Apsara

CAPITULO 7

—¿Estarás bien? —pregunté echando una mirada a la camioneta donde Lanka ya se había encerrado, el cuerpo durmiente de Zoe acomodado a su lado.

Mason miró en la misma dirección y se encogió de hombros restándole importancia, su cabello del color del maíz brillaba con los últimos rayos del sol, un halo formándose a su alrededor.

—Parece una chica dulce.

Solté un bufido, dudaba que Lanka y chica dulce pudieran ser usadas en la misma oración. Mason me sonrió como si hubiese llegado a la misma conclusión en los últimos cinco minutos que llevaba de conocerla.

—Ten cuidado —le pedí, cualquier rastro de burla abandonándome. Una médium estaba siendo claramente buscada y el peligro no terminaba hasta estar dentro de los muros de Blackthorn.

Mason se acercó y me atrajo en un abrazo, al principio fue difícil relajarme, sabía que estábamos siendo observados por el resto del grupo; finalmente me obligué a envolver mis brazos en su delgada cintura y enterré mi rostro en su pecho. Era mi familia, era todo cuanto tenía en el mundo.

Y siempre estábamos despidiéndonos.

—¿Ya me echas de menos?

Asentí contra su camiseta, sentí su risa mientras me obligaba a dejarlo ir.

—Sabes que nos volveremos a ver. Pronto —sus manos sostuvieron mi cabeza, no dejando que apartara la mirada lejos. No era difícil adivinar que quería besarme justo ahora, pero también sabía que no intentaría quitarme el velo frente a nuestro público espectador.

—No digas eso —le recriminé, soltándome de su agarre —sabes que no puedes prometerlo.

Ninguno de los dos podía.

—Sé que no vas a librarte de mí tan fácilmente.

Sus palabras me hicieron recordar al extraño comportamiento posesivo de más temprano.

—Ahora que lo mencionas, ¿qué fue todo ese espectáculo de macho alfa de antes?

De pronto la grava bajo sus botas fue más interesante.

—¿No es obvio? El príncipe quiere contigo.

Le lancé una mirada llena de incredulidad.

—No me mires así —amonestó, encontrando algún punto sobre mi hombro, supuse que podía adivinar a quien estaba viendo por la forma en que su mandíbula se tensó —, sabes que tengo razón.

—Literalmente, llevo un día de conocerlo.

—Pero él no —volvió a mirarme, increíblemente estaba hablando en serio —, lo escuché preguntando por ti. Desde hace un tiempo.

¿Alec preguntaba por mí? ¿Por qué?

—Tal vez quería saber a quién estaba metiendo en su equipo —dije, pensando en voz alta. La mirada de Mason me dijo que no me creía ni un poco —. No tiene segundas intenciones. No tiene sentido.

—¿Por qué diablos no tendría sentido?

—Porque soy…

Un monstruo.

No lo dije, pero por la mirada enfadada de Mason, no hizo falta. Mi silencio fue más que comprometedor.

—No te lo permito.

Alcé ambas cejas.

—¿Disculpa?

—No te permito insultar a mi persona favorita en el maldito mundo. No te lo permito.

No sabía que responder a eso. La emoción cosquilleó en mi garganta y tuve que mirar hacia cualquier lugar para no encontrarme con la intensa mirada de Mason.

—Deberías…deberías marcharte. Mientras más tiempo pases en la carretera, habrá más posibilidades de que Zoe despierte antes de llegar a Blackthorn.

Suspiró, la pelea abandonándolo, aunque sabía que retomaría esta conversación en algún momento; no me dejaría escapar.

—Abrázame para no sentir que te estas deshaciendo de mí.

Lo hice, porque sin importar cuánto dolieran las palabras, las despedidas siempre dolían más.

—¿Son buenos amigos?

Sentí a Will detenerse junto a mí. Estaba apoyada en nuestra camioneta, observando el coche de Mason alejándose por la carretera, regresando a Blackthorn.

En pocos minutos nos marcharíamos también, rumbo a Norwich y lo que fuera que debíamos encontrar ahí. Fantasmas, recordé la respuesta de Alec cuando se lo pregunté, inquietándome.

—Somos…familia —respondí, perdiendo finalmente su coche de vista.

—¿Ella…estará bien?

Observé a Will, su mirada también perdida en donde la camioneta había desaparecido.

—Por supuesto, Mason no haría nada para lastimar a Lanka.

—Lanka sabe cuidarse —sonrió —estaba hablando de la chica, la médium.

Zoe.

Observé con más atención, la protección que había estado ahí antes ahora parecía tener nuevas razones de ser.

¿Will sentía algo por Zoe? No podía imaginar algo más desconcertante que este gigante preocupándose por alguien de apariencia tan frágil como ella.

—No tienes que inquietarte —dije al final —, Mason es muy protector. La cuidará.



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En el texto hay: romance paranormal, dioses, magia

Editado: 25.10.2026

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