Andrómeda

Capitulo 24 ✔️

Termino de escribir en la agenda digital de Jackson y luego entro a su despacho después de llamar. Él me mira y yo le dejo la carpeta con documentación en la mesa para luego intentar salir bajo su atenta mirada, esto pasa siempre que entro y querría decir que me incomoda que me mire tan fijamente y con tanto deseo pero la realidad es que anhelo que siga mirándome así.

- Espera.- oigo a mi espalda.

- ¿Si?- digo lo más inocente que puedo.

- Ven aquí.- demanda y como mujer débil que soy avanzo hasta su escritorio nuevamente.

- ¿Puedo ayudarte en algo más? ¿Quieres quizás un café, jefe?- él me mira con intensidad y yo sonrío como si no supiera que la palabra jefe saliendo de mis labios produce estragos en él.

- No quiero un café.- dice entre dientes y con la voz ronca.

- ¿Entonces?- pestañeo con inocencia.

Él solo mira mis labios, paso mi lengua por ellos y él pierde el poco control que le quedaba, estamos tan juntos que prácticamente no tiene que estirar su mano para tocarme. Él me agarra de la mano y tira de mí hasta sentarme entre sus piernas, él no dejame de mirarme y yo tampoco dejo de mirarlo.

Desde sus disculpas y la fiesta de compromiso está tensión que teníamos se ha vuelto insoportable, hasta el punto de huir de Jackson porque no quiero cometer ninguna locura, debo ser sensata pero me lo pone muy difícil cuando me mira como si fuera la joya más cara del mundo, me hace sentir especial de una forma en la que jamás me he sentido.

- Eleanor.- bajo mi mirada a sus labios y relamo de nuevo los míos.

- ¿Ummm?- es lo único que me sale decir.

- Lo siento.

Dejo de mirarle los labios por un momento y entonces estampa su boca contra la mía en un beso frenético, muy deseado por ambas partes. Jackson aprieta mis caderas con fuerza y eso me hace gemir y él aprovecha para meter su lengua y que juegue con la mía y yo tiro de su pelo con mi mano buena, quisiera tirar de él también con la otra pero le dolería el golpe del yeso.

Me remuevo un poco entre sus piernas buscando una posición un poco más cómoda y él gruñe en medio del beso, sin poder evitarlo muerdo su labio inferior y luego lo lamo, el vuelve a gruñir cuando me muevo y yo sonrío mientras siento sus manos en mi culo, incluso creo que está algo duro y siento un poco de pena por él, yo estoy húmeda y de seguro mis bragas son un desastre pero no se nota ni la mitad de lo que se nota un erección de lo que recuerdo es un muy buen tamaño.

Gimo en su boca cuando aprieta mis nalgas y entre abro más la boca lo que lo hace reír de forma traviesa.

Nos separamos para poder respirar pero pronto tomo la iniciativa, lo agarro de la corbata y vuelvo a juntar nuestro labios, pero está vez soy yo la que lleva el control del beso y lo hago lento, tortuoso, tentador y sexy, puedo sentir como le vuelve loco el beso, le gusta que yo mande, y que yo controle todo lo que está pasando en estos momentos.

Unos golpes en la puerta nos llama la atención pero seguimos sin separarnos, seguro que se hartaran de ver que no contestamos y se irán, estoy demasiado centrada en él como para hacerle caso a algo más.

- Nena, me estás volviendo loco.- masculla y vuelve a atacar mis labios.

No tengo casi tiempo de respirar pero me da igual, su lengua vuelve a adentrarse en mi boca y el sabor del café que se ha tomado hace poco menos de media hora, vuelven a mi boca y me gusta, odio el café hasta que ese sabor pertenece a Jackson, entonces mis hormonas se disparan y me hacen querer más, me embriago con el sabor de mi prometido y deseo no ocultarle nada, deseo decirle todo para que podamos ser esto, hacer esto para siempre.

- Yo... lo... siento.- me separo lo suficiente de Jackson para ver a Eddi.- No quería interrumpir, me voy.

- Ya que has entrado, dinos que necesitas.- digo lo más tranquila que puedo aunque querría seguir besando a Jackson.

Me acomodo un poco más en Jackson y me siento para poder ver totalmente a mi guardaespaldas, él nos mira totalmente avergonzado y no puedo enfadarme con él, está totalmente tierno con la cara completamente roja por habernos interrumpido.

- Su madre ha llamado.- ha captado mi atención, ¿cómo mi madre tiene el número de mi guardaespaldas?- Estaba enfadada.- traga duro.- Quería saber como es que saliste con un hombre casado y que si es el padre de tu hija y por eso no lo decías.

- ¿Qué le has dicho?

- Lo que tu hermano me dijo que dijera en caso de que esto pasara.- lo miro con una ceja levantada.- Que se fuera a la mierda, yo no sé nada.- dice con una sonrisa.

Me giro un poco al escuchar la risa de Jackson, Eddi respira aliviado al ver que mi prometido no se ha tomado a malas el habernos interrumpido y también por el hecho de que no parezco molesta por la respuesta dada a mi madre, debo decir que de haber sido yo, con más tacto, también la habría mandado a la mierda, ya me tiene harta, me ha llamado muchas veces para obtener respuestas y siempre ha recibido la misma, que le colgara el teléfono, es muy pesada y no es su vida sino la mía, ¿le afecta con sus estúpidas amistades? A mi me da igual, yo soy su hija y ellas no deberían juzgarla por mis acciones, sino por las suyas que dejan más que desear, insultar a tu hija y a tu nieta para luego delante de ellas hacer como que nos adora, no es que sea de buena persona, aunque mi madre nunca lo ha sido.

- Buena respuesta Eddi, odio que se meta donde no la llaman.- digo rodando los ojos.

- Pero, ¿es su hija?

- Ni me acosté con él, como no fuera obra del espíritu santo, de él no pude quedar embarazada.- eso hace reír a ambos hombres.- ¿Cómo está tu hermana Eddi?- me contó que está muy enferma y me da mucha pena.

- Lo mejor que puede, pago el tratamiento con mi sueldo ya que mis padres lo creen un desperdicio.- dice con una mueca triste.- Dicen que es inútil intentar salvarle la vida si ella misma se puso en esa situación.- no tengo ni la menor idea de que hizo su hermana ni mucho menos cual es la enfermedad que padece pero me parece cruel la forma de actuar de sus padres.




Reportar




Uso de Cookies
Con el fin de proporcionar una mejor experiencia de usuario, recopilamos y utilizamos cookies. Si continúa navegando por nuestro sitio web, acepta la recopilación y el uso de cookies.