Emma pasó casi cada minuto del dia recordando que tenía que celebrar su cumpleaños, pero Oscar le insistía que no quería algo tan exagerado, pero ella no iba negarse ella le decía que había tenía muchos cumpleaños sin celebrar, y tenía que comprar muchos regalos para él por todos los años que no cerebro y un pastel digno, en el desayuno le pedía que accediera, pero Oscar siguió diciendo que tal vez con la decoración de navidad era mucho, en el almuerzo le volvió insistir y esta vez Oscar le dijo - tengo que pensarlo mejor
Y en la Cena no faltó la pregunta de Emma, esta vez Oscar con una sonrisa le responde - está bien…
Emma le dice - pero dilo como si tu lo quisiera se que el fondo del corazón quieres hacerlo
Oscar le reponde - por un lado si quiero todo lo que me propones suena muy refrescante muy lindo de tu parte, pero por otro lado me siento mal por comprar cosas que tal vez se tengan que botar a la basura y tal vez termine ensuciando más
Emma solo le pone un dedo en la boca y le responde - no pienses en las cosas que están mal, y si esas cosas que piensas votar las donas a otras personas asi tienes la conciencia en paz, y así no parar a la basura
Oscar la mira y le sonríe, después le respondes - eres muy inteligente, que haría sin ti
Ella le dice - bueno ese es mi encanto, sabes una vez estuve en un pueblito muy frío y conocí alguien, era igual de frío que tu, pero a diferencia de ti le gustaba los deportes extremos
Él le pregunta - ¿Cuál es el punto?
Emma le dice - el tenia un apodo me decía que era un rayo de sol, ¿Tu crees que sea verdad?
Oscar le pregunta - ¿Si tu eres un rayo de sol yo que soy?
Ella le responde - bueno tu eres mas bien como un rayo de luna
Él ríe y le pregunta - ¿Qué significa eso?
Emma le dice - bueno, no eres de esas personas que le guste estar en grandes eventos, o hacer grandes eventos, como tu cumpleaños
Oscar le dice - bueno realmente eso no lo se, no es porque no me guste estar en eventos con muchas personas solo que siempre los ignore
Ella le dice - asi como tus cumpleaños
Oscar le dice - si
Emma lo toma de la mano y le dice - pero no lo vas a hacer esta vez ni nunca, esta vez vamos a celebrar nosotros solos pero te aseguro que después vamos a ser más personas y vas a tener amigos de verdad, pero por ahora solo vamos hacer tu y yo… - se levanta de la silla - vamos ahora a comprar tus regalos de cumpleaños
Él le pregunta - ¿No se supone que tiene que ser secreto?
Ella le contesta - bueno, seria secreto si tuvieras mas amigos, y no estoy hablando de los compañeros de trabajo, amigos de verdad
Oscar le dice - bueno talvez tu me ayudes a hacer amigos de verdad
Ella se sonroja y solo le dice - ya estas empezando con tus cosas cursis
El le responde - bueno estoy aprendiendo de ti
Una vez me en el centro comercial Emma busco un regalo perfecto para Óscar, algo que fuera muy lindo y tierno, como un peluche, no quería comprarle algo útil porque quería que Oscar pudiera recibir algo sin pensar en que lo va usar, quería que fuera solo algo lindo para decorar su habitación o su cama, así que entraron a una tienda de peluches de las que puedes armar tu propio peluche, Oscar no quería pero la emoción en los ojos de Emma hizo que aceptara.
Habían muchas clases de peluches, de animales, de criaturas fantásticas de todo tipo, Emma pensó que él iba a fijarse en los animales pero en realidad se interesó por las criaturas fantásticas, se fijó en un peluche de una película, era un peluche enorme de un banshee de avatar, Emma se sorprendió y le pregunto - ¿No sabia que te gustaba avatar?
Oscar le pregunta algo impresionado - ¿Pensé que era un dragón?
Emma le dice - tenemos que las películas de avatar, tengo el leve presentimiento que te van a encantar
El le responde - bueno eso tenemos que verlo, tal vez esta noche
Emma lo mira feliz, después de rellenar el peluche se fueron a la casa a ver las películas en la cama, ella había preparado algunas cosas típicas de la cena de navidad, y estaba todo sobre el escritorio de trabajo de Oscar, una de las reglas que tenia el era no comer en el espacio de trabajo pero por esta ocasión, a partir de ese momento un calor recorrió su corazón derritiendo el hielo que quedaba, nunca se había imaginado en esas situación, nunca se imaginó comprar cosas para una noche, siempre se imaginó el muriendo sin nadie a su lado, siempre se imagino ver el rostro de su mama triste por el camino que había escogido, pero nunca le importo porque creía que era un precio a pagar para que ella pudiera estar en un mundo mejor, ya no iba a esperar iba a actuar, pero ahora tenía que descansar y disfrutar.
Ya era 25 de diciembre, ya era navidad, la única fecha del año en la que emma se levantaba temprano para destapar los regalos, era una tradición que lo hacía sola, siempre le pedía a los amigos que conocía en el camino que le dieran un regalo para que ella los abriera la mañana de navidad, pero ahora que estaba con Oscar su emoción era más grande.
Los dos estaba en la cama durmiendo juntos, Oscar estaba abrazando su peluche con un brazo y con el otro estaba abrazando a Emma, tenía su cabeza al lado de la frente de ella, ella sonrió al ver que el estaba feliz, tenía un rostro descansado, como si estuviera en su lugar seguro, por alguna razón sentía que su energía se estaba aliviando con la de ella, como si el sol estuviera saliendo en su vida por primera vez en su vida.
Con un beso en la nariz despierta a Oscar, él se despierta pero finge que está dormido para que ella lo bese, no fue hasta que ella hizo esto que el se despertó y con alegría le dijo - feliz cumpleaños y feliz navidad
Él sonríe y pregunta - ¿Estoy soñando?
Ella le responde con una pregunta - ¿Por qué dices esas cosas?
Oscar le responde - porque estoy viendo un ángel
Emma rie y le dice - bueno pues tú pareces un Golden retriver