No todo fue como lo pensé
Escribí estas páginas convencidas de que me habían dejado atrás.
Durante mucho tiempo sostuve una versión cómoda:
me excluyeron, no me entendieron, no supieron valorarme.
Y sí… hubo momentos que dolieron.
Pero este libro no nació para señalar culpables.
Nació para desnudar una verdad más difícil:
Muchas veces no me fui porque no me quisieran.
Me fui porque tuve miedo.
Miedo de volver a sentir que no era suficiente.
Miedo de pedir que se quedaran.
Miedo de admitir que algo me estaba doliendo.
Aprendí a protegerme tan bien que terminé aislándome incluso de quienes sí intentaban acercarse.
Este libro no es una historia de amor romántico.
Es una historia de desconexión.
De orgullo.
De silencio.
De murallas levantadas con la intención de sobrevivir.
Y también es una historia de responsabilidad.
Porque entender que no todo fue abandono, sino también distancia creada por mi propio miedo, fue el paso más difícil y más liberador.
Si alguna vez te has sentido fuera.
Si te has convencido de que ya no perteneces.
Si has preferido irte antes de que te fallen…
Tal vez encuentres algo tuyo en estas páginas.
No escribí para que me entendieran.
Escribí para entenderme.
Y en ese proceso descubrí algo simple:
A veces la libertad no está en irse.
Está en quedarse sin dejar de ser uno mismo.