A lo lejos vi acercarse al auto de Esffie, me subí en el asiento del copiloto.
—Vaya esparraguito —ella iba sonriente— Te ves bien... me extraña que Gared no viniese por ti y tu tengas que ir.
—Si solo lo acompañare a un sitio —dije sin darle tanta importancia.
Al menos salir con Gared me ayudaba a distraerme, desde esa noche que Tanner me había dejado en mi cuarto no lo había visto por tres días.
Y según Marcus que el y otros chicos, salían a emborracharse sin sentido.
—Me parece muy bien eso... quizás que tu y Tanner tomaran distancia los ayudo a despejarse —de repente volví a mirarla por lo que acababa de decir— eran muy... unidos.
—¿A que te refieres? —pregunte frunciendo el ceño.
—A que tu te aferraste a el como si fuese la única persona en este mundo pero es tu hermano... ¿me entiendes? El tomo la decisión correcta hizo bien en alejarse y darte tu espacio.
La puntada en el pecho y el nudo en la garganta, aprete mis puños sentía el enojo correr por mis venas.
<< Esa perra había metido las narices >>
Quizás Esffie nos había visto y no lo quiso malpensar, pero de todas formas se lo había dicho a Tanner.
Solo debía escucharlo salir de la boca de mi hermano.
—Solo cuídate Rissie sabes que quiero lo mejor para ti y claro para Tanner —volví a mirarla y ella se escuchaba segura y no molesta.
¿A que se refería con lo mejor para Tanner y para mi?
—Esta noche habrá una gran fiesta irán todos de la ciudad... debes ir yo iré con Dakota y los demás invita a Gared —dijo ella mirándome con una sonrisa y estacionándose.
—Lo pensare aunque sabes que no me gustan tanto las fiestas—dije poco convencida y disimulando mi molestia.
—Has lo que quieras chica responsable pero allí estará tu hermana —dijo ella guiñándome un ojo.
Le sonreí sin tanta emoción y me bajé del auto. Afuera del sitio me esperaba Gared con una gran sonrisa.
—Profesor ella es Rissie Harrison la chica de la que le hable —dijo Gared presentándome.
—Soy el Maestro Matis este es un sitio para adquirir conocimiento así que no te preocupes si fallas lo importante es intentarlo las veces que sea necesario —sonreí ante la amabilidad del señor.
Todos hacían movimientos extraños pero aprendí a la perfección ya que tenía entrenamiento algo que me beneficiaba.
Salimos de la clase y nos dirigimos hacia la heladería.
—¿Cuál quieres? —pregunto Gared sonriente.
Un recuerdo vino a mi mente cuando Tanner venia con mi helado favorito. Que lo sabia desde que hablamos por primera vez por AnonIM.
—Frutilla con chips de chocolate —dije tratando de no sonar triste.
Los dos comimos el helado y caminamos por el parque.
—Rissie necesito hablar contigo —dijo el tomando mi mano.
Me había tomado desprevenida que no me di cuenta en el momento que estaba tan cerca de mi.
—Me gustas y se que antes no estabas convencida pero mírame te seguiré demostrando lo mucho que me importas...
Baje mi cabeza, Gares era un chico tan bueno que cualquier chica quería tenerlo a su lado peor lo que el no sabia era mi secreto.
—¿Qué sucede? ¿Por qué siempre evitas hablar de lo que sientes? —el me miro a los ojos.
—Es que Gared... es tan difícil no puedo —dije con mi voz poco a poco quebrándose.
El tomo mi rostro entre sus manos, su tacto y su perfume no eran lo mismo. La manera en la que me miraba, no eran esos mismos ojos azules.
—No te presionare y veras que hare lo posible para que te enamores de mi... —el tenía sus ojos brillantes— te amo Rissie y no me rendiré.
<< Gared el mismo chico por el que me había enamorado >>
Pero él no era él.
El me llevo directo a casa, la tensión se percibía en el ambiente.
—Estaré para lo que sea Ris —volví a mirarlo y me acerque a el para darle un beso en la mejilla.
—Te quiero Gared —el me sonrió tristemente.
Me baje de la camioneta para entrar a mi hogar, sentía mi corazón latir rápido y los miles de pensamientos que se cruzaban en ese momento.
—¡Hija! —mama apareció en frente mío haciéndome salir de mi trance— hoy saldré y no creo que regrese hasta mañana.
—¿A dónde iras? —dije mirándola a los ojos.
—Tranquila cariño estaré bien prometo que pronto lo conocerán ¡No quiero llegar tarde! —ella deposito un beso en mi frente y salió por la puerta— ¡No olvides de cerrar con seguro!
Subí las escaleras y apoyé mi cabeza sobre la puerta del cuarto de Tanner no escuchaba nada.
Entre a mi cuarto y justo el salió, sentía su perfume hasta donde yo estaba. Por primera vez hacíamos contacto visual.
—¿Saldrás? —pregunte casi como si mi voz no quisiera salir.
—Si... —el aparto su mirada y salió de la casa.
Bajé las escaleras y cerré la puerta con seguro.
¿A dónde ibas?
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Editado: 17.08.2026