Era una mentira arriesgadísima y peligrosa, pero que al final les permitiría pasar un tiempo a solas sin presiones.
—Y además... —agregó el menor, contagiándose de la risa del pelinegro—. Les dije que saliendo del consultorio me iría directo a la casa de mi supuesta novia. No sospecharon nada de nada, están convencidos de que en verdad he cambiado.
La audacia y la picardía de Jimin no dejaban de sorprender y divertir al mayor.
—Es que son unos idiotas que están convencidos de que te pueden corregir —dijo Jungkook soltando una risa irónica antes de mirarlo con absoluta seriedad y ternura—. Ellos no entienden que lo que tú eres jamás cambiará; es tu identidad, tu esencia, y eso nunca va a cambiar. Yo mismo me voy a asegurar de eso, Jimin.
Esas palabras calaron hondo en el pecho del peli-rosa, dándole un refugio y una seguridad que jamás había sentido. Después de ese momento, continuaron hablando de una forma mucho más relajada sobre todo lo que harían durante el fin de semana, compartiendo ese secreto que ahora los unía como verdaderos cómplices.
…
Después de un tiempo, el temporizador sonó marcando el final formal de la sesión. Jungkook ayudó a Jimin a levantarse de la alfombra con gentileza. Guardaron sus cosas, cerraron la agenda del día y se alistaron para salir juntos del edificio médico con dirección a la casa del pelinegro, dando inicio oficial a su esperado fin de semana a solas.
📝 Nota de autora para el final del capítulo:
Nota de autora: ¡SE LLEGÓ EL MOMENTO! 😭🔥 AAAAAAH, la complicidad de estos dos me supera por completo. La risa de Jungkook al escuchar la mentira de la "novia" y cómo le prometió proteger su identidad me derramó el corazón de amor. 🥹🐰🐥
¡Oficialmente salen juntos del consultorio con rumbo al departamento de Jungkook! ¡Inicia el fin de semana a solas y no estoy lista para todo lo que va a pasar en esa pijamada! 👀✨
¿Qué es lo primero que creen que hagan al llegar al departamento del doctor Jeon? ¡Déjenme sus teorías y comentarios abajo, los leo a todos!
📌 ¡No olviden seguir mi perfil de autora para no perderse el Capítulo 21 y dejar su estrellita/corazoncito si les gustó! ¡Los amo muchíiisimo! ✨🖤