- De verdad creí que habías muerto, no puedo creer que estés vivo, te hemos extrañado demasiado - dice la pelirroja mientras rodea al castaño entre sus manos.
- Yo ... - intenta hablar el castaño.
- Lydia suéltalo, no es momento para presionarlo - alejando a la chica de él, cosa que le agradecía.
- Pero no lo he visto en mucho tiempo y ahora lo alejas de mí.
- Recuerda lo que hablamos.
- Pero ... tal vez si me recuerde a mí - mira al chico - ¿Cierto?
El castaño niega con la cabeza.
- Lo siento - menciona el menor.
- No te preocupes, me encargare de que recuerdes todo - diciendo esto la pelirroja se marchó adentrándose dentro de la casa.
- Sera mejor que nosotros también entremos, debes de ver a los demás - menciona el moreno.
- Yo ... no sé si deba.
- Todo estará bien ¿de acuerdo?, no estarás solo - tomándolo de los hombros.
- ¿Qué tal si jamás los recuerdo?, no quiero tener que pasar por eso.
- No te preocupes, recordaras todos y cada uno de tus recuerdos, además hay alguien en especial que quiere verte - sonriéndole.
- ¿Quien? - Pregunta el castaño.
- Lo veras cuando entremos.
Con el temor que corría por cada parte de su piel asintió con su cabeza y seguido del moreno entraron a la mansión, era la primera vez que él podía recordad que entraba a ese lugar, tenía un leve olor a humedad, no tanto como de la casa de Kevin y Sofí, los muebles antiguos hacían contraste con la pintura de la casa, pasaron el corredor y se adentraron a la estancia donde los recibieron varias personas alrededor de una mesa de madera notablemente deteriorada, una persona en particular se puso de pie mientras sus labios mencionaban su nombre y sus ojos se humedecían casi de inmediato.
- Stiles - sus pasos hacia el chico eran lentos para después terminar en zancadas grandes para poder llegar más rápido.
Sus brazos rodearon automáticamente su cuello, sintió como su respiración era demasiado rápida, sus latidos constantes y las lágrimas que caían del rostro de aquella persona manchando su camisa.
- No puedo creerlo - entre lágrimas - Estas vivo - suspiro tras suspiro salía de sus labios evitando que las palabras salieran correctamente - Dios, pensé que te había perdido, no sé qué haría sin ti, te amo tanto hijo.
Seguía sin soltarlo, el castaño sin creer lo que pasaba, tenía a su padre abrazándolo en ese momento y él no podía sentir nada, no podía siquiera decir la palabra papa ya que no lo recordaba, el sentimiento de tristeza lo inundo por dentro provocando que el pánico se apoderara de él, el aire le comenzaba a faltar, la desesperación de estar lejos de ese lugar acrecentaba mientras los demás comenzaban a mirarlo con preocupación.
- ¿Stiles? - menciona el moreno al escuchar su corazón.
- ¿Stiles estas bien? - menciona Scott.
El sheriff se separó de el en cuanto noto lo preocupado que estaba el moreno.
- ¿Hijo? - el castaño no podía mirarlo, con una mano tomo su pecho y con la otra se empujó de los brazos que aún lo acercaba esa persona.
- Yo ... yo ... lo siento, no ... - el moreno se acerca rápidamente.
- Tranquilo, respira hondo, vamos Stiles - con una mano tomo su hombro - Respira hondo - el castaño sin mirarlo obedeció - Así es, respira hondo y exhala - y el castaño obedeció de nuevo.
- Lo siento - dice el castaño mirando al que decía ser su padre.
- ¿Qué es lo que sucede? - pregunta preocupado el sheriff.
- El no recuerda nada, a ninguno - responde el moreno.
- ¿Porque? - pregunta de nuevo.
- Vera, es complicado - trata de explicar.
- Derek, por favor dime, no tengo mucha paciencia en este momento - respondiendo alterado.
- No es culpa de el - menciona el castaño - De ninguno de ellos.
- Claro que es nuestra culpa Stiles - menciona Isaac - No pudimos protegerte.
- Te dejamos solos - dice cabizbajo Scott.
- Eso no es verdad, trataron de ayudar, solo eso.
- No entiendo que es lo que está pasando aquí - habla el sheriff.
- Espere - se detiene el moreno - ¿Cómo es que estas tan seguro de que trataron de ayudarte? - pregunta Derek al castaño.
- Bueno yo ... no lo sé.
- No es posible - dice Lydia - ¿Oh sí?
- Ariadna menciono que lo recordaría solo si se acercaba al que le hizo olvidar, solo él puede hacerle volver sus recuerdos - Habla Deaton.
- ¿Entonces él está recordando? - pregunta Talía.
- Pero Jackson ni Kate están aquí - dice Cora.
- Bueno en eso están equivocados - dice una voz en la habitación.
Todos siguen el sonido de aquella conocida voz, el asombro y el coraje vuelve a ellos por partes iguales.
- ¿Qué sucede? - trata de cuestionar el sheriff ya que no lograba comprender lo que sucedía.
- Sera mejor que se vaya de aquí - dice Derek - Y llévese a Stiles con usted.
- ¿Qué?, no me iré, recuerda lo que dijo Ariadna - trata de convencerlo.
- No importa ahora.
- Vamos Stiles, será mejor que nos vayamos con tu padre - trata de encaminarlo Sofí y Kevin.
- No me iré, es la única forma de que mis recuerdos vuelvan.
- Cariño por favor - dice esta vez Talía mientras Lydia lo mira con una dulzura en su cara.
- Stiles ... por favor - suplica el moreno.
- Creo que es una escena conmovedora la que sucede aquí pero solo he venido por ese chico - señalando a Stiles.
- Por favor - vuelve a mencionar Derek.
- No te dejare - dice mientras lo ve fijamente a los ojos.
- Entonces tampoco nos iremos - dice Sofí.
El sheriff solo permanece al lado de su hijo mientras este no apartaba la mirada del moreno.
- Bien - dice Derek dirigiendo su mirada esta vez a Jackson.
- Me gustaría quedarme a charlar con ustedes, pero ciertamente no tengo mucho tiempo y necesito que el venga conmigo.
- Eso no va a pasar - dice Derek mientras se suman a un lado de el Scott, Isaac, Cora, Talía, Peter, Sofí, Kevin, Boyd.