Amores y Desamores: El Jardín de los Secretos

Capítulo 17: Ecos y Encuentros

El bullicio del mercado había quedado atrás, dejando a Ana y Joaquín en un pequeño café al aire libre, donde el aroma del café recién hecho y los pasteles caseros llenaban el aire. Era un rincón acogedor, con mesas de madera y flores de colores brillantes adorando cada superficie. La luz del sol se filtraba a través de las hojas de los árboles, dibujando sombras suaves en el suelo.

Ana miró a Joaquín mientras él revisaba el menú, sintiendo que la calidez del momento era un reflejo de los meses en que se habían ido conociendo. Su pulsera de amatista brillaba con luz propia, recordándole que cada paso que habían dado juntos era un acto de valentía.

—¿Qué te apetece? —preguntó Joaquín, levantando la vista con una sonrisa cálida.

—Creo que tengo antojo de ese pastel de chocolate. Se ve irresistible —respondió Ana, señalando con un dedo tembloroso el dulce en la vitrina.

Joaquín rió suavemente.

—Eres un verdadero amante de los postres. —Se inclinó hacia adelante, con un brillo juguetón en sus ojos—. Apuesto a que elegiste esa pulsera porque representa el nuevo comienzo, así que, ¿qué mejor manera de celebrarlo con un postre?

Ana se rió, disfrutando de su humor. A pesar del entorno festivo y acogedor, había una parte de ella que seguía sintiendo un leve retumbo de ansiedad. Aunque el amor de Joaquín la hacía más fuerte, los ecos de su historia pasada seguían resonando en su mente.

Cuando sus pedidos llegaron, se sumergieron en la conversación. Joaquín compartía historias divertidas de sus días en la universidad, y Ana no podía evitar reír, deseando que su risa ahuyentara cualquier sombra de incertidumbre.

—¿Y entonces aprendiste a tocar la guitarra? —preguntó Ana, sorprendida por una de las anécdotas que él había compartido.

—¡Sí! Era un completo desastre, pero quería impresionar a alguien, así que tomé clases. —Joaquín soltó una sonrisa nostálgica—. Al notar mi falta de talento, decidí que tal vez era mejor dejarlo para los que realmente pueden hacerlo.

—Talento o no, ¡me parece que te atreviste a seguir tus pasiones! Eso es algo admirable —respondió Ana, brindando con su taza de café—. Y aún así, me parece que sigues encontrando formas de impresionar a la gente.

Joaquín se sonrojó, y la expresión de Ana se suavizó al ver la vulnerabilidad detrás de su sonrisa. Las palabras fluyeron entre ellos, y Ana sentía que la atmósfera era un eco de lo que les esperaba.

—Hablando de atreverse, parece que ambos hemos cruzado un puente importante en nuestras vidas. —Joaquín sujetó su pulsera de amatista, como si buscase su propio hilo de valentía—. Nunca pensé que lograría abrirme de nuevo. Pero lo que hemos compartido y nuestra promesa de enfrentar el futuro juntos me han supuesto una luz.

Ana sonrió, conmovida.

—Yo tampoco. Al estar contigo he aprendido a ser más fuerte y abierta. Siempre me había costado reconocer el dolor de mi pasado, pero me doy cuenta de que al hablarlo estoy creando espacio para mejores experiencias —dijo, su voz llena de sinceridad.

La conexión entre ellos crecía en cada palabra, y sintió una oleada de emoción al ver que el pasado de ambos los había llevado a este momento de valentía compartida. Pero antes de que pudieran profundizar, el tintineo de la campanita de la puerta del café interrumpió su diálogo.

Javier entró, mirando a su alrededor. Ana sintió que un escalofrío recorría su espalda. No había esperado volver a verlo tan pronto.

—Hola, Ana. —Javier se acercó con una mezcla de confianza y duda—. No sabía que estarías aquí.

Ana sintió que el aire se tornaba pesado, pero decidió enfrentar la situación con valentía. Joaquín mantuvo la mano de Ana entre las suyas, enviándole una señal de apoyo.

—Hola, Javier. ¿Qué te trae por aquí? —preguntó Ana, manteniendo un tono neutral.

—Solo vine a dar un paseo y me apetecía un café. —Javier miró a Joaquín de manera directa. —Me alegra verte. Ha pasado un tiempo.

Joaquín se enderezó un poco, sintiendo la tensión en el aire, pero mantuvo una postura abierta.

—Gracias, es bueno verte también. —respondió Joaquín con una sonrisa cordial, aunque el mensaje en su mirada transmitía más—. Espero que estés bien.

La conversación siguió en un tira y afloja de palabras, Javier intentaba hacer pequeñas interacciones amables, pero Ana notó que su mirada frecuentemente se centraba en Joaquín, como si en su mente intentara redefinir las dinámicas.

—Bueno, no quiero interrumpir su tiempo juntos —dijo Javier, tras una charla corta y incómoda—. Solo quería asegurarme de que estás bien, Ana.

Ana lo miró con sinceridad.

—Sí, estoy bien, gracias. Estoy creando mi propia vida.

Las palabras eran firmes y claras, y ella sintió un empoderamiento renovado tras pronunciarlas.

Javier asintió, tomando el mensaje. Parecía estar lidiando con una mezcla de emociones.

—Qué bien, me alegra saberlo. Espero que podamos cruzarnos en algún momento, sin rencores.

—Yo también lo espero. —respondió Ana, encontrando el valor en sus palabras.

Con una suave reverencia, Javier se despidió y salió del café, dejando a Ana sintiendo una mezcla de liberación y confusión.

—¿Estás bien? —preguntó Joaquín, observando su reacción.

—Sí, creo que sí. Solo... fue un capítulo que cerré y ahora regresar de nuevo me deja con feelings encontrados. —Ana suspiró, la tensión disminuyendo lentamente.

—Has crecido mucho, Ana. Tu valentía es admirable. Ya no permites que tu pasado defina tus decisiones. Esa es una gran fortaleza —dijo Joaquín, sin soltar su mano.

Ana sonrió, agradecida por su presencia reconfortante.

—Gracias. Es un alivio sentir que estoy lista para seguir adelante. Pero nunca hubiera podido hacerlo tan fácilmente sin ti aquí.

Cuando terminaron su café, el aire fue impregnado por la nueva sensación de libertad que los rodeaba. Mientras salían del café, Ana sintió que cada paso era más ligero, como si hubieran superado un gran obstáculo.




Reportar




Uso de Cookies
Con el fin de proporcionar una mejor experiencia de usuario, recopilamos y utilizamos cookies. Si continúa navegando por nuestro sitio web, acepta la recopilación y el uso de cookies.