Aproximación fatal

INTRODUCCIÓN

Hay una pregunta que durante muchos años han intentado responder quienes se dedican a la exploración del espacio: ¿Cuánto debe acercarse una nave terrestre a un planeta desconocido? Un planeta del que no se sabe nada, si está habitado o no, si cuenta con recursos bélicos peligrosos, si hay quienes vigilan desde él sus alrededores... No hace mucho tiempo se estableció una cifra convencional: 17 kilómetros. Los analisis posteriores han puesto en duda la eficacia de esta distancia, y finalmente fue desechada. Pero se la sustituyó por otra: 30 kilómetros. La cual, al menos, por su vastedad, parece más conveniente, sobre todo si se toma en cuenta lo desastroso que ha resultado para muchas misiones espaciales no respetar esta medida hasta que el planeta desconocido sea lo suficiente investigado. Casi todas las misiones han fracasado a menos de 30 kilómetros del planeta en cuestión, y, sea esto una simple coincidencia o no, este dato sirvió para establecer esa cifra como parámetro definitivo. ¿Pero cómo respetar ese parámetro si desde dicho planeta el vehículo es atraído por una fuerza inexplicable? ¿A quién se puede culpar de una incursión tan inevitable? ¿Qué podía hacer el teniente Lanser cuando esa fuerza empezó a actuar?




Reportar




Uso de Cookies
Con el fin de proporcionar una mejor experiencia de usuario, recopilamos y utilizamos cookies. Si continúa navegando por nuestro sitio web, acepta la recopilación y el uso de cookies.