Apocrifus: Legado, Balanza y Destino

Capítulo 57:

Michelangelo le explicó a Leticia gran parte de lo que estaba sucediendo. Los sucesos del 18 de diciembre, las amenazas, la pelea en el estacionamiento. Resultaba difícil de explicar.

—Michel'...— dijo ella mientras él intentaba explicarse.— ¿Qué fue lo que pasó realmente? ¿Por qué pareciera que toda ésta familia está rota?—

—Parece no, lo estamos... Es difícil hablar del tema, Leti'.— ella se abrazó a su brazo.

—Entiendo rápido.— le dijo y él le apartó unos mechones de cabello de la cara.

—Resulta ser que ese mismo demonio, antes de convertirse en Príncipe, sembró la Corrupción en el Reginato. A raíz de eso, el Principe de ese tiempo, mi abuelo, huyó de allí. Mi madre creció lejos del Reginato y ya cuando yo nací, se creía que si volvíamos nos matarían. Mientras, el demonio aquel huyó de su Reginato cuando lo confrontaron por lo que hizo, quedando su hijo, Demian, obligado a tomar su lugar.— le mostró la foto de los muchachos en la piscina y le señaló a Demian en ella.— Mi madre fue asesinada cuando yo era muy pequeño. Y como ya habrás notado, no me llevo muy bien con mi madrastra. Se portó muy mal... En fin, el punto es que cuando tenía unos 21 años empecé a estudiar en el Reginato y el Regente de aquel tiempo, Peter, descubrió quién era... Pero mi padre no me permitió aceptar el título de Príncipe. Y después de aquello no pude regresar al Reginato. Aunque claro, Miguel Ángel... Él ya había nacido para entonces... Loqueras que hace uno en la adolescencia, pero no tienes idea de lo mucho que agradezco haberlo hecho.—

—Les salió lindo su muchachito.— murmuró Leticia sonriendo con algo de burla. De hecho, quería bromear al respecto, pero no era el momento.

—Todo el mundo dice eso. Miguel Ángel es el único hijo que tengo y que tendré en ésta vida, Leticia. Por eso me aterra tanto que le pase algo. Me costó horrible el encontrarlo, y es más difícil aún mantenerlo a mi lado.— ella asintió.

Ahora lo entendía. Incluso entendía aquella frase que dijo en el Registro. Él sabía lo que se sentía que los que deberían amarlo, lo utilicen. Eso fue lo que hizo su padre con él. Por eso se llevaba tan mal con su padre. Fidel impidió que Michelangelo cumpliera su propósito por su propio interés. En realidad, con lo que sabía Leticia de religión y lo que estaba escuchando, no le fue difícil atar los cabos.

—Si en algo tienes razón, es que en ésta familia todos tenemos muchísimas heridas. La madre de Miguel Ángel se casó estando embarazada de él y su esposo lo trató mal desde que nació. Y cuando nació su propio hijo, lo trató peor. El único consuelo de mi hijo en su infancia era su abuelo, pero el señor también fue muy estricto con él. Tarde muchísimo tiempo en demostrarle que no necesitaba ser perfecto para merecer cariño. Eso fue lo que le enseñaron. Él murió cuando Miguel Ángel tenía 12 años. Luego pasaron muchísimas cosas... Y el Clan al que pertenecen lo declaró culpable de traición y lo expulsaron. Hasta su madre le dió la espalda por eso. Y me costó para que me lo dijera, pero en aquel momento le dió dos opciones: buscarme... O suicidarse.— Leticia se apartó aterrada. Le parecía increíble.— Sí, lo sé. Yo tampoco lo creía posible. Pero sí pasó. Miguel Ángel vino a Italia con 15 años y en vez de buscarme directamente empezó a estudiar y a trabajar. No lo culpo... Tenía tanto miedo como tú cuando llegaste ayer.—

Leticia volvió a mirar a Miguel Ángel. Luego a Michelangelo. Quiso seguir hablando, pero de la nada algo le jala el borde del vestido y Leticia salta del susto. Allí estaba el leoncito, finalmente tratando de treparse del vestido de Leticia.

—Yo te hacía a ti dormido.— le dijo Leticia y el leoncito trepó hasta sus piernas. Allí se sentó.

—Hay mucho ruido. No puedo dormir. Y tengo hambre.— le dijo con una vocecita infantil que le derritió el corazón a Leticia.

—A ver Miguel, tú siempre tienes hambre hijo mío. Ven acá.— dijo Michelangelo y extendió la mano hacia él.

Pero él no se dejó agarrar y empezó a jugar con la mano de Michelangelo.

—Ven acá que le vas a romper el vestido a Leticia.— le dijo pero el leoncito no obedeció.

Dió mil y un vueltas y no dejó que Michelangelo lo agarrara. Hasta que Leticia, aún un poco asustada, le acerca la mano lentamente. Él la olfatea y empieza a frotarse y lamer la mano de ella. Su pelaje parecía hecho de algodón. Le acarició la cabecita y el leoncito se acostó en sus piernas, ya más tranquilo. Michelangelo lo miraba y negaba con la cabeza.

—Le caes de maravilla. Pero enserio tienes que irte a dormir. Y hay que darte un baño.— dijo y lo agarró desprevenido.

—¡Noo!— exclamó él retorciéndose en vano en las manos de Michelangelo.

Leticia no pudo evitar reír con la situación.

—Leti', dile a Rosita que prepare el atún para darle de comer al gatito.— le dijo y se metió al baño de la habitación con el leoncito en sus manos.

Leticia obedeció con una sonrisa en los labios. Ya empezaba a sopesar la situación. Aunque todo sea complicado, debía entenderlo. Y debía de estar alerta. Cuando volvió a la habitación, Michelangelo secaba al leoncito con una toalla, mientras éste parecía llorar. Trató de peinarlo, pero el leoncito se escapó de sus manos y corrió hacia la puerta. Pero Leticia lo atrapó allí.

—Puedo ocuparme si gustas. Rosita dice que Samuel quiere hablar contigo. Está en tu oficina revisando el informe que llegó.—

—¿Segura?— pregunta él ladeando la cabeza y ella asiente.

Michelangelo le entrega el cepillo y luego sale de la habitación. Leticia se sienta en el sofá y empieza a peinarlo.

—¿Porqué estás triste?— le pregunta de la nada el leoncito.

—No lo estoy.— le responde ella ladeando la cabeza.

—Claro que sí. Puedo verlo. Tienes mucha tristeza encima. Y mucha preocupación. ¿Quién te trató mal? ¿Quieres que los muerda?— le preguntó inocentemente. Leticia sonrió.

—Son sólo recuerdos pequeñín, no te preocupes.— en eso, se subió sobre ella y estiró sus patitas hacia su cuello. Leticia se aterró.



#2152 en Fantasía
#425 en Magia

En el texto hay: comedia, drama y secretos, curación y magia

Editado: 14.07.2026

Añadir a la biblioteca


Reportar




Uso de Cookies
Con el fin de proporcionar una mejor experiencia de usuario, recopilamos y utilizamos cookies. Si continúa navegando por nuestro sitio web, acepta la recopilación y el uso de cookies.