Amor sin rostro

Aquella nota

Este día ha sido un caos, empezando con que en mi trabajo se extraviaron unos documentos y “YO” los tuve que hacer junto con mis demás compañeros, ya que a mi querido jefe se le ocurrió la maravillosa idea de que todos debíamos de hacerlo desde cero, lo bueno de eso es que nos va a aumentar el salario de este mes, porque si no lo hacía todos nos hubiéramos negado, es que realmente si fue mucho trabajo.

Cuando salí de mi trabajo, sabía que necesitaba relajarme y que mejor manera que ir a la biblioteca, a leerme mis libros favoritos, los de siempre, pero cuando tengo días como este leer es lo que más me relaja.

Así que después de haber caminado durante 15 minutos por fin llegue a la biblioteca, como de costumbre saludo a Emilia, es una señora de la tercera edad que siempre ha trabajado en la biblioteca, era la biblioteca de sus padres y ella me ha contado esa historia mil veces, es una señora muy linda en realidad.

Ya que me ubico en el que el lugar que siempre elijo para leer y también ver que este vació, dejo mis cosas y buscó uno de mis libros favoritos, Orgullo y prejuicio, me encanta, ese libro es de amor y la mayoría de mis libros favoritos tratan de eso, de amor. Ya que encontré el libro, me siento y empiezo a leer, estuve así por 2 horas sin parar de leer, realmente si me dijeran que me cumplirían un deseo sin dudar diría que tener una biblioteca gigante en mi casa, y tener una casa frente al mar o en el campo con caballos y muchas vacas, sería una vida llena de paz con mis hijos corriendo mientras le un libro junto a mi esposo.

A veces llego a creer que me falta un tornillo, ya que mientras pensaba eso me estaba riendo, o sea, que si alguien me ve diría sin dudar que estoy de psiquiatra, pero bueno, cada cabeza es un mundo, aunque pensándolo bien mi cabeza son diez mundos y un hámster corriendo. Estaba tan perdida en mi pensamiento que no me acordaba de que estaba leyendo, cuando por fin vuelvo en sí, pues sigo leyendo hasta que cuando sigo leyendo veo una pequeña nota dejada en el libro, y la nota decía:

“Aquí fue donde tuve que devolver una página porque me distraje pensando en otra cosa.”

Me quedé mirando esa frase durante varios segundos, quien habrá sido que haya dejado la nota, tal vez alguien la haya dejado por error.

Seguí leyendo durante otro rato más, hasta que ya iban a cerra la biblioteca, es que cuando estoy leyendo pierdo por completo la noción del tiempo, es como si el tiempo pasara y no cuenta.

Cuando salí de la biblioteca me fui a mi casa a comer algo, tenía mucha hambre, pero a la vez pereza, y aparte era un poco tarde, entonces mejor pedí una pizza.

Cuando la pizza llego me senté a ver una película mientras comía, pero realmente no podía dejar de pensar en aquella nota, quién habrá sido la persona que la dejo, pues es la primera vez que veo una nota en ese libro, realmente es un raro.

Además de que la que siempre lee ese libro soy yo, la señora Emilia me ha dicho muchas veces si no me canso de repetir tanto los mismos libros, según la que más ha repetido esos libros soy yo, y la respuesta a la pregunta de Emilia es que no, amo esos libros, pero es que cuando algo te gusta de verdad puedes repetirlo mil veces y no te cansas, entonces yo de mis libros jamás me cansaré, tal vez cuando esté viejita y no pueda leer porque me estará fallando la vista, pero de otra manera no creo que deje de hacerlo.

Estuve hasta las 3:00 a. m. despierta pensando en quién será la persona que dejo la nota en el libro, hasta que recordé que al día siguiente tenía que trabajar, lo único que me motiva del trabajo es el dinero, y pues mi trabajo no es que sea malo, pero tener que despertarme tan temprano es lo que no es de mi agrado, pero todo es por el dinero y tener una gran biblioteca en mi casa, algo que si tengo en mente es lo de tener una familia, en mí no se ha interesado nadie, bueno no que yo me haya enterado, tal vez alguien se enamore de mí, así como yo lo estoy de los libros sería algo maravilloso en realidad, algún día será.

Hoy el trabajo ha estado normal, pero presiento que algo va a arruinar esa tranquilidad, solo espero que no se halla extraviado documento como ayer o que se presente una reunión.

A veces siento que mi monte sirve para atraer, pero lo malo, mi magnífico jefe me acaba de decir que me tengo que quedar 30 minutos más para una reunión de emergencia, yo debería de atraer cosas buenas, pero no, lo malo viene a mí, lo peor de la situación es que hoy es mi día de ir a la biblioteca, yo tengo unas reglas, y las reglas son que los jueves tengo que ir a la biblioteca sin falta, pero no a leer los mismos libros, sino a buscar nuevos de romance y terror, ya que a veces la monotonía cansa, no siempre, pero sí que llega a cansar repetir lo mismo tantas veces.

Al terminar la reunión, y salir por fin del trabajo, por fin pude ir a la biblioteca, y durante ese rato que me dispuse a buscar libros, encontré uno que me llamo bastante la atención.

Al sentarme en mi lugar de siempre, al leerlo me engancho al instante, estaba tan concentrada que no me percate de la nota que se había caído de una de las páginas del libro, y la nota tenía mucho parecido a la nota anterior, e incluso la misma letra, es curioso que me haya encontrado otra nota, pero más me dejo pensando lo que decía la nota:

“Si llegaste hasta aquí, ya no hay vuelta atrás”.

Es como si estuviera hablando conmigo, pero al mismo tiempo no, estas notas están raras, pero debo de admitir que la persona que las escribe sabe escribir su letra es muy linda, pero me confunden mucho, pues no sé por qué las escribe y porque me las he encontrado dos veces seguida, me preocupa por la razón que sé que estaré pensándolo mucho.



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En el texto hay: libros, amor, biblioteca

Editado: 12.01.2026

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