Antes de Volver

Capitulo 6

El silencio pesaba.

Pero dentro de Ayli…

todo era un caos.

Su respiración era rápida.

Sus manos temblaban

Su mente gritaba:

No voy a salir…

no voy a salir…

Pero al mismo tiempo—

otra idea.

Más fuerte.

Más peligrosa.

Es él.

Zaret.

Justo frente a ella.

La persona que necesitaba.

La última cosa.

La más importante.

La sangre.

Una pequeña sonrisa apareció en su rostro.

Casi imperceptible.

Puedo hacerlo.

El miedo seguía ahí.

Pero ahora…

había algo más.

Oportunidad.

Zaret la observaba en silencio.

—¿Por qué sonríes?

Ayli levantó la mirada rápido.

—Por nada.

Pero no pudo ocultarlo del todo.

Zaret dio un paso hacia un lado.

Dejando libre el camino.

—Si quieres…

Pausa.

—Inténtalo.

Ayli frunció ligeramente el ceño.

—¿Qué?

—Salir.

Silencio.

—Si lo logras…

Su voz fue tranquila.

—No te detendré.

El corazón de Ayli dio un salto.

—¿En serio?

—Sí.

La respuesta fue inmediata.

Sin emoción.

—No te haré nada.

Ayli no lo pensó más.

Salió corriendo.

Sin mirar atrás.

Su corazón latía fuerte.

Sí puedo…

sí puedo…

Sus pasos resonaban en el lugar.

Cada vez más rápido.

Más cerca de la salida.

La vio.

La puerta.

La libertad.

Una risa salió de ella.

Ligera.

Incrédula.

—¡Sí!

Se detuvo un segundo.

Volteó hacia atrás.

Zaret seguía ahí.

Mirándola.

Sin moverse.

—¿Ves? —dijo Ayli, sonriendo—. Sí se puede.

Y sin dudar—

dio el último paso.

Golpe.

Seco.

Invisible.

Su cuerpo chocó contra algo.

Fuerte.

—¡Ah!

Cayó hacia atrás.

Confundida.

—¿Qué…?

Extendió la mano.

Tocó el aire.

Pero no era aire.

Había algo ahí.

Una barrera.

Invisible.

Fría.

Impenetrable.

—No…

Se levantó rápido.

Volvió a intentar.

Golpe.

Más fuerte.

—¡No!

Empujó con las manos.

Nada.

Golpeó.

Nada.

—¡No puede ser!

Su respiración se volvió agitada.

Desesperada.

—¡No, no, no!

Volteó hacia Zaret.

Él no se había movido.

—¡Dijiste que podía salir!

—Dije que lo intentaras.

Su voz fue tranquila.

Demasiado tranquila.

Ayli volvió a golpear la barrera.

Una.

Otra.

Otra más.

—¡Déjame salir!

Nada.

No se rompía.

No cedía.

No cambiaba.

Sus manos temblaban.

—No…

Dio un paso atrás.

—No…

Cerró los ojos un segundo.

Respirando.

Intentando calmarse.

—…

Piensa.

No te rompas.

Bajó lentamente las manos.

—Todo va a salir bien…

Su voz era baja.

Pero firme.

Como si se lo estuviera diciendo a sí misma.

—Voy a encontrar otra forma…

Respiró hondo.

—Lo prometo.

Pero en el fondo…

sabía algo.

No iba a ser fácil.

Nada fácil.

Zaret la observaba.

En silencio.

Como si ya supiera…

cómo iba a terminar eso.

El silencio volvió a llenar el lugar.

Ayli seguía frente a la barrera.

Respirando agitada.

Intentando calmarse.

Zaret la observaba.

Sin moverse.

Sin decir nada.

Eso…

era peor.

—…¿terminaste?

Su voz fue baja.

Tranquila.

Como si nada hubiera pasado.

Ayli no respondió.

No volteó.

Zaret dio un paso.

Luego otro.

Lento.

Sin prisa.

—Siempre es igual.

Ayli frunció el ceño.

—¿Qué?

—Todos corren.

Pausa.

—Todos creen que pueden salir.

Su mirada no se apartaba de ella.

—Y todos… fallan.

Ayli apretó los puños.

—No soy como los demás.

Silencio.

Zaret se detuvo.

—Eso dicen todos.

Ayli volteó a verlo.

—Yo sí voy a encontrar una forma.
Zaret la observó unos segundos.

—Tal vez.

Eso la tomó por sorpresa.

—¿Qué?

—Tal vez sí.

Pausa.

—Pero no hoy.

Ayli soltó un pequeño suspiro frustrado.

—Entonces, ¿qué? ¿Me vas a dejar aquí encerrada?

Zaret inclinó ligeramente la cabeza.

—Ya lo estás.

—No es lo mismo.

—Para mí sí.

Se acercó un poco más.

Sin invadirla del todo.

Pero lo suficiente para incomodarla.

—Lo interesante…

Pausa.

—Es que no te rompiste.

Ayli frunció el ceño.

—¿Qué?

—Los demás no tardan tanto.

Su voz era tranquila.

Pero sus palabras pesaban.

—Tú sigues intentando.

Silencio.

—Eso es raro.

Ayli no supo qué responder.

—…

Zaret la miró con más atención.

Como si intentara entender algo.

—No sabes dónde estás…

no sabes cómo funciona este lugar…

Pausa.

—Y aun así no entras en pánico como deberías.

Eso la hizo reaccionar.

—Sí estoy en pánico.

—No lo suficiente.

Ayli desvió la mirada un segundo.

—…

—Dime algo.

Su voz bajó un poco más.

—Si sabes que no puedes salir…

Pausa.

—¿por qué sigues intentándolo?

El corazón de Ayli se aceleró.

—…

Pensó rápido.

No podía decir la verdad.

—Porque no me voy a quedar aquí.

Su voz fue más firme.

—Tiene que haber otra forma.

Zaret la observó.

Largo.

Silencioso.

—Puede ser.

Eso la sorprendió otra vez.

—¿En serio?

—No.

La respuesta fue seca.

Directa.

Ayli apretó los dientes.

—Entonces eres un idiota.

Silencio.

Pesado.

Zaret no reaccionó como esperaba.

No se molestó.

No se enojó.

Solo…

la miró.

Y por primera vez…

una pequeña sonrisa apareció.



#1469 en Fantasía

En el texto hay: otromundo, amor dolor, traición y dolor

Editado: 14.04.2026

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