Dejar el dolor y confiar en el amor.
Una búsqueda por resignificarse, aun cuando aquello que se anhela ya está delante de los ojos.
A veces se sigue buscando lo que ya se hace sentir,algo indivisible a la mirada,que solo puede ser comprendido al entregarse a sentirlo.
En medio de la tormenta, surge la posibilidad de una salida:depositar la confianza en un ser de luz,una guía silenciosa hacia el elixir.
Allí, donde dos almas se encuentran, nace la oportunidad de transformarse.La unión no es solo espiritual:es una fuerza que sacia, potencia y eleva.
De esa fusión emerge la esencia del amor,una pasión que se enciende como llama viva,buscando su eternidad, incluso cuando el tiempo dicta su veredicto.