El otro día había llegado, el sol estaba saliendo y calentado las calles, los pájaros estaban cantando y la sinfonía de la ciudad estaba despertando, al igual que Oscar que que ya se había levantado una hora más tarde de lo que normalmente lo hace, precisamente a las siete de la mañana, estaba tomando una taza de café miras veía por primera vez por esa ventana que siempre había ignorado, dentro de su cabeza solo estaba los recuerdos de las últimas veinticuatro horas, por alguna razón sentía que había sido uno de sus mejores días de su vida, por alguna razón sentía que toda su vida había tenido una rutina de robot, y eso a sido asi desde que tiene memoria, pero también recuerda que toda su vida se había dedicado a ayudar a los animales.
Pero también recuerda que nunca le pidió permiso a nadie o le exigo a alguien mas que lo hiciera por él, él cuerda que él era esa clase de personas que llegaba con animales heridos a la casa, recuerda que no pedía permiso a nadie para sembrar en su jardín, pero también recuerda las fiestas que se perdió por hacer esas cosas, recuerda las amistades que perdió por ser muy insistente con el medio ambiente, las propuestas que rechazó por por estar más concentrado investigando sobre el calentamiento global.
También recuerda el día que asistió a su primera marcha, ignorando totalmente todo a su alrededor, renunciando a sus propios sueños, a partir de ese día comenzó a exigir a los demás que tomen responsabilidad para salvar al mundo, las mismas personas a las que no les importaba, Oscar tenía la creencia de que las grandes empresas eran las que tenían que hacer el trabajo para salvar el medio ambiente, aunque no se equivocaba, también tenía que entender que ellos no iban a tomar la iniciativa de salvar el medio ambiente, pero eso no lo entendía, hasta que Emma llegó a su vida y cuestiono todo lo que creía.
Mientras veía a las personas pasar indiferente a sus pensamientos, mientras veía a los carros y buses pasar como si su problema no fuera el mismo de Oscar, en ese momento, recordó que su objetivo en la vida nunca fue depender de las grandes empresas, por un momento solo pudo pensar que su problema no era el de los demás, y eso estaba bien, cada uno tenía su propio mundo.
En ese momento el timbre de su casa sonó, por un momento se le había olvidado que le había dado la dirección de su casa, hasta que el segundo timbre sonó y lo despertó de sus pensamientos, rápidamente abrió la puerta, por un instante casi escupe el café, estaba algo impresionado con la vestimenta de Emma, era muy dela ciudad, ella noto que el estaba algo impresionado así que como siempre, con una sonrisa le pregunta - ¿Cómo has amanecido hoy?¿Puedo pasar?
Oscar le dice con la cabeza en blanco - claro pasa, no hay problema
Ella pasa y se queda impresionada con la de coracion de ese lugar, había plantas y estanterías de libros, además de un tocadiscos muy bonito, aunque eso era la única cosas tecnológica que había en la casa, sin contar con su celular, ella queda impresionada y le pregunta - ¿Porque no tienes televisor? Es Que es costumbre de los ambientalistas de no ver películas
Mientras que el le prepara un café le dice - bueno, la verdad es que no me queda tiempo para ver películas o ver televisión
Ella le pregunta algo impresionada - ¿Al cine tampoco tienes tiempo?
Oscar le dice con una sonrisa - no eh ido a cine desde que tenia unos diez años, ni siquiera me acuerda de cuál fue la que vi
Emma solo se acercó y se sentó en una butaca que había, la cocina de Oscar era como una maqueta de IKEA, parecía sacada de un cuento de hadas, tenía una isla en la mitad de la cocina y en ella estaba la estufa, con unas tres butacas.
Algo impactada le pregunta -¿Nunca has ido al cine o has visto una películas porque quieres?
Mientras le sirve el café le responde - no, no me ha quedado tiempo, he estado más concentrado en mi carrera en mis proyectos, no me ha dado tiempo de tener un ocio como ese
Ella se queda impresionada, Emma era de esas personas que iba constantemente a cine, no importaba en qué ciudad estuviera entraba a cine o veía una película casi a diario, para ella era difícil de pensar que alguien no se diera el placer de ver una película en vez en cuando, Emma le pregunta - ¿Tan importante es salvar el medio ambiente para ti?
El le dice - he dedicado toda mi existencia a salvar este planeta
Ella le dice - o esperar a que otros lo hagan
Por un momento se había quedado viéndola, sus pensamientos de la mañana estaba siendo reafirmados por una persona que apenas había conocido hace dos días, pero no solo reafirmó lo que estaba penado esa mañana reafirmó todos los comentarios que le comentaba su amigo, sobre no esperar a que los demás arreglaran los problemas que él consideraba como problemas, por un momento no salió nada de su boca, ella lo noto y solo le dice - vamos a salir, escuche de otro lugar en donde vendía desayuno, además esta noche vamos a ir a cine, recuerda que estás de vacaciones
Oscar solo le dice - pensé en preparar algo, con los vegetales de mi jardín
Emma le pregunta - ¿Tienes un jardín?
Él le pregunta - ¿Quieres ver?
Ella le dice que si con la cabeza y él camina directamente a la puerta que da a la parte trasera de su casa, antes de abrir la puerta le pregunta con voz de misterio - ¿Estas lista?
Ella se emociona y abre la puerta antes que él, cuando sale a el jardín se queda impresionada, era como estar en un cuento de hadas, ella solo mira las flores y los vegetales que crecían, lo único que hacía Oscar era seguirla, en ese momento que se le dibujó una sonrisa en su cara, pero era de forma inconsciente, como otro sentimiento se hubiera despertado en él, como si volviera a hacer niño le dice - eh podido hacer todo esto gracias a los conocimientos que adquirí cuando estudié mi carrera
Ella lo mira y comienza a pensar en las cosas que le decía su hermano, y por un momento reflexiono que tal vez no era una pérdida de tiempo estudiar, tal vez sí podría servir de algo, miro las rosas y los tomates que crecían, era incluso mejores que los que vendían en los supermercados, por un momento sintió que sus mejillas se sonrojaron y solo le dice - está bien, quiero probar que tan bien cocinas