El amor de su vida, la pequeña chispa de esperanza que había estado esperando, nacería nuevamente en pocas horas. Ella ya lo sabía. La certeza que emanaba de su interior era irrefutable. El universo había conspirado para que todo lo que había sido destruido pudiera ser restaurado.
—Ahora sí, todo estará bien —se dijo a sí misma, mientras sus pasos la llevaban hacia el lugar donde todo comenzaría de nuevo. Aunque las líneas del destino habían sido alteradas, el amor seguía siendo un faro que brillaba, esperando ser encontrado de nuevo.
Ella sabía que, como todo en este mundo, el amor estaba destinado a renacer.
—¿Lista? —preguntó el creador, sonriendo mientras la observaba bajar las escaleras con su cabello atado en una coleta. Ignoraba el nuevo color de el, pero asintió.
—Más que nunca —respondió, con entusiasmo, aunque un sentimiento de tristeza le nublaba el corazón. Sabía que esta sería una despedida definitiva hacia él y hacia todos aquellos que hasta ahora habían sido su vida.
—Bien, vamos. Él ya nació —dijo el creador, con una sonrisa tranquilizadora.
Tomados de la mano, se teletransportaron a la manada, apareciendo en el hospital, en el cuarto donde se encontraban los recién nacidos, mellizos Itreque.
La portadora se acercó al cunero del niño Itreque, quien estaba despierto. Al ver su figura, soltó una sonora carcajada feliz, como si la reconociera al instante. Sus ojitos color miel brillaron al divisarla.
El niño Itreque extendió sus bracitos hacia ella con entusiasmo, como si fuera una persona a la que no veía desde años y la extrañaba profundamente.
—Te dejaré a solas con él, estaré afuera. —dijo el creador antes de teletransportarse fuera de la habitación, dejándola sola con el pequeño amor de su vida.
Los ojos de ella se tornaron de ese azul celeste tan característico en ella, tan soñador, mientras sonreía sinceramente, accediendo a la petición del bebé de cargarlo.
—Hola, Oshi... —saludó, al bebé en sus brazos. El niño, curioso, tomó un mechón del cabello platinado de ella con su pequeña mano y lo jaló suavemente. Con la otra manita, también tomó uno de los dedos de ella, llevándoselo a la boca como si fuera un beso. Ella rió, sintiéndose completa junto al bebé.
—¿Y si te rapto, pequeño Oshi? —bromeó, moviendo el dedo que el bebé tenía entre sus manos. El niño rió fuerte, como si aprobara la idea. Ella también rió, feliz—. Qué fácil sería... —murmuró, besando la manita del bebé. Él la miró con seriedad y ella lo devolvió a su cunero.
La puerta del cuarto se abrió y entró el señor Mael Itreque, el padre de los mellizos. Ella, ignorando su presencia, volvió a colocar al bebé en su lugar.
—Te juro que esta vez nada te ocurrirá, ni a ti ni a tu hermana... Es una promesa de tu ahora ex-mate... —bromeó guiñándole un ojo. El señor Mael quedó estupefacto ante su declaración. Ella se acercó a él—. Cuídate por mí, y cuando Roderick nazca, amalo como a nada en el mundo. Siempre te guardaré en mi corazón, Oshin —concluyó, besando la mano del bebé y durmiéndolo, antes de separarse para ver a Mael.
—Cuidelo por mí, señor Itreque... —pidió con voz quebrada, antes de teletransportarse fuera del hospital donde el creador la esperaba.
Los ojos de ella volvieron a ese azul oscuro y vacío, se reencontró con el creador.
—¿Lista? —preguntó, con una sonrisa suave.
Ella asintió, sonriéndole.
—Lista —afirmó, decidida.
—¿Ahora qué harás, linda? —preguntó el creador, curioso. Ella sonrió.
—Me gustaría conocer todas las líneas que creaste, y luego cumplir mi sueño de estudiar medicina... —dijo con determinación—. Además de conocer el mundo, sería increíble hacerlo... —añadió, entusiasmada. El creador rió ante su actitud.
—Seguro que lo harás. ¿Dónde te gustaría ir primero? —le preguntó, sonriendo mientras se acercaba a ella.
—A la línea de la multicolor. Se escucha interesante en el libro. —dijo ella. Él asintió.
—Primero con Lara, entonces —dijo él, abrazándola de forma repentina. Ella, un poco sorprendida, le devolvió el abrazo.
—¿Qué ocurre? —preguntó ella con curiosidad. Él negó con la cabeza y besó la coronilla de ella.
—Ya todo estará bien —aseguró él. Ella asintió sonriendo.
—Iniciar de cero —dijo él, levantando su dedo meñique. Ella entrelazó su dedo meñique con el suyo, asintiendo.
—Desde cero —confirmó. Luego, él dijo con entusiasmo:
—Bien, ahora vamos... Hay mucho que recorrer —dijo con emoción. Él asintió, y ella volteó hacia el hospital donde aún se encontraba su pequeño amor.
“Hasta nunca, amor mío.” pensó, y de inmediato el bebé despertó con una fuerza abrumadora, llorando como si hubiese escuchado aquella declaración de la portadora.
Luego, ella y el creador se teletransportaron hacia la sexta línea, para prepararse para su viaje entre las líneas.
Así, ya no existió más Fumiko Nohemí Ibars Hargitay, ahora simplemente sería Fumiko... Más adelante adoptaría algún apellido para poder estudiar, pero por ahora, era nadie en ese mundo. En cualquier mundo.
¿Se quedaría sin ser nadie para siempre?
¿La historia de amor entre Fumiko y Oshin terminaba ahí?
Aún no se sabe si se cierran ciclos o se abren otros... Esas son cosas de la vida y el destino, y solo ellos darán la respuesta a esas preguntas.
El viaje de Fumiko había tomado un rumbo inesperado, un sendero donde los amores y las promesas parecían perderse entre las líneas del destino. Al dejar atrás a su pequeño Oshin, la portadora había cerrado una puerta que, aunque dolorosa, era necesaria para cumplir su propósito. La conexión entre ellos, tan profunda y tan pura, nunca se desvanecería, pero en su corazón sabía que su camino debía continuar, aunque no tenía certeza de lo que vendría después.
El creador, a su lado, parecía ser el único ancla en su tormenta. Él sabía que la joven debía enfrentarse a nuevos comienzos, pero también que el destino, por más que se haya alterado, seguía siendo una fuerza inevitable. Todo estaba por redefinirse, las líneas de su vida ya no serían las mismas, pero eso no significaba que no pudiera forjar su propia historia. Las promesas que había hecho a Oshin y al pequeño amor que acababa de nacer serían un recordatorio constante, pero había algo más grande por descubrir.
#14555 en Fantasía
#4778 en Personajes sobrenaturales
amor lobos mitades, fumiko amor fantasia, reencuentros dolor final abierto
Editado: 15.07.2026