Anécdotas perdidas de Roth Mueller

XVIII

El embarazo fue difícil.

A los 8 meses y medio Constanze se complicó mucho. Los doctores nos dijeron que se estaba produciendo una necrosis en el útero por alguna razón que no determinaban.

Joseph nació poco antes de los nueve meses, el 22 de diciembre. Constanze tuvo que pasar por varias operaciones y controles por el daño que le había hecho esa necrosis, hasta que tuvieron que extirpar parte de la matriz luego del parto. Esa madrugada yo lloraba como una magdalena en la sala de espera porque tenía mucho miedo de que los doctores me dijeran que había muerto ella o el bebé. Ella soltaba gritos de dolor y ningún medicamento le hacía efecto porque la zona afectada estaba casi muerta.

Floy me abrazaba muy fuerte y oraba en silencio, Dorothy se había quedado en la casa sola.

Recuerdo haber visto pasar a un señor alto, de cabello ondulado y ojos claros que caminaba cerca del pasillo donde estábamos. Miraba por las ventanas y parecía no tener la menor reacción ante los gritos de Constanza. Usaba un uniforme de enfermero, pero no parecía estar en turno.

Después de que le dio un último recorrido al pabellón, no lo vi más en todo el resto de la velada hasta después de salir de la sala de partos, donde lo vi de reojo en el jardín del hospital. Pude notar dos cosas que me impresionaron de inmediato, primeramente, que parecía estar fumando, y, más aún, los guardias no hacían nada para impedírselo. En segunda instancia, noté también que su gabacha estaba manchada de sangre, sobre todo en el área del abdomen.

Tan pronto amaneció, Floy se fue y los gritos de dolor cesaron. Joseph había nacido y estaba estable. Constanze estaba en observación luego de la cirugía, pero, también estaba bien.

Ella quería muchísimo a Joseph. Ella lo quiso al principio.

La primera espina fue saber que nunca podría tener más hijos. Eso la lastimó gravemente. Sí, la situación no era la mejor, pero esperábamos que todo se normalizara a su tiempo y en algún momento fantaseamos con una familia más grande.

Después del nacimiento de Joseph dejé de ver a hombre sombra tan seguido. Floy siempre me dijo que yo tenía un don de visión, que cosas que para otros eran invisibles para mí eran nítidas; pero, me aseguré a mí mismo que yo no tenía ni de cerca la percepción de Joseph. Era como que sus sentidos estaban tan desarrollados como para percibir lo que le pasaba por alto a cualquiera, incluso a mí.

Constanze se dio cuenta de eso, y le aterraba. Cuando el niño estaba más grande decía que se le parecía más a su padre que a mí; Se ponía pálida cuando Joseph nos decía que había visto o escuchado algo.

Las discusiones respecto a la crianza se volvieron comunes con el tiempo, Constanze decía que yo la quería hacer quedar mal, sin embargo, mi principal idea era que ella no repitiera los mismos patrones a los que yo había estado expuesto por tanto tiempo y que tanto daño me habían hecho. Constanze concluía que yo no sabía nada de crianza, y que tampoco era buen padre o buena pareja, que era mejor que me quedara callado.

—No me gusta que trates a Joseph de esa forma, no está bien. No aprenderá nada si lo maltratas, sólo lo harás sentir mal.

—¿Me vas a hacer quedar como la mala ahora? ¿frente a él?

—No, pero no es justo que lo trates así, aún es pequeño, tiene apenas cinco años; no quiero que lo golpees, sólo vas a herir sus sentimientos.

—¿Tú que vas a saber de crianza?

—Lo suficiente para saber que no va a funcionar.

—Claro, lo dice el que nunca conoció a sus papás biológicos.

—No tienes que traer ese tema a la mesa, sólo te digo que nunca aprenderá a respetarte si no lo respetas a él primero.

—Ay por favor, cállate. No es como que seas un hijo modelo y si Floy te adoptó tan viejo era porque nadie más quería ver por ti.

—Llámalo como quieras, sé por experiencia que no funciona; créeme, yo estuve ahí.

Juzguen como les dé la gana. Ella no le tenía miedo a esa habilidad de Joseph por ser algo nuevo o raro. Le tenía miedo porque le recordaba a algo que había visto o vivido antes. La conozco; fue mi amiga y mi esposa muchos años, los suficientes para saber que no estoy equivocado.



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En el texto hay: demonios, drama, paranormal

Editado: 25.04.2026

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