Antes de Volver

Capitulo 2

…silencio.

Ayli abrió los ojos lentamente.

La luz le molestó un poco al principio.
Parpadeó varias veces, tratando de enfocar.

—…ugh…

Se llevó una mano a la cabeza.

—Qué raro sueño…

Todo se sentía… demasiado real.

Se quedó unos segundos mirando al techo, respirando lento, intentando recordar.

El metro.

El hombre.

El objeto.

Se incorporó un poco.

Y entonces se detuvo.

Ese no era su techo.

Ayli frunció el ceño.

—…no.

Miró a su alrededor.

No estaba en su cuarto.

Las paredes eran diferentes, de un tono oscuro, con detalles que parecían tallados. La luz no venía de un foco… sino de algo más suave, como si el aire mismo brillara.

Se sentó de golpe.

—No, no, no…

Su respiración se aceleró.

—Esto no es real.

Se levantó rápido, mirando todo como si en cualquier momento fuera a despertar.

—Estoy soñando. Obvio estoy soñando.

Se llevó las manos a la cara.
—Sí. Sí, claro. Tiene sentido.
Se volvió a acostar.

Cerró los ojos con fuerza.

—Despierta, Ayli… despierta.

Silencio.

Abrió un ojo.

Nada cambió.

—…ok.

Se giró hacia el otro lado.

—Ahora sí.

Cerró los ojos otra vez.

Los apretó.

Esperó.

Uno… dos… tres

Los abrió.

Nada.

Seguía ahí.

—…ya

Se sentó otra vez, más seria.

—Esto ya no está gracioso.

En ese momento, la puerta se abrió.
Ayli se tensó.

Una persona entró. Un chico.
Se veía relajado… demasiado relajado.

—Oh —dijo él, como si nada—. Ya despertaste.

Ayli lo miró fijo.

—¿Quién eres?

El chico ladeó la cabeza, curioso.

—Eso debería preguntarlo yo.

Caminó un poco más cerca.

—Te desmayaste.

Ayli parpadeó.

—¿Qué?
—Te encontramos tirada. —se encogió de hombros—. Bastante raro, por cierto.

Ayli negó lentamente.

—No… no, espera.

Se pasó una mano por el cabello.

—Esto no está pasando.

El chico la observó con interés.

—Ok… eso es nuevo.

—Estoy soñando —dijo ella, más para sí misma que para él—. Sí, definitivamente estoy soñando.
Se dejó caer otra vez en la cama.

Cerró los ojos.

—Despierta.

Silencio

—Despierta.

Nada.

—Despierta…

—No estás soñando —dijo el chico, ahora con una pequeña sonrisa.
Ayli abrió los ojos de golpe.

Lo miró.

—No es cierto.

—No, en serio.

—Cállate —repitió, volviendo a cerrar los ojos—. Si no te veo, no existes.
El chico soltó una risa suave.

—Ojalá funcionara así.

Ayli volvió a abrir los ojos.

—…esto es un sueño muy insistente.
El chico cruzó los brazos.

—Bueno, soñadora, necesito algunos datos.

Ayli lo miró, confundida.

—¿Qué?

—Tu nombre.

Dudó un segundo.

—…Ayli.
—Bien. —asintió él—. ¿De dónde eres?

—De… aquí —respondió automáticamente, aunque ni ella misma estaba segura de qué significaba “aquí” ahora.

El chico la observó unos segundos más.

—¿De aquí donde?

Ayli frunció el ceño.

—¿POS de aquí?--Contesto ayli nerviosa

—De Eryndel, Thalvyr, Nocteris, Zarethon, Varketh cuál de esos pueblos porque de aquí no eres.

El silencio se hizo pesado por un momento.

Ayli tragó saliva.

—Claro que sí.

El chico negó lentamente.

—Se nota.--¿Cuál de esos pueblos eres?

Ayli apartó la mirada.

-- De ninguno--

—Esto no tiene sentido…

El chico suspiró, como si ya estuviera acostumbrado a eso.

—Última pregunta.

Ayli lo miró con desconfianza.

—¿Qué poder tienes?

Silencio.
—¿Qué?

—Tu poder.

Ayli soltó una pequeña risa nerviosa.

—…ninguno.

El chico no reaccionó.

—No, en serio —añadió ella—. No tengo poderes.

Otra pausa.

El chico la miró… y luego sonrió.

—Definitivamente debo llamara a Orakel

Ayli se quedó en silencio.

Su corazón empezó a latir más rápido.
El chico la observó unos segundos más.

Como si quisiera decir algo.

Pero no lo hizo.

—Descansa —dijo al final—. Luego vuelvo.

Y sin más, salió de la habitación.
La puerta se cerró suavemente.
Silencio.

Ayli se quedó completamente quieta.
Mirando al vacío.

—…ok.

Se pasó las manos por la cara.

—Ok, Ayli. Piensa.

Se levantó despacio, caminando de un lado a otro.

—Esto no puede ser real.

Miró sus manos.

Todo se sentía demasiado… normal.
Demasiado real.

—No estoy soñando…

Esa idea la golpeó más fuerte que cualquier otra.

Se detuvo.

—Entonces… ¿qué está pasando?

El silencio no ayudaba.

Al contrario.

La hacía pensar más.

Y eso era peor.

—No, no… no me voy a quedar aquí sentada.

Miró la puerta.

Dudó.

—Solo voy a ver… rápido.
Se acercó despacio.

Puso la mano en la manija.
Respiró hondo.

Y abrió.

El pasillo era largo y silencioso.

Las paredes eran de piedra oscura, pero no se sentían viejas… sino extrañamente vivas, como si guardaran algo.

Ayli dio un paso.

Luego otro.

—…qué lugar es este…

Caminó lentamente, mirando todo.
No había ruido.

No había voces.

Solo esa sensación rara… de no pertenecer.

Llegó al final del pasillo.

Había una salida.

Una luz diferente se filtraba desde afuera.

Ayli se acercó.

Y salió.

Se detuvo en seco.

—…
No dijo nada.

No pudo

Lo que estaba frente a ella…
no tenía sentido.

El cielo no era azul.

Era oscuro… con tonos violetas y profundos, como si siempre estuviera entre el día y la noche.

El aire brillaba levemente.

Las plantas… no eran plantas normales. Algunas emitían una luz suave, otras se movían ligeramente aunque no hubiera viento.



#1255 en Fantasía

En el texto hay: otromundo, amor dolor, traición y dolor

Editado: 06.04.2026

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