Antes de que octubre termine

El Árbol ?

ㅡㅡㅡㅡㅡㅡGraymere, Coloradoㅡㅡㅡㅡㅡㅡ

6 de diciembre de 1980

El pueblo era tan aburrido que hasta el viento parecía tener miedo de hacer ruido.

Loan Price había aprendido a moverse como un fantasma por sus calles. Cabello negro, ojos miel, hombros siempre un poco encorvados. Pasar desapercibido era su mejor defensa.

Esa tarde, con el labio partido y la camiseta rota en el hombro, no quería volver a casa. Caminó hasta el bosque sin pensarlo demasiado, buscando el único lugar donde nadie lo miraba con lástima.
Se sentó contra la raíz de un viejo pino que parecía más antiguo que el propio pueblo. Allí lloró en silencio, con rabia más que con tristeza.

No escuchó los pasos hasta que fue demasiado tarde.

—¿Se te perdió algo? —preguntó una voz ronca.

Loan levantó la cabeza de golpe. Del otro lado del tronco estaba Erik Baker, el pelirrojo problemático del instituto. Labio roto, nudillos pelados, cigarrillo colgando de los labios. La misma cara que todos evitaban.

Erik lo miró de arriba abajo y soltó una risa corta.

—Tranquilo, bonito. No vine a joderte.

Loan se limpió la cara con la manga y se puso de pie, dispuesto a marcharse.

Pero entonces vio mejor el rostro de Erik. Sangre seca en la comisura. La misma mirada de "ya no me queda nada que perder".

Antes de que Loan pudiera hablar, Erik preguntó:

—¿Qué te pasó a ti?

Loan desvió la mirada.

Erik sacó otro cigarrillo, lo encendió y, después de pensarlo un segundo, se lo ofreció.

Loan lo rechazó.

—No fumo. Esa mierda te destruye los pulmones.

—Vaya, el profesor Price ㅡmurmuró Erik con sarcasmo, pero sin maldad.

Se quedaron en silencio. Un silencio que, extrañamente, no se sentía incómodo.
Erik dio una calada larga.

ㅡYo también tengo un viejo que es una mierda ㅡdijo de pronto, sin mirarlo.
Loan lo observó con desconfianza.

Erik soltó el humo hacia arriba.

ㅡAsí que... ¿te volvió a golpear?

Por un momento Loan quiso mentirle.

Quiso decirle que se fuera al diablo. Pero algo en la voz de Erik ㅡcansada, no burlonaㅡ lo detuvo.

Los dos terminaron sentados uno al lado del otro, hablando mal de sus familias como si fuera un concurso de quién sufría más. Se rieron de cosas que no tenían gracia. Y sin darse cuenta, se quedaron dormidos apoyados contra el mismo tronco, hombro con hombro.

Desde esa tarde, aquel árbol se convirtió en su lugar.

Tallaron sus iniciales en la corteza con una navaja oxidada.

Erik siempre hablaba de escapar. De robar el viejo coche de su padre, de irse a cualquier sitio que no fuera Graymere.

Loan fingía que no le creía, pero en el fondo guardaba cada una de esas palabras como si fueran promesas.

...

ㅡㅡㅡㅡㅡㅡ01 de Octubre 1981ㅡㅡㅡㅡㅡㅡ

La habitación de Loan era demasiado ordenada. Erik siempre se burlaba de eso.

Esa tarde habían decidido hacer el estúpido proyecto del profesor Harlan en casa de Loan porque sus padres estaban fuera. Erik había llevado su cámara vieja y la había colocado sobre el escritorio, apuntando directamente a Loan.

ㅡEmpieza, señor perfección. Estoy grabando.

Loan suspiró, pero empezó a leer sus notas. Se trabó dos veces. Erik no dejaba de sonreír detrás de la cámara.

Cuando terminaron, ya era noche cerrada.
Erik se dejó caer en la cama de Loan, tan cerca que sus muslos se rozaban.

ㅡEsto es una mierda ㅡmurmuróㅡ. Podríamos estar en el bosque ahora mismo.

Loan se tumbó a su lado, mirando el techo.

Erik giró la cabeza hacia él. Su voz bajó.

ㅡOye... ¿y si nos largamos de verdad? Mañana. En la madrugada.

Loan lo miró, sorprendido. Los ojos verdes de Erik brillaban con algo eléctrico.

ㅡRobo el cacharro de mi viejo, algo de dinero... y nos vamos a...ㅡdijo mientras miraba disimuladamente el cuarto de Loan buscando alguna idea. Y entonces lo vio, en la esquina de la habitación de Loan había un poster de una playa con el título de California.

«Bingo» pensó Erik—Ca...¡California!—dijo con una emoción y seguridad que sorprendio a Loan—Solo imagínate, playa, sol, nadie que nos conozca. Solo tú y yo. ¡Podemos hacer lo que se nos de la maldita gana!

Loan sintió que el corazón se le aceleraba. La idea era absurda. Era peligrosa. Era perfecta.

Erik siguió hablando, cada vez más rápido, gesticulando con las manos. Loan solo podía mirarle los labios, la forma en que se le movía el pelo rojo sobre la frente, la manera en que su voz se volvía más suave cuando decía "tú y yo".

ㅡ¿Qué te parece? ㅡpreguntó Erik al final, casi nervioso.

Loan tragó saliva.

ㅡEstás loco... pero suena jodidamente bien.

Erik soltó una risa aliviada y le dio un empujón suave en el hombro. Sus dedos se quedaron un segundo más de lo necesario sobre la camiseta de Loan.

—Entonces está decidido—continuo Erik—Que te parece... Mañana

—¿Mañana?—pregunto Loan confundido.

—Si, mañana. Se que es muy pronto, pero... mientras más antes nos larguemos, mejor.

—Si, lo sé pero... ¿En qué nos iremos? Digo, necesitamos transporte—continuo Loan, con un tono preocupado.

—Tu no te preocupes, ya te lo dije, le robaré ese cacharro a mi viejo—dijo con seguridad—Aparte, de todas formas no lo usa.

—Okey... entonces ¿Donde nos vemos?

Erik penso un momento, y luego continuo—Te espero junto a la señal de 30 km/h. A las...dos en punto de la madrugada. No me dejes plantado ¿Si?—le dijo con una sonrisa burlona.

Erik tenía una pequeña idea.

Dio una calada larga a su cigarrillo, se inclinó sobre Loan y le sopló el humo del cigarrillo directamente en la cara.

—Te odio—hablo Loan desde la pequeña nube de humo que Erik le había lanzado a la cara.

Erik, satisfecho con haber logrado esa reacción en Loan se dispuso a querer irse.




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