Anastasia y el mundo de ella

Capítulo 11

    —Anastasia —Keith se pone entre ambos y presiona mi hombro al decir mi nombre— él es Anthony —palmea el hombro del chico al decir su nombre—, Tony ella es Nasty.

    A modo de presentación extiendo la mano, aunque él no la toma, en su lugar me abraza fuerte y por un tiempo mayor del que debería ser necesario, aun así, no me incómoda, no sé por qué, pero incluso me agrada.

    —Lo siento —Se separa, algo avergonzado y al hacerlo me permite ver aún mejor sus ojos, los cuales dicen a gritos “Soy un pobre y desvalido cachorro de la calle, por favor, acógeme y mímame”—, es que…

    —En su país —Keith lo interrumpe— saludan así, es gracioso ¿Verdad? Me imagino lo incómodo que sería vivir allí.

    —¿Nos conocemos? —Ignoro totalmente lo que dice mi amigo y miro a Tony— Es que me resultas tan familiar…

    Su rostro se ilumina con lo que digo, en especial con el último término, luego vuelve a tener la misma cara triste.

    —No —Keith vuelve a intervenir—, sólo que es muy parecido a su padre y a él sí lo conoces, déjame presentártelo bien, él es Anthony JualIt, hijo de Ezequiel ¿Te acuerdas de él?

    —Ah, sí, sé quién es —Hago una mueca, su cabello se parece un poco, los rulos más que nada y las pintitas que tiene en los ojos también me recuerdan levemente a su padre, igual que la tristeza ¿Será de familia? En lo demás no se parece en nada— ¿Cómo está él?

    —La verdad no lo sé, es una historia muy larga… supongo que está bien, cuando lo vea te comento.

    Abro la boca para preguntar, es raro que no sepa nada de su padre, ni siquiera lo suficiente como para decir que está bien o algo. Por otro lado, me alegra muchísimo que no mienta, si alguien me peguntara cómo está alguno de mis familiares diría que bien, a menos que estén muy mal, en fin, mis preguntas son interrumpidas antes de que pueda iniciar a formularlas.

    —Otro día tal vez puedan hablar, Tony se estaba yendo y no queremos ser los responsables de que llegue tarde ¿Verdad?

    Keith intenta parecer amable y alegre, aunque aparenta cualquier cosa menos eso, tanto así que uno creería que está echando a su amigo.

    —No, en realidad, si no les molesta, me gustaría quedarme, acabo de llegar al país y la verdad me siento muy solo —Al decir esto último me mira, con una intensidad que me hace temblar, no sé por qué me gustaría arroparlo entre mis brazos y hacerle sentir menos mal— ¿Les molesta si paso un tiempo con ustedes?

    —La verdad sí —Me sorprende la sinceridad, u hostilidad, de Keith—, además ella tiene novio.

    —Eso es obvio —Bien, creo que seré tragada por la sorpresa ¿Por qué es tan obvio?—, sólo tienes que ver cómo brillan sus ojos y —Su mirada se detiene varios segundos en el anillo que brilla entre mis dedos— bueno, digamos que es obvio y dejémoslo por allí, además no estoy coqueteando con ella, busco amigos, nada más que eso, tengo novia en casa y espero verla pronto.

    Si se tiene en cuenta cómo he reaccionado hasta ahora por la llegada de este extravagante chico, sus palabras deberían romper mi corazón y hacerme sentir muy mal. Sé que en una situación normal sería así, lamentablemente en mi vida ya hace rato que nada es normal, sus palabras me hacen sentir más feliz que nunca, la idea de tener una relación, no amorosa, con Tony me emociona más de lo que me emocioné cuando Ema me pidió que fuera su novia.

    Sí, lo sé, estoy más loca que una cabra, no sé por qué siento toda esta mescolanza de cosas, estos sentimientos son tan irracionales que me dan miedo, sólo sé que deseo ayudar a este chico y la idea de que no sea parte de mi vida me aterra.

    —A mí me parece una buena idea —No puedo evitar sonreír como una boba, lo que provoca que Keith esté a punto de protestar—, hoy no es un buen día, por favor, discutamos en otro momento ¿Si?

    —De acuerdo, sólo diré que a Ema no le gustará nada esto.

    —A Ema no le gustaría, aunque sólo estuviéramos tú y yo, así que no molestes.

    —Eso es cierto —Keith sonríe más relajado y luego mira a Tony con cierta desconfianza—. Bueno, con él podemos hablar de lo que íbamos a hablar… es más, es probable que él pueda ayudarte más con tu magia ya que es… es como tú ¿no?

    —¿Te refieres a pura sangre? —Tony se ríe y su sonrisa ilumina toda la habitación, además de que tiene una risa melodiosa— Suena como si fuéramos caballos.

    Su comentario nos hace reír a todos, ahora que el ambiente está un poco más distendido entramos todos a la habitación de Keith, los chicos se sientan en las sillas del escritorio y yo me tiro en la cama.




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