Antes de Que El Mundo se Acabe

Un día en casa

Eran las nueve de la mañana y ninguno de los dos se había despertado todavía, el sol apenas entraba por la ventana de la habitación de Oscar, mientras que la ciudad estaba en movimiento y los sonidos de la calle estaban decorando el ambientando la escena que exista entre ellos dos, el clima en ese momento estaba más frío de lo normal lo que hacía que ellos dos estuvieran más juntos, como si fueran dos personas que se conocieran desde hacer rato.

Por un momento la ansiedad al mañana de el estaba desapareciendo, y ahora lo único que importaba era vivir el momento, por primera vez en lo que recordaba de su existencia no estaba estresado por convencer a otra persona de lo que él pensaba por primera vez en su vida solo quería ser una persona del momento, por un momento pensó que todo en su vida estaba bien si ignoraba por un momento que el mundo de alguna forma o otra estaba llegando a su fin.

Por un momento pensó que no había nada de malo querer lo que los demás querían, un día en casa sin hacer nada, por primera vez no quiso despertar temprano, solo se dejo llevar y relajó el cuerpo liberando lo de todo el estrés que había cargado por más de diez años, por un momento se sintió feliz.

Pero él no era la única persona en ese lugar que estaba sintiendo lo mismo, Emma había pasado casi toda su vida levantándose a las horas que quería, haciendo lo que ella quería, había tenido parejas pero ninguna se había sentido tan bien como en ese momento, Emma no tenía pensado enamorarse, solo le gustaba esa sensación de que alguien estuviera sin necesidad de reclamar nada de ella, por un momento se le había parecido extraño de que Oscar nunca le hubiera pedido acostarse como lo hacían las otras parejas que conoció.

Siempre cuando salían con ella esperaba que ella se diera y se acostara con ella, en algunas ocasiones ella se negó pero eso siempre salía mal, siempre terminaban hablando mal de ella o inventado historias que no eran ciertas de ella, pero con Oscar era totalmente diferente, él no le había pedido ninguna de estas cosas, por alguna razón solo la hizo sentir como si fuera otra persona mas, no como los otros hombres que la sentir como si fuera un objeto.

Emma no quería tener pareja, le había hecho creer que estar en una relación significaba si o si era tener relaciones sexuales con esa persona aunque ella no lo quería, hasta su hermano isunuaba que las mujeres solo servían para ser un objeto de otra persona, pero con Oscar sentía que talvez podría tener otra posibilidad, que podía darle la orportunidad de quebrar a una persona por segunda vez en su vida.

En ese momento por alguna razón la primera persona en despertase había sido ella, su mirada fue directamente a él, por un instante había sentido ternura al ver a alguien dormir, en ese momento ella sintió que está bien quedarse, que no tenía que escapar como solía hacerlo, por primera vez de lo que recuerda de su vida se sintió bien, con ella misma y con su cuerpo, ya no se sentía sucia ni como si hubiera hecho algo malo, Emma estaba sintiendo lo mismo que sentía cuando veía una película de amor.

Asi que decidio quedar a su lado acostada, sin decir nada solo estando, pasaron diez minutos hasta que Oscar se despertó, su primera acción no fue levantarse como siempre lo hacía, ni decir ni una palabra lo primera que hizo fue abrazarla, nunca en su vida había abrazados alguien por el simple hecho de sentir a alguien cerca pero cuando aprendió a hacerlo en esa noche, como alguien que quiere practicar algo otra vez lo vuelve a intentarlo.

Ella sintió que su abrazo no era como los abrazos que los otros hombres, el ochenta por ciento de las veces esos abrazos habían sido con otras intenciones, esta vez sintió que lo hacían por otra intencion, aunque esto no duro mucho porque, ya era hora de desayunar, por primera emma se levanta y es la que pregunta - ¿Qué quieres de desayunar?

El se asombra y le pregunta - ¿Vas a pedir algo verdad?

Emma le pregunta con una sonrisa - ¿Quieres que queme la cocina?

El solo le dice - no gracias, creo que si es mejor que ordenes algo

Después de desayunar unos sándwich especiales vuelve a la cama, por petición de Emma, por alguna razón quedó impresionada por la session de Oscar, no lo conocía muy bien pero por lo que sabía pensaba que era de ese tipo de personas que salia de la casa solo para trabajar y volvía solo para dormir aunque no estaba equidad, para Óscar también había sido un logro quedarse un día sin hacer absolutamente nada, se había sorprendido que había pasado más de tres horas acostado en la cama, pero no sintió ansiedad respecto de hecho fue una sensación de tranquilidad.

Las horas pasaban y ellos solo pasaban las horas viéndose sin decir nada, era como si no necesitaría palabras para saber que los dos estaban comenzando a sentir algo más, era como si hubieran encontrado esa persona que tanto estaban esperando, Oscar sentía como si estuviera comenzado a vivir.




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