Ayli estaba sentada en su cama, con Nox acomodado a su lado, mientras miraba fijamente el techo.Había pasado el tiempo pensando demasiado, dándole vueltas a todo sin llegar a nada claro. La barrera, la reliquia, Zaret… todo se sentía complicado, pesado, imposible de resolver por ahora.
—Esto no está funcionando… —murmuró, suspirando—. necesito otro plan.
Nox la miró, inclinando la cabeza.
—Sí, ya sé… tú tampoco sabes.
Soltó una pequeña risa.
TOC TOC
—¿Sí?
—Soy Lior.
Ayli se levantó y abrió la puerta.
—Ah, hola.
Lior sonrió ligeramente.
—Ya es hora de bajar.
—¿La cena?
—Sí.
Ayli dudó un segundo.
—…ok
Miró a Nox.
—Vamos.
—¿Lista? —preguntó Lior mientras caminaban.
—No… pero igual voy.
Lior soltó una pequeña risa.
—Eso es suficiente.
Caminaron por los pasillos, esta vez más tranquilos. Ayli ya no miraba todo con tanta sorpresa, pero aún había algo en el lugar que no terminaba de sentirse normal.
—Oye… —dijo de pronto—. ¿siempre cenan todos juntos?
—Casi siempre.
—¿Y si alguien no viene?
Lior se encogió ligeramente de hombros.
—Entonces no viene.
—…ok.
Al llegar al comedor, Ayli dio un pequeño paso dentro… y miró alrededor.
Orvian, Zekryl y Therys ya estaban sentados.
Dina estaba acomodando algunas cosas en la mesa.
Y Olo estaba de pie, en silencio, como siempre.
Pero faltaba alguien.
Ayli miró otra vez.
Y lo notó.
Zaret no estaba.
Y en lugar de tensión…
sintió algo inesperado.
Alivio.
Su cuerpo se relajó un poco sin que se diera cuenta.
—…
—Ah, ya llegaron —dijo Dina con una sonrisa.
—Tardaron —añadió Orvian.
Ayli se acercó y se sentó.
—Oigan… —dijo, mirando alrededor—. ¿y Zaret?
Lior respondió tranquilo.
—No sabemos.
—¿Cómo que no saben?
—A veces es así —dijo Dina—. desaparece.
—¿Desaparece? —repitió Ayli.
—Sí —añadió Olo con su tono serio—. por horas… o días.
Ayli parpadeó.
—¿Días?
—Sí —dijo Orvian, como si nada—. es normal.
Ayli bajó un poco la mirada.
Y sin darse cuenta…
soltó aire.
—…ah.
No dijo nada más.
Pero por dentro…
se sentía más tranquila.
—Bueno —dijo Dina—. coman antes de que se enfríe.
Todos empezaron.
La conversación no tardó en volverse un desastre.
—Te digo que sí fue tu culpa —dijo Orvian.
—No fue mi culpa —respondió Zekry.
—Siempre dices eso.
—Porque siempre es cierto.
—No lo es.
—Lo es.
Ayli los miraba, confundida.
—¿De qué están hablando?
—De nada importante —dijo Therys.
—De algo muy importante —corrigió Orvian.
Dina soltó una risa.
—Siempre discuten por cosas sin sentido.
Olo, sin levantar la mirada, dijo:
—Es su talento.
Ayli soltó una pequeña risa.
—Ya veo…
Pero entonces notó algo.
Miró alrededor otra vez.
—…falta alguien más.
—¿Quién? —preguntó Lior.
—Luna.
Hubo un pequeño silencio.
—Ah —dijo Dina.
—Cierto —añadió Orvian.
—No está —dijo Zekryl.
Pero nadie parecía preocupado.
Ayli frunció el ceño.
—Es común que no esté—dijo Therys.
Ayli los miró.
—¿Cómo que común?
Orvian sonrió.
—Cuando Zaret desaparece… Luna también.
Ayli se quedó quieta.
—…
—Eso sí está raro —dijo.
—No —respondió Lior.
—Sí, sí está raro —insistió ella.
Los miró a todos.
Pensando.
—¿Y si…?
—¿Qué? —preguntó Dina.
Ayli se recargó un poco en la mesa.
—¿Y si tienen una relación secreta?
Silencio.
Un segundo.
Dos.
Y de pronto—
—JAJAJAJAJA
Orvian se dobló de la risa.
—¡¿QUÉ?!
Dina empezó a reír también.
—No—
Lior negó con la cabeza, riendo.
—Eso nunca pasaría.
Zekryl habló serio.
—Imposible.
Olo, sin cambiar su expresión, dijo
—No.
Therys soltó una pequeña risa.
—Definitivamente no.
Ayli los miró confundida.
—¿Por qué?
—Porque es Zaret —dijo Orvian.
—Y es Luna —añadió Dina.
—No funciona así —dijo Zekryl.
Ayli cruzó los brazos.
—Pues yo no lo veo tan imposible.
—Créenos —dijo Lior—. lo es.
Ayli negó con la cabeza, riendo un poco.
—Ok… entonces este lugar sí está raro.
—Bienvenida —dijo Orvian.
—A lo raro —añadió Dina.
—Y a lo ilógico —cerró Olo.
Ayli soltó una risa.
—Perfecto…
La cena continuó entre bromas, pequeñas peleas y risas.
Pero aunque todo parecía ligero…
algo seguía sin encajar.
Zaret.
Y Luna.
Desapareciendo al mismo tiempo.
Y nadie…
lo cuestionaba.
La cena fue terminando poco a poco entre risas, comentarios sin sentido y pequeñas discusiones que nadie parecía tomarse realmente en serio. Ayli ya estaba más relajada, incluso participando un poco más, aunque de vez en cuando se quedaba observando a todos, tratando de entenderlos.
—Bueno… —dijo Dina, levantándose de su asiento—. yo ya me voy.
Ayli levantó la mirada.
—¿Ya?
Olo también se puso de pie.
—Tenemos cosas que hacer.
Su tono fue tan serio como siempre.
—¿A esta hora? —preguntó Ayli.
Dina sonrió ligeramente.
—Siempre hay cosas que hacer aquí.
—Demasiadas —añadió Olo.
Ayli asintió lentamente.
—…ok.
—Descansa —dijo Dina antes de irse.
—No te pierdas —añadió Olo.
—Lo intentaré —respondió Ayli.
Y en cuestión de segundos…
ya no estaban.
—Siguen siendo raros —murmuró Ayli.
—Te acostumbrarás —dijo Lior.
Poco a poco, los demás también empezaron a levantarse.
—Yo también me voy —dijo Therys.
—Yo igual —añadió Zekryl.
—Si escuchan algo raro…
probablemente fui yo —dijo Orvian antes de irse.