amor y venganza

yo te amo ...

Nunca imaginé que esa frase, escrita sin pensar, sería la primera pista de algo que terminaría arrastrándome hasta el borde de mí misma.

Pasaron los días.

Y con ellos, la necesidad absurda de encontrar excusas para cruzarme con él. En los pasillos, en la cafetería, en los patios donde la lluvia se quedaba atrapada entre los ladrillos.

No era amor — todavía no — era una obsesión silenciosa.

La clase se volvió el escenario de mi propio tormento: Amelia y Damien riendo, compartiendo notas, hablando bajito mientras yo mordía mi lápiz para no mirar tanto.

Una tarde, mientras hacíamos un trabajo en grupo, algo extraño ocurrió. Cuando abrí mi cuaderno para anotar las respuestas, encontré una línea escrita que no era mía:

> “Él no te ve porque no debe verte.”

Me quedé quieta. No entendí. Nadie cerca parecía haberlo hecho. La letra era pequeña, apretada, como si la hubieran escrito deprisa.

Sentí un escalofrío.

Cerré el cuaderno, fingí calma.

Esa noche no pude dormir.

Cada vez que cerraba los ojos, veía la frase flotando en mi cabeza, como si alguien la hubiera susurrado dentro de mí




Reportar




Uso de Cookies
Con el fin de proporcionar una mejor experiencia de usuario, recopilamos y utilizamos cookies. Si continúa navegando por nuestro sitio web, acepta la recopilación y el uso de cookies.