Amor.txt

LA BÚSQUEDA

Hola cómo estás, te estábamos buscando.

--A mí?

--Sí a vos.

--No entiendo, quién sos?

-- Tu compañera de la secundaria no te acordás?

--Sí, algo me acuerdo, cómo me encontraron?

--Buscándo, dimos con el perfil de tu hermano y ahí dimos con vos.

--Y por qué mi hermano?

-- Porque una de las chicas seguía en contacto con tu hermano.

+-Ahh ahora entiendo, Cómo estás tanto tiempo?

--Bien acá organizando el reencuentro.

-- Uy! qué bueno, cuándo va a ser ese reencuentro?

--Todavía no definimos fecha pero nos gustaría que estés obvio?

--Claro sí, cómo no me avisas cuando dónde y seguro que voy a ir .

--Buenísimo contame qué es de tu vida?

--Acá estoy en casa recién llego a trabajar sorprendido por tu mensaje.

--No teníamos cómo ubicarte pero alguien se le ocurrió la forma y dio resultado acá estás ya te encontramos.

--Buenísimo, mantengámonos en contacto y avísame cuando y dónde se hace el reencuentro.

--Si?

--Dale yo te aviso, qué bueno que te encontramos y que quieras formar parte de este reencuentro.

-- Lo importante, es que ya me encontraron, a partir de ahora ,me puedes mandar un mensaje cuando quieras, por lo que sea, yo voy a estar acá esperando noticias de ese reencuentro.

Dos almas solitarias dos personas, el mismo sentir la misma necesidad.

Combatir la soledad, todo estaba destinado solo había que esperar.

Que?

Alguna señal, algún destello que indique el cuándo, el dónde.

El agobio de la soledad cedio y en ese momento un aire fresco me permitió respirar, renovarme y tomar fuerzas

Marcaba el momento, la situación, las emociones se alinean y encuentran un camino de alivio de bienestar y oportunidades de encontrarse con uno mismo, el único obstáculo posible sería la cobardía, la falta de decisión. Lograr un cambio. El Obstáculo nace de uno y surge de nuestra inseguridad o esa sensación de conformidad de resignación. Se puede transformar la soledad, el sufrimiento, la tristeza, en momentos agradables felices y llenos de vida.

Fue así como en un encuentro entre amigos después de mucho tiempo sin vernos, se encendió la luz de la esperanza.

Yo estaba solo vulnerable, indefenso, en un rinconcito de la vida atento a que nadie vuelva a herirme a que nadie vuelva a dejar una cicatriz en mi corazón.

La luz se encendió cuando la vi a ella.

Lo Sentí.

Me permití sentir.

Darme una oportunidad más y así fue, de un día para el otro, encontrarme con ella, empezar a dialogar a confiar, ahí asomó ese resquicio y abri mi corazón.

Una salida, un grito, un escapar a la soledad literalmente.

La propuesta fue arriesgada, audaz pero necesaria, compartir un fin de semana, lejos de todo y de todos en especial de la soledad. Fui temprano a la mañana.

Ella estaba ahí con sus mates que crean un clima, donde fluyen palabras desde lo más profundo de uno mismo, fue la antesala de algo hermoso que se venía. No veía la hora de llegar a destino,

Podía sentir sus caricias su respiracion y la míale ponían ritmo, mi corazón lentamente volvía a dejar entrar una luz una tenue. Luz que ilumino un momento único, el volver a sentir, el volver a abrir mi corazón.

El volver a empezar como si fuese hablado antes, que era acordado.

En el momento que llegamos nos estrechamos en un abrazo, no fue un abrazo común, fue un abrazo en que no sentía abrazarla a ella, abrazaba la esperanza.

La luz de mi alma se abrazó a su alma.

Mi luz se alineó con su luz y crearon un momento único nuestras almas se unieron formando la pasión le dieron el inicio a lo que tanto deseábamos y no nos animamos a encontrar, nos devolvió el sentir.

Ese me animo a volver a amar.

Por qué no?

Yo no quiero estar solo, ella tampoco.

Dos almas se unieron en

Un sentir.




Reportar




Uso de Cookies
Con el fin de proporcionar una mejor experiencia de usuario, recopilamos y utilizamos cookies. Si continúa navegando por nuestro sitio web, acepta la recopilación y el uso de cookies.