Anhelo Tus Besos

Confesión Inoportuna-Parte 2.

Nigel fue el siguiente en saberlo. Se sorprendió tanto luego de escuchar.                                    -¿Realmente te dejaste abrazar por Randy?-me preguntó.
-No es como si yo quisiera, pero pasó.
-Lucas, a él le gustas tú. Y no creo que debas seguir avivando ese sentimiento.
-No lo hago con esa intención. Además, Randy sabe que tengo una relación estable con Miguel y la respeta.
-Puede que en cualquier momento pase algo que enoje demasiado a Miguel y le destroce el corazón.
-No permitiré que suceda algo así.
-Quisiera que Randy me invite a salir.
-¿Te gusta?
-¡Sí! Es muy guapo y gentil. Aparte, creo que podríamos pasarla bien.
-¿Crees que sea buena idea, Nigel?
-Habría que intentarlo para descubrir los resultados.
-Mejor hazlo sin que sea sabido por todos. Randy es muy diferente a Miguel.
-Lo sé. Seré cuidadoso, Lucas. No te preocupes tanto por mí.
-Bueno. En tanto sepas lo que debes hacer y lo que es correcto.

Randy estaba conversando con Said. Los veía desde lejos.
Miguel se acercó y me preguntó:
-¿Qué te pasa, Lucas?
-Nada. Estoy un poco...confundido.
-¿Por qué?
-No sé. Se trata de Nigel y tu hermano.
-Ah, eso. Pues no parece ser novedad para mí.
-Nigel no sabe nada del problema que tuvo Randy antes de venir.
-No creo que seas el indicado para contárselo, Lucas. Además, si le mencionas eso a Nigel, puede que se moleste.
-Sí, eso me preocupa mucho. Por eso no sé si sea apropiado que ellos dos...
-Solo hay que esperar.
Miguel trataba de animarme con unas palmadas en mi hombro.
-¿Tú quisieras que tu hermano sea feliz?
-¡Por supuesto que sí! Él se lo merece. Con tal de que no haga daño a sus seres queridos.
-Entonces, ¿ya no estás molesto con él?
-Nunca lo estuve. Fue solo un poco de disgusto por el golpe que te dio.
-Entiendo. Tú tratabas de protegerme y nada más.
-Así es, Lucas.
-Oye, Miguel, ¿cómo está Daryl?
-Está muy bien. Randy sería un buen padre.
-¿Acaso haces cumplidos de ese tipo a tu hermano?
-No es solo un cumplido. Realmente lo sería. Daryl crecerá junto a un tío bastante responsable y cuidadoso.
-Él tiene un padre bastante simpático y protector.
-Lucas...
-Te amo, Miguel.
-Y yo a ti. ¿Quieres ir al cine?
-Sí.
-Bien. Te veré después del entrenamiento.
-Te estaré esperando.
Se despidió con un beso corto. Miguel se alejaba apresurado.
Regresé la mirada a donde deberían estar Randy y Said, pero ya no estaban. De seguro se marcharon antes que Miguel.

 

En la noche, subo al 42. La puerta estaba entreabierta. Ingreso sin hacer bulla. Entonces, me encuentro con un espectáculo impactante: Randy se estaba masturbando en la sala.
-¡Lucas! ¿Cuándo entraste?
-Yo...lo siento. No debí venir.
-No hay problema. Esto es...inoportuno.
-Lo sé.
Cerré los ojos y caminé hacia el cuarto de Miguel.
Randy entra y me pide disculpas por lo que pasó.
-¿Por qué no cerraste la puerta?-le pregunté.
-No pensé que vendrías a esta hora. Además, Miguel salió y no la dejó cerrada.
-¿A dónde se fue?
-Creo que a la farmacia.
-Randy, ¿qué rayos nos pasa?
-No sé tú, pero yo creo que me gustas.
-Lo mismo me dijo Nigel. Y me parece que yo soy el culpable de esto.
-No, yo soy el causante de esto. Tal vez sentí un poco de envidia de la relación que tienes con mi hermano.
-¿Y te querías desnudar estando yo aquí?
-Bueno, yo...no pensé en hacerlo. Es que tú y Nigel...bueno, ambos me hacen sentir ganas de...
-¡Randy!
-Pero no es lo mejor para mí. Después perjudicaré tu noviazgo con Miguel.
Él entró sigilosamente. Sentí que se detuvo detrás de nosotros.
-¿Qué está pasando aquí, Randy?-preguntó.
Su hermano se quedó mudo. Yo entré al baño y me mojé la cara.
-Lucas, ¿estás bien?-me preguntó.
-Sí.
Salí del baño. Cerré los ojos y lo abracé con tantas fuerzas.
-¿Pasó algo con Randy?
-No. Todo está en orden.
-Ah, bueno. Entonces vayamos al cine, Lucas.
-De acuerdo.
Besé su boca. Quería borrar el recuerdo de Randy abrazándome y luego hallarlo explorando su cuerpo. Esos momentos fueron tan inoportunos, aunque no sentí repulsión.

Después de la salida al cine, estaba en mi habitación. Mis padres y mi hermana dormían. Yo no podía dormir con tranquilidad.
Mi celular sonó. Contesté.
-¿Hola?
-Lucas, lamento mucho lo que te dije.
-Ya no tiene importancia, Randy.
-Me estaba masturbando con una foto tuya. Por eso me asusté cuando te vi.
-¿De dónde la sacaste?
-Me llegó de un número desconocido. Pero no sé por qué lo hice.
-No esperaba saberlo. Tú sabes muy bien que soy novio de tu hermano y no podemos seguir con tonterías como la de esta noche.
-Siento que no puedo dejar de pensar en ti, Lucas. Me parece que debo compensarte por el golpe que te di.
-Ya no necesitas compensarlo. Estás llegando a la línea de lo prohibido.
-Y mi tonta ambición es besarte. La verdad es que no me gusta la idea de querer arruinar tu relación con Miguel. Por eso no te he dicho del deseo de besarte y bueno, pues, darte más que abrazos.
-¡No menciones más eso! Tú eres el dueño de tus pensamientos, y lo único que te pido es no hacerlos realidad.
-¡Eso no, Lucas! Te respeto demasiado. No podría aprovecharme de ti ni por tan fuerte que sea el deseo.
-¿Es lo único que querías decirme?
-Sí. Ya debo dormir. Tú también deberías.
-Lo intentaré.
-Descansa.
-Igualmente.
Cortó la llamada. Randy sonaba muy sincero después de lamentar lo ocurrido.




Reportar




Uso de Cookies
Con el fin de proporcionar una mejor experiencia de usuario, recopilamos y utilizamos cookies. Si continúa navegando por nuestro sitio web, acepta la recopilación y el uso de cookies.