Ángel de la Muerte.

Capítulo 9

—Y eso fue lo que pasó —dije mirando fijamente al psicólogo.

Le había detallado lo que ocurrió en mi incidente hace un par de días, lo cual fue extraño y en mi mente estaba convencida de que alguien me hizo salir de casa aprovechándose que estaba dormida, aunque la pregunta seria ¿por qué?

—De modo que no sabes cómo llegaste allí...

—No lo sé, mi madre se ha asustado en cuanto me vio toda sucia, yo también lo hice, me asusté al verme al espejo. —solté una risita nerviosa.

—Probablemente eres sonámbulo y no te habías dado cuenta, esto puede pasar muchas veces—escribió algo en su libreta y después su vista volvió nuevamente hacia mi —Todo está bien no te preocupes, yo no soy médico para recetarte algunos antibióticos que ayuden tu condición así que tendrás que decirles a tus padres que te lleven al doctor ¿De acuerdo?

—Sí, gracias—me levante y él conmigo, me llevó hacia la puerta y se despidió de mí, Aaron estaba en la sala de espera y en cuanto me vio llegar se levantó.

—¿Todo bien?

—Todo... bien—bueno, dentro de lo que se pude llamar bien.

Al día siguiente, me dirigí directamente a casa al salir del colegio, saludé a mamá al entrar y me llevé a Mike a mi habitación, dejé la mochila en el suelo y coloque a mi hermano sobre la cama para tomar la laptop y ponerme a hacer los deberes, le había prometido anoche a mamá que hoy cuidaría de Mike porque ella tendría que salir al súper mercado, esperaba que no comenzara a llorar o a ponerse como loco por ella porque entonces no tendría idea de que hacer, aunque lo hacía más para que mamá tuviera un poco de confianza en mí y que podía hacerme responsable de él.

—Me voy Maddy, cuida bien a tu hermano ¿De acuerdo? — estaba asomada por la puerta y luego vio su reloj—Espero no tardar tanto.

—Está bien Mamá, con cuidado.

—Los quiero—dijo y me envió un beso, me reí y la vi bajar las escaleras, luego seguí escribiendo y escuché el portazo y supe que se había ido.

La primera hora todo fue tranquilo, termine los deberes y Mike se había dormido, le coloque almohadas alrededor por si se movía no cayera al suelo, bajé hasta la cocina y calenté el filete que mamá había dejado en el refrigerador, cuando el microondas hizo un sonido repetitivo supe que ya estaba listo, mi teléfono que había dejado sobre la mesa comenzó a sonar y lo tome mientras lo sostenía con mi hombro y con mi mejilla.

—¿Hola?

—Mad, no adivinaras que pasó.

—¿Clara? —pregunte mientras sacaba el plato.

— ¿Quien más podría ser? ¿Estabas esperando otra llamada?

—No, pero estoy algo ocupada y eso significa que estoy distraída.

—Ah...bueno como sea, debo contarte lo que pasó hoy en el estacionamiento.

—¿Qué pasó? —dejé el plato en la mesa y me senté para poder sostener el teléfono con mi mano.

—Scott y Kendall pelearon.

—¿Y eso que tiene? ¿Acaso no es lo que todas las parejas tienen? ¿problemas?

—Maddy, si vas a estar respondiendo de esa manera mejor no te cuento nada.

Suspiré.

—Lo siento, sígueme contando

—Te perdono y claro que lo haré.

Me reí.

—Discutieron y fuerte, Mad. Creo que casi todo el colegio lo vio.

—¿Pasó justo cuando me fui? —quise saber.

—Si, después de que tú y Aaron se fueran ellos comenzaron a hablar y Scott le preguntó qué porque seguía en contacto con su ex novio, creo que no sabes esa parte de la historia, te explico, Kendall tenía un novio antes de Scott y él la engaño más de una vez, ella lo perdonó luego se dio cuenta que era mucho para él y bla bla bla ya sabes, como el resto de las historias, en fin después comenzó a salir con Scott y la pasaron bien hasta hoy que fue que Scott se dio cuenta que seguía en contacto con él, incluso le dijo que si no se había dado cuenta de todo el daño que le había hecho, cosas así, entonces Scott dio por terminada la discusión y se fue con nosotros, Kendall se quedó sola en el estacionamiento, no supe si alguien la llevó a casa.

—Oh mierda...

—¡Repite eso! —gritó haciendo que alejara el teléfono.

—¿Qué? —parpadeé.

—¡Acabas de decir una mala palabra! ¡Jamás te había escuchado decir una grosería! Que rápido creces—hizo un llanto falso y me reí.

—Entonces... ¿No sabes nada de ella?

—No, nada de nada y eso que intente llamarla, me manda a buzón.

—¿Cómo está Scott? —pregunté mirando las escaleras. Esperaba que Mike no se hubiera despertado.

—Lloró en el camino, bueno, al menos vi una pequeña lágrima caer.

—Qué triste, mañana intentare hablar con ella—tome los cubiertos y comencé a cortar pequeños trozos de filete que luego me lleve a la boca.

—¿Y Scott?

—Probablemente James ya le contó a Aaron y creo que ellos se encargaran.

—Vaya amiga que me cargo—se rio. —Te dejo que mamá me ha puesto a lavar los platos y no lo he hecho.

Me reí.

—Mándale un abrazo de mi parte

—Así será, hasta mañana Mad—y colgó.

Al cabo de terminar la comida subí a mi habitación para encontrarme a mi hermano aun dormido, bostecé y me recosté a su lado.

—¡Llegué!

Parpadeo y después de un segundo mamá estaba sentándose en la cama.

—¿Durmieron bien? —preguntó con una sonrisa.

—Ni siquiera sabía que había dormido—dije incorporándome —¿Cómo te fue?

—Bien, tarde menos de lo que esperaba, es increíble cómo puedo hacer las cosas en menos tiempo sin Mike llorando o necesitando de mi atención—lo miró—lo amo, aun así, creo que te dejare más seguido a cargo de él.

Sonreí.

—Me encanta cuidarlo mamá.

—Anda ayúdame a hacer la cena—dijo tomando a mi hermanito en sus brazos y la seguí.

Por la noche, después de cenar y de que papá diera una plática entre lo enojado y gracioso que había sido su día me fui a dormir.

Este es mi último año en el colegio, pronto todos iríamos a universidades diferentes (excepto Clara, porque habíamos decidido que asistiríamos a la misma) y antes de que las clases iniciaran me había prometido que disfrutaría este último año, más que los anteriores.




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