Aposté por tu corazón

CAPITULO 6

A la mañana siguiente, Sofía llegó a la universidad un poco más temprano de lo habitual.

El campus todavía estaba tranquilo. Algunos estudiantes caminaban por los pasillos con café en la mano, y el sol apenas empezaba a iluminar los jardines.

Eso le gustaba.

Menos ruido.

Menos gente.

Caminaba hacia el edificio de su primera clase cuando escuchó una voz detrás de ella.

—Buenos días.

Sofía ni siquiera necesitó girarse para reconocerla.

Se detuvo lentamente y suspiró antes de mirar hacia atrás.

Thiago estaba ahí, con esa misma expresión relajada de siempre, como si encontrarse con ella fuera lo más normal del mundo.

—¿Me estás siguiendo? —preguntó Sofía.

Thiago levantó las manos ligeramente.

—Prometo que no.

—Eso suena exactamente como algo que diría alguien que sí lo está haciendo.

Él soltó una pequeña risa.

—Solo coincidimos.

Sofía lo observó unos segundos.

—Las coincidencias contigo parecen pasar demasiado seguido.

—Tal vez tengo suerte.

Ella volvió a empezar a caminar.

Thiago la siguió a su lado.

—¿A dónde vas? —preguntó él.

—A clase.

—Yo también.

Sofía lo miró de reojo.

—No me digas que tenemos la misma.

Thiago sonrió.

—No, tranquila. Mi salón está al final del pasillo.

Caminaron unos segundos en silencio.

Algo que a Sofía le pareció extraño.

Normalmente la gente como él llenaba cualquier silencio con bromas o comentarios.

Pero Thiago simplemente caminaba a su lado, como si no tuviera prisa por decir nada.

—¿Siempre eres así de callado? —preguntó ella finalmente.

—No.

—Lo imaginé.

Thiago la miró.

—Pensé que tal vez te molestaría si hablaba demasiado.

Sofía frunció un poco el ceño.

—¿Por qué pensarías eso?

—Porque la última vez dijiste que hablo mucho.

Por un segundo, Sofía no supo qué responder.

Luego negó suavemente con la cabeza.

—No esperaba que me tomaras tan en serio.

Thiago sonrió.

—A veces es bueno escuchar.

Llegaron a una bifurcación del pasillo.

Thiago señaló hacia la derecha.

—Mi clase es por allá.

Sofía asintió.

—La mía sigue recto.

Hubo un pequeño silencio.

Thiago empezó a caminar hacia su lado… pero antes de irse se detuvo.

—Oye, Sofía.

Ella levantó la mirada.

—¿Sí?

—¿Te molestaría si a veces camino contigo antes de clase?

Sofía lo miró con atención.

Como si intentara entender qué estaba pasando realmente.

Finalmente se encogió un poco de hombros.

—Supongo que no.

La sonrisa de Thiago apareció otra vez.

—Perfecto.

Luego siguió su camino.

Sofía se quedó unos segundos en el mismo lugar antes de continuar hacia su salón.

No sabía exactamente qué estaba intentando hacer Thiago.

Pero algo le decía que…

eso apenas estaba empezando.




Reportar




Uso de Cookies
Con el fin de proporcionar una mejor experiencia de usuario, recopilamos y utilizamos cookies. Si continúa navegando por nuestro sitio web, acepta la recopilación y el uso de cookies.