Amor sin diagnóstico

27

Tras unos segundos de silencio abrumador donde los cuatro se miraban sin terminar de asimilar la situación, Namjoon fue el primero en tomar la palabra, dejando salir una risa nerviosa mientras se ajustaba la chaqueta de su traje.

—A ver, creo que todos necesitamos sentarnos un segundo antes de que a Seokjin le dé un ataque de nervios en medio del restaurante —dijo el mayor, haciendo una seña al mesero para que uniera dos mesas y les agregara un par de sillas.

Una vez acomodados, la comida servida y con los ánimos un poco más calmados, Jimin miró a su hermano mayor con curiosidad.

—Todavía no me han dicho qué hacen aquí. Se suponía que estaban instalados en Tokio y que no volverían a Seúl hasta dentro de varios meses —comentó el peli-rosa.

—Surgió un proyecto enorme de último minuto, Jimin —explicó Namjoon con una sonrisa orgullosa, señalando a su empresa—. Interface, la agencia de idols de la que soy CEO en Tokio, está organizando una alianza estratégica con un conglomerado de entretenimiento muy importante aquí en Corea. Tuve que viajar de emergencia para firmar los contratos de la colaboración y, por supuesto, Jin no iba a dejarme venir solo.

—Ni loco te dejaba venir solo —intervino Jin cruzándose de brazos, aunque su mirada rápidamente se movió hacia el pelinegro que estaba sentado al lado de su hermano—. Pero eso no es lo verdaderamente importante aquí. Lo que a mí me tiene impactado es encontrarme a mi hermanito besándose con el famoso "doctor Jeon".

Jungkook sintió un ligero escalofrío recorrer su espalda. Recordaba perfectamente que Jimin le había contado que hablaba muy seguido por teléfono con su hermano mayor, lo que significaba que Seokjin ya sabía bastante sobre él, pero en su rol de psicólogo.

Jin clavó sus ojos en Jungkook. Era una mirada tan fría, afilada e inquisidora que el mismo Namjoon se quedó helado en su asiento; en todos los años que llevaba de casado con Seokjin, jamás lo había visto mirar a alguien con tanta intensidad y celo protector.

—Así que tú eres el famoso psicólogo que ha estado atendiendo a mi hermano —comenzó Jin, apoyando los codos sobre la mesa y entrelazando las manos—. Jimin me ha hablado mucho de ti por teléfono... de cómo lo has ayudado a recuperar la sonrisa y de lo mucho que confía en ti. Pero una cosa es que seas su médico y otra muy distinta es que estés tomado de su mano en un restaurante de lujo pidiéndole cortejarlo.

Jungkook no retiró la mirada. A pesar de los nervios de estar siendo juzgado por el hermano mayor de Jimin, mantuvo la postura firme, demostrando la madurez y la sinceridad de sus intenciones.

—Entiendo su preocupación, Seokjin-ssi —respondió Jungkook con voz clara y respetuosa—. Sé que la situación puede parecer complicada desde afuera por mi profesión. Pero le aseguro con la mano en el corazón que mis sentimientos por Jimin son completamente reales. Él es una persona maravillosa a la que quiero cuidar, respetar y apoyar en cada uno de sus sueños. Jamás le haría daño.

Jin sostuvo el duelo de miradas por unos eternos segundos. Analizó cada expresión de Jungkook y, finalmente, miró a Jimin. El peli-rosa observaba a Jungkook con unos ojos llenos de brillo, admiración y un amor tan puro que a Jin se le ablandó el pecho por completo.

Un largo suspiro salió de los labios de Seokjin, y de pronto esa mirada intimidante se transformó en una sonrisa cálida y radiante.

—Bien. Pasaste la prueba, Jungkook —declaró Jin relajando los hombros—. Sé reconocer cuando alguien mira a mi hermano con verdadera devoción. Honestamente... creo que eres el mejor chico que le pudo haber pasado a Jimin en mucho tiempo.

Jimin dejó escapar el aire que tenía contenido y sonrió con un sonrojo enorme en sus mejillas, mientras Jungkook soltaba una risa aliviada y Namjoon le daba una palmadita en la espalda a su primo.

—¡Menos mal, Kook! Casi pensaba que Jin te iba a mandar a investigar con sus contactos —bromeó Namjoon riendo.

El resto del almuerzo transcurrió entre risas, brindis y charlas animadas. Lo que comenzó como un cruce tenso de miradas se convirtió en una comida familiar hermosa, donde Jungkook no solo se ganó el permiso de Jimin para cortejarlo, sino también la bendición de su hermano mayor.

Nota de autora: ¡LA MIRADA DE JIN CASI NOS DEJA SIN PROTA! 😱🤣 AAAAAAH, Seokjin en modo hermano mayor protector es lo mejor que nos ha pasado. ¡Esa mirada inquisidora que le dio a Jungkook asustó hasta al mismísimo Namjoon! 😭🙈

Pero al final, ¡Jungkook demostró ser el chico perfecto para nuestro Jimin! 🥹🐰🐥 Amo que Namjoon sea CEO de la empresa de Idols Interface, esto me huele a que en el futuro se vienen cosas increíbles para los sueños musicales y artísticos de los chicos... 👀✨

¿Qué les pareció este almuerzo en familia? ¿Les gustó la aprobación de Jin? ¡Déjenme todos sus comentarios abajo, los leo a todos!

📌 ¡No olviden seguir mi perfil de autora para no perderse el Capítulo 28 y dejar su estrellita/corazoncito si les gustó! ¡Los amo muchíiisimo! ✨🖤



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En el texto hay: bts, jikook, chico x chico

Editado: 10.09.2026

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