Quizás me recuerden de…
Ah… Siento que me he presentado más veces esta semana que en toda mi maldita vida.
Admito que una parte de mí tiene ganas de salir corriendo ahora mismo. Estoy demasiado tentado a tirar la toalla y largarme por donde vine. Mi propio instinto me dice que cierre la computadora, me oculte debajo de las sábanas y finja que todo esto jamás sucedió.
Pero luego recuerdo eso, y me digo a mí mismo: “No puedes darte por vencido. No tienes derecho a retirarte.” Entonces, me encantaría decir que me calmo y vuelvo a tener confianza. Sin embargo, sería mentira. Sigo completamente aterrado, pero al menos no me he ido.
En fin. Por si alguien recién llega, aquí vamos otra vez:
Soy Nicks, un nuevo autor que está comenzando en el camino de la literatura. Quizás ya me conozcas de mi presentación en mi blog “Crónicas de un Don Nadie”. Sino… pues léelo si quieres, no pienso repetir todo eso otra vez. Ya sufrí suficiente en la primera.
Hoy vengo a comenzar un nuevo blog: “Anatomía de una Novela”. En este espacio les compartiré cada uno de mis trucos para escribir. Hablaré sobre las diferentes partes que conlleva escribir una historia y como suelo afrontarlas. Daré algunos tips de escritura, recursos útiles, consejos, reseñas y demás.
Pero lo más importante es que les contaré sobre mí proceso como autor y como trabajo en ello para mejorar día con día. Me verán tomar muchas veces de ejemplo mi nueva novela: “La caída de Nisrán”, ya que es el gran proyecto en el cual llevo invirtiendo la mayor parte de mi tiempo. Les contaré cada paso que di para poder desarrollarla y todos los estúpidos errores que he cometido en el camino.
Honestamente, no soy un best seller. Ya lo he dicho antes, pero no soy alguien conocido o que haya tenido algún tipo de logro que haga que valga la pena leerme. Apenas estoy comenzando en este mundo. Así que si esperas que diga algo como: “esta fue la fórmula que usé para conseguir mis primeros 100 mil lectores”; pues lamento decepcionarte, no tengo esa clase de conocimiento. No conozco el truco mágico para que tus novelas lleguen a los primeros estantes de las librerías.
Sin embargo, hay dos cosas que puedo darte, que te serán muy útiles. Primero, sé muy bien lo que NO hay que hacer. He cometido tantos errores estúpidos que ya ni siquiera los cuento. Este blog te ayudará a saltearte esos pasos y seguir adelante. En segundo lugar, yo también quiero llegar a allí. Yo también busco potenciar mi trabajo y relataré aquí cada cosa que haga para ello. Si mis planes funcionan o no, podrás saberlo y actuar en consecuencia.
Por lo cual, si también eres un autor o si simplemente estás comenzando en el mundo de la literatura, te recomiendo que te quedes. Lo que verás a continuación podría ayudarte más de lo que piensas.
¿Estás listo?
Sigamos…

-------------------------------------------------------
La Pieza Fundamental
Me gusta el título del blog: “Anatomía de una Novela”, porque sugiere algo esencial. Debemos pensar a nuestras historias (ya sean novelas, cuentos, ensayos, etc.) como un sistema formado por muchas piezas. Al igual que el cuerpo humano, los escritos se conforman de un montón de partes separadas que, al trabajar en conjunto, forman un todo mucho más grande.
Siguiendo esta idea podríamos pensar que la trama, por ejemplo, es el esqueleto de nuestra novela. Esa estructura central que mantiene erguido a todo el sistema, sin ella la historia se desplomaría. O también, podríamos suponer a los personajes como los músculos. Cada uno de ellos es diferente y cumple su función única, pero entre todos ayudan a que el cuerpo se mueva y tenga vida.
Sin embargo, hay una idea mucho más profunda, invisible; y que, al igual que sucede en los humanos, influirá directamente en toda tu narración. Y es que me refiero al alma de todo trabajo literario: la razón por la que escribes.
Puede parecer un poco tonto, lo sé. Quizá incluso te suene a libro de autoayuda barato. Pero si de veras te estás planteando en comenzar a escribir, ya sea una novela, un cuento, un blog, u otra cosa; necesitas plantearte esto en algún momento. ¿Por qué escribes? ¿Cuál es tu objetivo al tomar la pluma?
Sé que puede verse como algo trillado, y bastante cursi también. Pero cuando uno comienza a escribir, es inevitable dejar un pedacito de nosotros sobre nuestra obra. Si has escrito alguna vez, sabes bien a lo que me refiero. Por más que intentemos meternos en la piel de nuestros personajes, en la escena que describimos, o en el tiempo que detallamos, es imposible no dejar un poco de nuestra alma o de nuestra forma de ver el mundo escondida entre las palabras.
Por eso es importante que nuestra razón sea fuerte. Si tu razón para escribir, por ejemplo, fuera algo tan banal como ganar dinero; esa sensación de “solo quiero dinero” se transmitirá a tus lectores. ¿O acaso nunca han leído un fragmento aburrido de un diario o una revista? Ya saben, uno de esos textos que parecen simples, planos y rápidos; que se notan a la vista que quien escribió eso lo hizo solo porque le pagaron por hacerlo.
Del mismo modo, si al ver una serie o película te enamoras de un personaje y decides escribir un fanfic sobre él, es probable que dejes en el papel una parte de ese amor. Cuando lees una historia de ese estilo, salta a la vista el cariño y cuidado que la gente le tiene a sus personajes. Al igual que los que no les gustan tanto…
Por eso es importante que analicemos cuáles son nuestras razones para sentarnos frente a la computadora; qué es lo que nos hace escribir realmente. Después de todo, nuestros lectores no podrán saber a ciencia cierta nuestros motivos, pero sí podrán sentir esa emoción que dejamos sobre el texto.