13 de octubre del 2023
Ocultaba la mano al lanzar la piedra, ocultaba el llanto de lo pasado, ocultaba el sentimiento que me hacía vulnerable ante todos tus encantos.
Ahora estoy aquí, creyendo que puedo, ahora estoy aquí con el corazón desesperado, como una piedra en el zapato. Lastimando en cada pisada por el resto del camino.
Un camino helado, un camino desolado, un terreno apagado y que nos hace mucho daño. Flores marchitas de enero, flores marchitas en tan frío invierno.
Soltando lo que una vez consideré orgullo solo por aquello que quería seguir siendo tuyo. Riendo sobre quien me veía como mejor, riendo sobre quien no veía mi imperfección. Llorando por aquello que nunca fui yo, soñando en volver a ser yo.
¡Y qué más da si lo digo ya o más tarde, antes como después, si el resultado que busco nunca será!, ¡Y qué más da si grito mi ayuda con desesperación, quitando mi orgullo, quitando mi ser por otro que no ha de tenerme bien!
¡Y qué más da!
¡Y qué más da!
¡Y QUÉ MÁS DA!
Grito con desesperación a mi olvido, grito con desesperación en mi llanto, grito en aquella desesperación para que me arranquen el corazón que ya solo me está lastimando.