Antes Pobre Que Gorda

Epílogo. El As en la Manga

—Mentira —susurró Fede—. Es otra joda.

Martín suspiró. Sacó el celular, abrió la app del banco y le puso la pantalla en la cara a Fede. Había muchos ceros. —Soy español ahora —se rió Martín—. Nosotros no hacemos bromas con la guita. La ganamos.

El grito que pegaron esos cinco se debió escuchar en Uruguay. Se derrumbaron al piso, llorando y riendo en una montaña humana.

Martín agarró su bolso y caminó hacia la salida. —¡Eh! —gritó Lucas—. ¿A dónde vas? ¡Somos ricos!

Martín paró en la puerta y sonrió con sarcasmo. —Festejen ustedes. Yo tengo un avión. Y me cobré el 10 por ciento de comisión por gastos de gestión. Me voy a comprar un caniche. Y le voy a poner Lucas.

Salió a la noche. El motor de la lancha rugió. Sabía que en una semana se iban a pelear de nuevo. Pero hoy... Hoy les había regalado ese "Tango de seis cifras" que iban a bailar el resto de sus vidas.

POSDATA: La Mentira Más Cara de la Historia

El lector atento se estará haciendo una pregunta matemática: — ¡Momento! Si ganaron el "Segundo Premio" (5 aciertos de 6), significa que un número falló. ¿Quién mintió?

La respuesta alcanzó a Martín tres horas después, en el avión. Abrió el diario con los resultados. La combinación ganadora fue: 08 – 17 – 22 – 41 – 42... y 62.

Martín se atragantó con el champagne. Sacó la copia de la boleta. Ahí figuraba el número 55. El número que eligió Sofía. "Mi peso desde la secundaria", había jurado ella.

Martín sacó el celular y escribió un WhatsApp:

«Sofi. Estoy viendo los resultados. La sexta bolilla fue el 62. Nosotros jugamos al 55. Si hubieras sido honesta con la balanza, habríamos sacado el Pozo Mayor. No habríamos ganado cien mil dólares... habríamos ganado diez millones cada uno».

Sofía tardó en contestar. La verdad valía millones, pero la dignidad valía más. Finalmente, llegó el mensaje:

«¡Prefiero morir pobre antes que admitir que peso sesenta y dos kilos! ¡Jamás! 🐷💅»

Martín soltó una carcajada tan fuerte que la azafata se asustó. —¿Señor? ¿Está bien? —Sí —respondió Martín secándose las lágrimas—. Solo acabo de descubrir que la vanidad tiene una tasa de cambio carísima.

FIN



#2097 en Otros
#486 en Relatos cortos
#562 en Humor

En el texto hay: amistad, final inesperado, loteria

Editado: 21.01.2026

Añadir a la biblioteca


Reportar




Uso de Cookies
Con el fin de proporcionar una mejor experiencia de usuario, recopilamos y utilizamos cookies. Si continúa navegando por nuestro sitio web, acepta la recopilación y el uso de cookies.