Estrellas tintinean en el firmamento,
sonrisas sueltas en recuerdos.
Azul del mar y oscuridad total envuelven el sentimiento.
Mirada en boreales de un diciembre helado
como el corazón del individuo que está a mi lado.
Un indigente que el amor le hace ser,
limosnero pidiendo caricias a mi merced.
Te amo, y te extraño tanto,
el tiempo es fugaz como tu rostro en el cielo.
Ciudad que causa pareidolia,
en cualquier parte que vaya yo te termino viendo.
Triste en mi alma teñida de azul,
tanto te amo como para decirte un adiós,
tanto te pido no me dejes por favor.
Conectado a ti me encuentro
y lo que sientas tú yo lo libero.