_"La sentencia final".
Narrador Omnisciente.
Seis meses después.
La vida tras seis meses después había sido bastante difícil para Stella, meses de investigación tanto astronómicas como judiciales,el juicio contra Félix se efectuaba durante dos semanas y aún tenía pocas probabilidades de ganar.Sin embargo, siempre encontraba el apoyo de sus amistades y de Erick, con el cual se había mudado definitivamente hacia el Penthouse. Su cumpleaños había sido el 14 de marzo,lo había pasado con naturalidad como si fuese un día más a pesar de que Stella quería que se sintiera especial.
Arthur había comenzado a trabajar en el hospital como habían acordado, hasta el día que nació el bebé de Laura; ya tenía la prueba de ADN en sus manos.
_¿Entonces, Arthur?-preguntó Stella por teléfono,con el corazón queriendo salirse del pecho mientras Erick estaba a su lado de brazos cruzados-
_Antes,quisiera hacerle una pregunta a Erick: ¿Tienes alguna marca de nacimiento en la espalda?
_No, ni en la espalda ni en ningún otro lado-respondió seguro-
_Bueno, de todos modos la prueba ha dado negativo-afirmó y Stella suspiró aliviada-
_Gracias a Dios,¿Por qué preguntas sobre una posible marca de nacimiento?-preguntó un poco extrañada-
_Por que el bebé tiene una bastante llamativa en su espalda-aseguró en un tono tierno-
En ese momento Stella pensó en un largo silencio, a tal punto que se podría oír las piezas de su cabeza maquinando y encajando una con la otra. En ese momento, para ella, todo cobró sentido.
_Puede que Erick no, pero conozco a alguien más que sí-expresó seriamente, provocando que el físico arrugara sus cejas-
Dos semanas después.
29 de abril.
El día que todos esperaban impacientemente al fin había llegado. La apertura de la sala jurídica dio comienzo con la figura del juez, el lugar estaba bañado por tenues luces y paredes de madera oscura. Seguidamente entró el acusado, Félix Daurella, el cual vestía un traje impecable que transmitía su seguridad; arreglaba su corbata pacientemente o a veces miraba su reloj, la seguridad lo trataba con respeto . Al otro lado, se encontraba el abogado que defendería los derechos de la víctima el cual se mostraba sereno y humilde.
En el lugar se encontraban presentes familiares y amigos por ambas partes, todos permanecían en silencio para escuchar las primeras palabras del juez.
_Buenos días a todos los presentes, se da inicio a la sesión con el Juramento de Verdad ante el tribunal.
_No me ocultaré ni agregaré nada a la verdad. Diré la verdad y, si mintiera, juro que me castigarán por perjurio- hablaron Félix y el abogado de pie y al mismo tiempo, puesto que sabían el juramento de memoria-
_En el día de hoy, 29 de abril. Se estará juzgando al ciudadano Félix Daurella por los siguientes cargos: Violencia de género y doméstica, Agresión física hacia la víctima, Stella Spencer- expresó el juez con voz firme-Le damos la palabra al acusado.
_Como todos saben, cada ciudadano tiene derechos bajo la ley y yo como ciudadano, actué bajo mi defensa-alegó tranquilamente-
_¿Por qué usted afirma que actuó bajo defensa?¿Posee pruebas que lo respalden?-cuestionó el juez con neutralidad-
_Señoría, la acción de agredir a una persona, sobre todo a una dama, solo por actuar en defensa sigue siendo un delito, no importa por donde se mire. No obstante, ni siquiera hay que llegar a violencia para incumplir esta ley, la intimidación, persecución o agresión
psicológica son suficientes-intervino el abogado de Stella, hablando seriamente-
El juez les dedicó una mirada fija mientras guardaba silencio.
_Señoría,afirmo que fue bajo defensa puesto que me encontraba un momento acalorado, y actué impulsivamente tras descubrir una inmerecida infidelidad por su parte. Actué bajo el dolor de amarla profundamente y aún así recibir una puñalada por la espalda, incluso, el causante de que ella me fuera desleal está presente en la sala, El profesor Erick Jones-respondió queriendo usar el papel de ser víctima de una falsa denuncia-
Su argumento casi llegó a convencer al juez y a ablandar un poco su rigor, mas eso solo quedaba en su interior puesto que en el semblante no era reflejado.Debía ser inflexible.
Todos los presentes se quedaron asombrados ,comenzando a dedicarle miradas fugaces a susodicho, el cual estaba sentado en la primera fila junto a los demás profesores, frente al abogado de Stella. Erick torció sus ojos, y Félix le dedicó una pequeña mirada de odio.
_La víctima no había sido infiel en ningún momento, su relación con el ciudadano Erick Jones ocurrió después de que ella rechazara públicamente una propuesta de matrimonio por parte del acusado. Usted también estaba presente ese día Señor juez-arrebatió el abogado de Stella, arrebatándole a Félix la pizca de compasión que había tenido el juez- Incluso, hay un testigo que afirma haber visto moretones en las muñecas de la víctima mucho antes.
Félix pasó la lengua por sus labios a modo de desesperación mientras que apretaba fuertemente sus puños por debajo de la mesa. Por lo menos, le quedaba el consuelo de que Stella había sido tan cobarde como para no mostrar su patética cara.
_La corte pide que pase el primer testigo del caso, este por parte de la víctima: Arthur ...-expresó una mujer morena a la diestra del juez-
Las grandes puertas de madera se abrieron dandole paso a Arthur vestido con su característica batalla de médico, dando a conocer que no era cualquiera,que venía a hablar con base científica. El médico tomó asiento junto al abogado de Stella.
_Buenos días su Señoría y ciudadanos presentes-saludó amablemente, provocando la mirada orgullosa de sus amigos-
_Buenos días, Señor ... ¿Puede afirmar usted que ha visto hematomas en las manos de la víctima?¿Hace cuánto?-le preguntó el juez, observándolo detenidamente-