_"Consecuencias".
6 de noviembre.
STELLA SPENCER:
Cinco días. Cinco días habían pasado desde que Erick había venido borracho a mi apartamento.
Después de aquella madrugada. No volvimos a cruzar ni una sola palabra, ni siquiera una mirada. Caminábamos por los pasillos y nos cruzábamos como si nada, como si fuéramos un par de desconocidos.
Mi rostro era cubierto por una máscara de indiferencia, que se derrumbaba cuando no estaba cerca de él. Me mataba por dentro saber que siempre estábamos tan cercanos y tan lejos al mismo tiempo.
Actualmente. Me encontraba en la cafetería, debido al horario de almuerzo. Últimamente pasaba más tiempo con John que con Lina.
Su hermano me había estado recomendado películas para que mantuviera mi mente ocupada.
_¿Y bien?¿Cuál te ha gustado más?-preguntó dándole un sorbo a su batido de proteínas-
_Iron Man. A pesar de que me hayas hecho spoilers-contesté, volteando mis ojos con diversión-
_Es mi favorita también. Perdón, no me pude contener-se encogió de hombros y sus ojos azules brillaron con felicidad-
_Bueno...ahora solo quiero un solo spoiler. ¿En qué película se muere? Digo, para ni verla.
John sonrió por un momento y me golpeó levemente el hombro.
_Ya empezaste. Ahora debes terminar de verlas todas-protestó-
_¿Te das cuenta de qué me estás pidiendo verme todas y cada unas de las películas de Marvel?-me quejé, cruzando mis brazos-
_Bueno, al menos las importantes-suplicó, haciendo un pequeño puchero-
_No, ni lo sueñes. Esa cara solo funciona con Lina- negué, pareciendo seria-
John rió levemente, dándose por vencido.
Continuamos hablando de escenas que nos gustaban o diálogos que estuvieran jodidamente buenos. Incluso referencias que no entendía.
John era un buen amigo, un buen hijo y un buen hermano. Era divertido, despistado y poseía gran conocimiento cinematográfico, cultural y deportivo. Le quería de manera fraternal y sabía que él a mi también puesto que siempre me respetaba como a Lina.
_Oye Stella, tienes algo aquí.
Señaló la comisura de su labio, para indicarme que debía limpiar los restos de vegetales que tenía en la boca.
_¿Aquí?-pregunté, mientras hacía el intento de limpiarme-
Negó levemente e hizo el ademán de coger su servilleta.
_¿Puedo?-antes que nada buscó mi aprobación-
Asentí una vez y él prosiguió con naturalidad.
_Gracias.
_Por favor, es algo que hubiera hecho hasta por mi hermana-habló con amabilidad, restándole importancia-
Me sonrió mostrando su dentadura blanca y seguido nos despedimos. El horario de descanso se estaba acabando y debíamos volver antes que los estudiantes al salón.
Atravesé el umbral de la puerta, cuando mi cuerpo se vio arrastrado por una mano masculina. Volteé mi rostro para ver la espalda de Erick, caminaba hacia su oficina y pretendía que yo le siguiera.
_Suéltame-ordené en voz baja-
Ignoró por completo mis palabras. Haciendo caso omiso. Llegó a su oficina y cerró su puerta con seguro.
Nuestro ojos después de tantos días, nunca se habían encontrado. Hasta hoy.
ERICK JONES:
Contemplé el brillo de su mirada. Ni siquiera yo podía apagarlo y la admiraba por eso. Stella me observó con rabia, como si quisiera abofetearme con ambas manos.
Recordé la escena que vi en la cafetería hacía unos minutos. John limpiando sus labios. Recordé todas las veces que en esta semana habían estado juntos en la cafetería, hablando y riendo. No obstante, no era la primera vez que veía a John haciéndola reír y eso me puso más furioso.
Quería torcer su cuello con mis propias manos. Mis manos se hicieron puños a los costados y tensé la mandíbula.
_¿Ahora te gustan los payasos?-ironicé con incomodidad-
Ella se cruzó de brazos. Mirándome seria.
_¿Desde cuándo te interesa lo que me gusta? Tenía entendido que no existía para ti- me devolvió la ironía-
Suspiré con frustración.
_Solo lo estás haciendo para provocarme. Para darme celos.
Y créeme que lo estás logrando. Estoy jodidamente celoso. Quise añadir.
Stella sonrió sin humor.
_Deja de pretender que eres el centro del mundo.
Alcé mis cejas con sarcasmo. Acercándome a ella,pero retrocedió ante mi cercanía. Evitando mi contacto físico.
_Correción. Soy el centro de tu mundo.
Hizo una pequeña pausa. Ignorando mis palabras.
_¿Qué quieres, Jones? El almuerzo está por acabar y tú no tienes tu laboratorio en el último piso-espetó seriamente, haciendo el intento de pasar por mi lado y salir-
Me interpuse en su camino. Bloqueando la salida.
_¿Qué mierda te dice que resulta tan gracioso? Digo, para yo también reírme.
Analicé como su rostro pasaba de una expresión seria a otra de incredulidad.
Disparó sus cejas hacia arriba. Ese fue el gesto que hizo cambiar su rostro.
_Ya lo entiendo, estás celoso-mencionó, con la burla brillando en sus ojos-
Ahora, quien analizaba el rostro era ella. Sin embargo, para su desgracia; allí no encontraría mucho.
La tensión en el ambiente era palpable, sobre todo cuando el silencio inundaba la habitación por un breve tiempo. Stella se mantenía férrea, con sus brazos cruzados.
Caminé otro paso más, hasta que mi sombra quedara encima de ella y tuviera que alzar la mirada. Estaba invadiendo su espacio personal, derrumbando las barreras que habíamos creado.
A mis fosas nasales llegó su aroma, provocando que suspirase profundo. Muy profundo. Hasta extasiar mis sentidos.
_Sí.
Admití con voz ronca.
_Estoy jodidamente celoso. Siento celos de cualquier hombre que se acerca a ti.
Continué, ladeando mi cabeza un poco para desviar mi mirada hacia sus labios por un segundo.
Stella se mantuvo rígida en su lugar, a pesar de que por dentro le provocara una oleada de nervios. Lo sé, por el leve temblor que presentó su cuerpo.