En la noche oscura, donde las sombras bailan.
Un ángel y un demonio, se encuentran en un abismo.
Su amor es un pecado, su pasión es dolor, y en su abrazo, encuentra un amor eterno.
La luna llena, ilumina su danza macabra mientras el viento susurra, un canto fúnebre.
El ángel, puro y blanco como la nieve, se rinde al demonio en un beso que es una maldición.
Su amor es un crimen, que el cielo no perdona, pero, en su abismo, encuentran una pasión que es divina.
Y en la oscuridad, su corazón late fuerte.
En un ritmo que es muerte, y también es vida.